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Duro comunicado de la Iglesia por la inseguridad en Rosario

La arquidiócesis de la ciudad santafesina sostuvo que "son las autoridades las que cuentan con mayores recursos tanto para eliminar las causas como las nefastas consecuencias de la violencia criminal".
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La grave crisis de inseguridad que asedia a la ciudad de Rosario provocó la reacción de la iglesia santafesina que, a través de un duro comunicado, expresó su preocupación basándose en una encíclica del papa Pablo VI sobre situaciones de violencia y de injusticia.

Así, bajo el título "Una injusticia que clama el cielo" la pastoral social de la arquidiócesis de Rosario se refirió no sólo “a la pobreza que castiga a grandes sectores, sino también por la violencia que nos angustia, restringe nuestra libertad y enluta”.

“Rosario vive en circunstancias cuya injusticia clama al cielo”, explicó la Iglesia local, describiendo las circunstancias que generaron un “terreno propicio para que arraiguen las adicciones y el narcotráfico, negocio de macabros intereses, cuyo crecimiento no podemos explicar a no ser que esté cobijado por sectores del poder”.

“Nuestra dignidad es desconocida y vulnerada”, denunciaron, asegurando que “la injusticia crece y clama al cielo por la falta de respuestas de los distintos niveles del Estado representados por magistrados y funcionarios designados legalmente en democracia y cuyo poder queda deslegitimado por un ejercicio de este que no genera las políticas públicas lúcidas, decididas y valientes necesarias y que tantas veces hemos reclamado haciéndonos eco del sufrimiento de la gente”.

Fuente de inspiración

La arquidiócesis rosarina tomó estas palabras, en parte, de la encíclica popolorum progressio de Pablo VI. En el punto 30 de aquella carta, en relación a la tentación de la violencia, aseguraba que “es cierto que hay situaciones cuya injusticia clama al cielo”.

Además, expresaba que “cuando poblaciones enteras, faltas de lo necesario, viven en una tal dependencia que les impide toda iniciativa y responsabilidad, lo mismo que toda posibilidad de promoción cultural y de participación en la vida social y política, es grande la tentación de rechazar con la violencia tan grandes injurias contra la dignidad humana”.

En su mensaje, difundido este martes, la iglesia rosarina realizó una contundente advertencia al poder político: “Son las autoridades las que cuentan con mayores recursos tanto para eliminar las causas como las nefastas consecuencias de la violencia criminal”, indicó el comunicado que publicó la agencia AICA.

“Por eso en este Año Mariano Arquidiocesano pedimos a nuestra Madre del Rosario que inspire a toda la ciudadanía, pero especialmente a la dirigencia política, económica y social, para que dejando de lado intereses y mezquindades arriben a los consensos imprescindibles que deberán ser la base de esas políticas públicas lúcidas, decididas y valientes a implementar por los magistrados y funcionarios actuales, y los que en cada oportunidad sean elegidos democráticamente”, añadieron.

“Sólo así se podrá lograr la Paz tan largamente anhelada que posibilite la convivencia fraterna que nos merecemos”, concluyeron.