Presenta:

Lucas Delfino: "Al kirchnerismo se le cayó el relato"

El titular del Ente de Turismo de la Ciudad de Buenos Aires es también aspirante a intendente del municipio de Hurlingham. Asegura que "el vecino se cansó de las promesas mágicas" y trazó un diagnóstico sobre las internas en la Provincia y en la Nación.
Foto: Julián Volpe/MDZ
Foto: Julián Volpe/MDZ

Lucas Delfino, actual titular del Ente de Turismo de la Ciudad de Buenos Aires y ex subsecretario de Asuntos Municipales del Ministerio del Interior de la Nación durante el gobierno de Mauricio Macri, está convencido de que "al kirchnerismo se le cayó el relato" y de que la Argentina está ante una oportunidad de cambio única. A los 40 años y con fuerte presencia en el armado electoral de Diego Santilli (formó La Territorial junto a otros dirigentes del PRO) de cara a la elección a gobernador bonaerense, Delfino se prepara postularse como candidato a intendente de Hurlingham, el distrito de la zona oeste del conurbano gobernado desde hace casi 30 años por el peronismo. "Para cambiar la Argentina necesitamos tener la provincia de Buenos Aires acompañando ese proceso de cambio, sino va a ser imposible", dijo en diálogo con MDZ y subrayó que "la clave para que el país salga adelante está en el conurbano, la zona que mayor potencialidad tiene". También habló de la interna de Juntos y del factor Javier Milei.

- ¿Cómo te posicionás dentro de la pelea interna de Juntos de cara a la definición de candidatos?

- Nosotros estamos concentrados hace muchos años en Hurlingham, en conformar el mejor equipo, en representar la mejor propuesta y en estar cerca de los vecinos. Nos convoca el proyecto. Hay que cambiar la provincia y nuestro país, no podemos hacer una isla de nuestro distrito. Es bueno que haya estas discusiones dentro de Juntos, porque tenemos muchos dirigentes que representan estos valores. Cuando uno ve encuestas, los 5 o 6 primeros en cuestiones de imagen son todos de Juntos.

Es un buen momento para el “Colo” Santilli y para Horacio Rodríguez Larreta que representan un proyecto mucho más amplio de lo tradicional que representaba Cambiemos. Entendiendo que seguramente se dirime en una interna, y que lo único importante es el día después y no solo ganar la elección.

- ¿Cómo repercute esa interna en los municipios?

- Tiene que ser de manera muy madura. Hay liderazgos que están naturales en muchos distritos y que han sido validados anteriormente en diferentes internas. Nuestro real adversario es terminar con el populismo que representa el kirchnerismo que ha gobernado 16 de los últimos 20 años y que nos ha llevado a esta situación. Hay un proceso de quiebre del kirchnerismo con el laburante, con el vecino de Hurlingham que está cansado de que le mientan en la cara. El relato kirchnerista se les cayó. Y es nuestra responsabilidad de mostrarle al vecino que hay un futuro mejor, que no todo está perdido.

- ¿Esa multiplicidad de candidatos a nivel nacional y provincial tiene su correlato en Hurlingham?

- No tenemos que tenerle miedo a las internas, pero sí ser muy inteligentes para entender que representamos a nuestro votante y que nuestro adversario es el kirchnerismo. Eso debemos entenderlo no sólo por Hurlingham y por Santilli en la provincia, sino por la Argentina para poder empezar a discutir otros temas y terminar de salir del lugar tan empantanado en el que estamos.

Para Lucas Delfino, el verdadero adversario está en "terminar con el populismo que representa el kirchnerismo". Foto: Julián Volpe.

- ¿La pulseada entre Juanchi Zabaleta y La Cámpora es una oportunidad para Juntos?

- Los vecinos estamos presos de la guerra del kirchnerismo, como sucede a nivel nacional entre Alberto (Fernández) y Cristina (Fernández) o Wado (De Pedro) y se olvidan que su rol es que los argentinos vivan mejor. En el caso de Hurlingham se tiran notas por la cabeza discutiendo el poder, pero no están discutiendo los problemas que tenemos los vecinos.

"El relato kirchnerista se les cayó. Y es nuestra responsabilidad de mostrarle al vecino que hay un futuro mejor, que no todo está perdido".

- ¿Cuáles son esos problemas?

- La inseguridad, la infraestructura básica, el sistema de salud obsoleto, un municipio que no crece. Ahí es donde estamos trabajando para transformar Hurlingham, lejos de esa interna.

- ¿Cuál es el plan?

- Bajar tasas, por ejemplo, como hizo Tres de Febrero que es un modelo a seguir. Las pymes se quieren ir de Hurlingham a Tres de Febrero y nosotros les decimos: aguanten. Necesitamos generar laburo, ese es uno de nuestros principales desafíos. Que el kirchnerismo resuelva su interna mientras nosotros seguimos trabajando para resolver los problemas de la gente a partir del primer minuto en que asumamos.

