Malvinas en Navidad: una bandera, dos hermanos
Terminada la batalla, ya prisioneros del fortuito vencedor, ellos y los nobles canes esperaban el retorno al continente.
Pasaron por tanto, cada uno relató lo suyo, sus vivencias, cada una diferente a la otra, pero todas con un denominador común, haber visto la gloria del flameo de la celeste y blanca en su lugar, después de más de 140 años de ausencia obligada por el usurpador.
Después de semejante honor y en tales circunstancias era imposible pensar en dejarla abandonada en las manos del enemigo a nuestra insignia Patria. Debe ser lo que pensaba José en esos momentos (me lo imagino), él la guardaba entre sus pertenencias, pero llegado el momento de partir cada uno era requisado minuciosamente, no podía, ni quería entregarla.
Fue entonces cuando hablando con su camada Jorge, le propuso hacerla pasar como bufanda.
Jorge: - La paso yo, así, mirá…. mostrándole cómo la retorcía en su cuello.
José: - La pasás, pero es mía.
Ya al resguardo y desembarcando en puerto …Jorge: - Yo la pasé, ahora es mía.
José: - No, es mía te dije.
Jorge: - Bueno, la cortamos por la mitad.
José: - Imposible.
Jorge: - La jugamos al truco entonces.
José: - Nooo, la bandera no se juega.
Jorge lo abraza y le dice al oído: - Te estaba haciendo una broma.
Jorge: - Claro que es tuya. Déjame que la firmo y va con vos.
Chanzas entre dos jóvenes que terminó en un abrazo infinito.

A los 30 años de la Gesta, en un programa de tv, José cuenta esta historia y por allá lejos, dónde vive Jorge, viendo el programa uno de sus hijos le dice: - Papá, el Rinaldi que nombran, sos vos?…..Nadie en su pueblo sabía lo que había hecho, si, fue él, Jorge el mentor de qué José tuviera la posibilidad, la fuerza para seguir viviendo, que le transmitía ese emblema.

de Seguridad de la Armada Argentina. Foto: Marta Ransanz
Llegando a los 39/40 años desde entonces, (restando más de una década de silencio) José la expone, exhibe en sus charlas y revive aquella anécdota, ahora llegó la hora que tan preciado tesoro descanse impoluta para la posteridad. Por ello, ante el deterioro del tiempo, Jorge refrescó su firma en el paño en una ceremonia provisoria en el Encuentro Malvinero de Cnel.. Pringles, a la espera de la definitiva a decidir próximamente.

* Marta Ransanz, Malvinera de alma
En agradecimiento a:
VGM Jorge Armando Rinaldi.
VGM Jose Cruz.
Ambos IMARA, C/C, del Batallón de Seguridad, Sección Perros de Guerra.

