Presenta:

Explicando el fenómeno Milei: en inglés, árabe y español

La explicación sobre el fenómeno Milei debe centrarse, indudablemente, en hablar del contexto argentino.
Javier Milei Foto: MDZ.
Javier Milei Foto: MDZ.

Las vueltas del destino hacen que dos actividades que estaban previstas en la agenda desde mucho antes de que se definiera la última elección presidencial de la Argentina, sobre todo el balotaje, se dieron ahora y casi en simultáneo. Uno era el encuentro anual de ARIJ, la asociación de periodistas más importante del mundo árabe, reunión que se realizó en Amán, la capital de Jordania, y la otra, la Cumbre de Comunicación Política que se realizó en Cancún, México, con una diferencia de dos días.

Me había comprometido a participar en las dos y lo hice, casi dando la vuelta al mundo para poder dar la charla en Amán el día domingo 03/12 y en Cancún el día martes 05/12. Mi tema, como siempre iba a ser una presentación de mi experiencia como periodista y como consultor político. Indudablemente, en ambos casos, en la esquina de esos dos temas y siendo argentino, aparecía el interés por entender, por parte de los periodistas árabes y de los consultores políticos de toda América Latina, el fenómeno Milei. Todo lo relacionado a la elección, el proceso electoral argentino, cómo había llegado tan rápida y sorpresivamente a la presidencia, con un impacto tan alto en cuanto a cantidad de votos y un triunfo tan importante. Me puse entonces en la tarea de tratar de explicar este fenómeno a públicos tan diversos como los periodistas árabes y los consultores latinoamericanos. Y así fue.

Explicando el fenómeno Milei al mundo árabe.

En los países árabes, llamaba mucho la atención el viaje de Milei a Nueva York, su tan estrecha vinculación con la comunidad judía. Algunos preguntaban si formaba parte de esa comunidad, conociendo todos en el mundo árabe que la Argentina tiene una impronta judía muy importante, que es un pilar dentro de la cultura nacional. Por otra parte, los consultores políticos norteamericanos y latinoamericanos, se interesaban insistentemente en el proceso, el camino que había seguido Milei para transformarse en presidente. Si era común al camino de Trump, Bolsonaro... Y, además, querían analizar el fenómeno para ver si era replicable en sus respectivos países.

Volviendo al mundo árabe, ellos ven lo sucedido con Milei como una especie de continuidad de ese proceso en general vinculado a opciones de derecha y que surgen como reacción a sistemas corridos más a la izquierda que están en crisis. Recordemos que el mundo árabe, prácticamente sin excepción, no es democrático, ya que gobiernan monarquías absolutas o pseudo democracias con dictaduras y gobernantes autocráticos. Esto no ocurre así en Latinoamérica, donde afortunadamente (con excepción de Cuba, Nicaragua y Venezuela) en prácticamente todos los países existen reglas de juego más o menos democráticas.

En ambos casos, la explicación sobre el fenómeno Milei tuvo que centrarse en hablar del contexto argentino, que llegó a ser el país más rico del mundo (según el PIB per cápita) hace poco más de 100 años y que después comenzó un proceso de declinación importante hasta llegar a ser un país pobre, casi miserable en la actualidad. Algo que los latinoamericanos lo conocen bien, pero los árabes prácticamente no lo registran. En ese contexto, y después de los 40 años que tenemos de democracia, ha habido frustraciones por parte de la población tanto con las derechas como de izquierdas, y lo lógico es que se fuera preparando el terreno para la llegada de un antisistémico.

La presentación en ARIJ

En Brasil, el antisistémico fue un militar porque el problema central del Brasil era la inseguridad, en Norteamérica fue un empresario porque el problema de los Estados Unidos era la pérdida de empleo y de competitividad empresarial con China y otros países. El antisistémico argentino era casi obvio que iba a ser un economista, porque el agujero negro que se traga a todo es la locura económica de por lo menos, los últimos 40 años. Hiperinflaciones, crisis de deuda, pobreza, perdida adquisitiva del salario. A partir de ahí, el caldo de cultivo estaba, algo que supimos anticipar a tiempo. La puerta la iniciamos con Espert en el 2019 y después, tal cual lo decía Milei, hubo un crecimiento exponencial del espacio, capitalizado en este caso por el presidente electo de Argentina.

En Amán, la explicación de Milei tuve que darla en inglés y traducida al árabe. En Cancún, como compartía escenario con Dick Morris (consultor y estratega político norteamericano), fue dada en español y traducida al inglés. Dick Morris explicó en profundidad la campaña y la personalidad de Donald Trump, de quien es el estratega en esta campaña de reelección que se viene en 2024.

Morris, a la hora de comparar a Trump con Milei, fue algo escéptico. Si bien son fenómenos que de lejos parecen parecidos, de cerca son distintos porque Donald Trump hizo el trabajo de cooptar a uno de los partidos más importantes de los Estados Unidos, el Republicano. Pueden parecerse en cómo llegaron al poder en cierta característica de antisistémico, pero otra diferencia es que Donald Trump ha construido un imperio económico muy importante y Milei, por el contrario, no tiene demasiados antecedentes ni en el mundo privado ni en el mundo público.

La tercera diferencia, es que en general, Donald Trump no da pasos atrás respecto de sus propuestas. Las estudia muy bien y una vez que las sugiere al electorado las mantiene y las defiende. Algo que con Milei pareciera no ser el caso. Lo que sugiere Dick Morris es que hay que verlo en acción para poder contestar este interrogante, si Milei va a ser el Donald Trump de la América Latina o no.

Menuda tarea tratar de explicar el fenómeno Milei en árabe, inglés y español a públicos tan diversos. Ojalá que el esfuerzo haya servido.

Luis Rosales es periodista y consultor político.