- ¿Cómo se le gana a un peronismo que gobierna un municipio hace 28 años?

- Trabajando mucho, estando cerca de la gente, mostrando que estamos muy formados y capacitados y que tenemos un gran equipo. En mi caso personal, adquirí mucha experiencia durante mi trabajo en el gobierno de Mauricio Macri junto a Rogelio Frigerio y ahora con Larreta, tal vez la gestión más exitosa que haya tenido la Ciudad de Buenos Aires. Toda esa experiencia la vamos a volcar a Hurlingham. El vecino se cansó de las promesas mágicas. El relato kirchnerista se cayó.

- ¿Imaginás un escenario de un gobernador peronista y una intendencia de Juntos?

- Creo que viene una ola de cambio muy fuerte. Vamos a ganar la provincia y a retomar la conducción del país. Claro que ese escenario sería dificultoso, pero no puede quedar un reservorio kirchnerista que sea su “Sierra Maestra” para tratar de plantear esa resistencia. Para cambiar la Argentina necesitamos tener la provincia de Buenos Aires acompañando ese proceso de cambio, sino va a ser imposible.

- En tu experiencia previa en la gestión de relación nacional con los municipios ¿qué hay que cambiar en esa relación entre la Nación y la Provincia para que se favorezca a los municipios?

- Estoy convencido de que la gestión local es la que transforma tu calidad de vida, tu metro cuadrado, la que te asegura el espacio público de tus hijos. Hay que ir hacia un escenario de mayor responsabilidad pero con mayor presupuesto. Tenemos que empoderar a los gobiernos municipales dejando clara su responsabilidad y otorgándoles mayor presupuesto.

- ¿Cómo se logra esa ecuación?

- Con decisión política. Hay muchos recursos que no se deben definir ni en la Casa Rosada ni en La Plata, sino que tienen que ser los intendentes los que lo lleven adelante. Es algo muy realizable. Y hay que dar muchas discusiones de fondo, por ejemplo cuánto es el porcentaje de coparticipación que le corresponde a la provincia. Hoy la clave para que la Argentina salga adelante está en el conurbano, la zona que mayor potencialidad tiene y la que mayores desigualdades tiene. Y ahí es donde los municipios y los intendentes tienen un rol preponderante. Hay que pensar en otros diseños institucionales, como por ejemplo por qué no desdoblar las elecciones municipales para poder discutir los problemas del metro cuadrado de los vecinos.

"Estoy convencido de que la gestión local es la que transforma tu calidad de vida, tu metro cuadrado, la que te asegura el espacio público de tus hijos".

- ¿Estás de acuerdo con la idea de que sean los municipios los que manejen la Policía?

- Es una buena discusión de fondo. Ninguno de los proyectos me parece que pueda satisfacer la problemática. Hay que tener mayor liderazgo municipal y la seguridad merece otro abordaje. Hay muchos problemas, como el narcotráfico, que no son exclusivamente materia del municipio. Pero en materia de prevención tiene que haber una fuerte impronta municipal. No es el caso de Hurlingham, donde la seguridad no es una prioridad. Le pongo un ejemplo: el municipio está gastando ahora 2500 millones de pesos para hacer veredas en la Avenida Vergara, eso es casi un cuarto del presupuesto municipal. Con esa plata se podrían comprar casi 300 patrulleros, hoy Hurlingham cuenta con apenas 20; o comprar 5.000 cámaras ya que hoy tenemos no más de 200. Gobernar es establecer prioridades.

- ¿Cómo repercute el factor Javier Milei en la interna local?

- Tenemos que hacernos cargo de por qué interpela a un sector de la sociedad un candidato como Milei que cada dos por tres dice alguna locura y nunca tuvo la responsabilidad de llevar adelante nada, ni siquiera la gestión ni de un maxiquiosco. Estoy convencido de que cuando se acerca la elección los argentinos buscamos certezas. Y si Juntos puede llevar adelante una buena interna entiendo que Milei va terminar representando a un sector mucho más minoritario de lo que representa hoy en las encuestas.

- Te llevo por último a la gestión en el Ente de Turismo en la Ciudad. ¿Cómo están los números del turismo? ¿Recuperaron ya los niveles prepandemia?

- Estamos frente a un proceso de recuperación más acelerado de lo que esperábamos. En 2019 recibimos 3 millones de turistas extranjeros, y en 2021 llegó la mitad de esa cifra. En cuanto al turismo nacional, en 2019 llegaron 7 millones y en 2021 terminamos en 5 millones y medio. Pero lamentablemente no podemos fortalecer ese proceso por problemas de conectividad, por las anteojeras ideológicas de La Cámpora que hicieron que tengamos 44% menos de aviones y por la presión impositiva que hay sobre los pasajes. Hay que bajar impuestos en pasajes. Tenemos que poner el eje el turismo, porque es un buen ejemplo de un sector que en genera mucho empleo. Pero con política actual es muy difícil llevar adelante este proceso.