Drogas "recreativas": cuáles son las que más se consumen en fiestas mendocinas, sus consecuencias y cómo influye el contexto
Para fiestas y boliches, mendocinos optan por drogas como las metanfetaminas para poder aguantar más durante la noche. Estas han sido catalogadas como "recreativas", pero Sergio Saracco, presidente de la Asociación Toxicológica Argentina, explicó que llamarlas así es un error.
En una entrevista a MDZ, Saracco contó que este término ha nacido por cuestiones de marketing: "quieren hacerla ver menos peligrosas, pero en realidad lo son". "Actualmente, se busca instaurar este término para que aumente su consumo, pero la verdad es que recreativo es pintar un cuadro, ir a una excursión o jugar un partido de fútbol. Las armas no son recreativas, ir por la calle con un arma no es recreativo, aunque la usemos para tiro al blanco", comentó.
Según el toxicólogo, este término es un "constructor social que apunta a hacer ver una situación o algo como mayor o menormente peligroso. Si vos lo naturalizas ese constructo social, se hace ver como que no pasa nada".
Si bien no existen las drogas recreativas, en Mendoza y en todo el país las más consumidas en fiestas y boliches son el ácido lisérgico, las metanfetaminas, el poper, la ketamina y el polvo de ángel, explicó el experto.
"En general, todas estas tienen en común que son perturbadoras para el sistema nervioso central. Son sustancias que están involucradas en producir alteraciones sensoriales, como la vista o la audición, a través de ilusiones, alucinaciones e incluso efectos disociativos como separarse del cuerpo", explica Saracco.
"Hay algunas que tienen efectos entactógenos como el éxtasis, que aumenta la sensibilidad corporal, de privacidad y de aislamiento. Esto hace que en una fiesta o boliche veas a alguien bailando solo", agregó.
Si bien en una fiesta se puede consumir todo tipo de drogas, Saracco explicó que existe una relación directa entre el tipo de sustancias y el contexto en el que se van a consumir. "Para las fiestas electrónicas hay un predominio de las metanfetaminas como el éxtasis o el Superman, que tienen un efecto estimulante donde no sentís cansancio y podés estar más tiempo bailando, saltando y te da mayor energía. Eso se potencia mucho con el sonido y las luces".
Las consecuencias
El experto explica que dichas sustancias liberan grandes cantidades de adrenalina que pueden generar arritmias y el aumento de la frecuencia cardíaca, la tensión arterial y la temperatura corporal. "Esto último se potencia debido a que en una fiesta la persona está en una actividad constante (bailar y saltar), además si el espacio no esta bien ventilado, no hay una buena hidratación. Estos son factores que elevan la posibilidad de que nuestros mecanismos de regulación de la temperatura colapsen y se tenga un golpe de calor que incluso puede empeorar y terminar con la muerte", explicó.

Las sustancias, además, "alteran los niveles de electrolitos, sobre todo el sodio, que puede predisponer a cuadros de edema cerebral. Por estos motivos las fiestas electrónicas se hacen al aire libre y al atardecer".
Saracco explica que muchas veces las complicaciones suelen ser mayores por una forma de abaratar costos por parte de los fabricantes de estas drogas. "Las pastillas vienen cortadas, una mitad con lo que querés y la otra tiene una sustancia diferente, esto hace que te pegue más tarde. Pero que hace la mayoría, 'no me pegó así que me tomo otra'. A las dos horas se juntan ambos efectos y esto genera serias complicaciones".
"Cuando uno va al médico por un problema, te preguntan por tus antecedentes o si estás tomando otra medicación, para que no se potencien. En las fiestas electrónicas eso no pasa y si alguien tiene una predisposición puede terminar con una situación grave. Además, tampoco te dicen qué tenés que evitar y qué consumir", agregó.
Un nuevo tipo de drogas llegó a Mendoza
Saracco comentó a MDZ que en los últimos años han llegado a la provincia una nueva generación de sustancias sintéticas, denominadas genéricamente como "nuevas sustancias psicoactivas" (NPS), que crece rápidamente en popularidad y notoriedad.
"Este tipo de drogas poseen efectos similares a las metanfetaminas, pero producen mayores alteraciones en la esfera psicológicas, en donde pueden disparar fenómenos psicóticos de auto o hetero agresión", comentó.
Quienes consumen estas drogas "son pacientes muy difíciles de controlar por sus respuestas agresivas", explicó el experto y agregó que una de ellas es conocida como "tusi" que es la forma de pronunciar su nombre 2CB.
Una solución para el consumo
Saracco está en contra de la legalización de las drogas, ya si se legalizan se va a lograr que el precio baje y el consumo aumente.
"Dopamina y serotonina nos la puede entregar, estar con el celular o consumir drogas, pero el verdadero éxtasis es ganar una competencia, culminar una carrera, llegar la cima de una montaña, un abrazo. En vez de tomarse una pepa, podés obtener los mismos resultados a través de una actividad recreativa que es mucho más saludable y te ayuda como persona y a la sociedad", ejemplificó.
Para Saracco, reducir el consumo de drogas "no se logra con mayores centros de adicciones, eso es poner un hospital abajo de un precipicio. Lo mejor es dar todas las posibilidades para que tengamos situaciones recreativas como clubes sociales, actividades organizadas y sistémicas. Las movidas municipales, los clubes de montaña, las competencias interescolares, las bandas de música, los sitios de encuentro de pintura, etcétera".


