ver más

De la ficción a la realidad: los cascos que convierten los pensamientos en acciones

Estos cascos o auriculares convierten la actividad cerebral en comandos para interacciones digitales y físicas.

En un mundo donde la tecnología se entrelaza cada vez más con nuestra vida cotidiana, una innovación disruptiva está emergiendo en el horizonte de la interacción humano-computadora. Se trata de los cascos o auriculares que fabrica la empresa  Emotiv, dispositivos de vanguardia que leen la actividad eléctrica del cerebro para ofrecer formas de interacción hasta ahora vistas sólo en las películas de ciencia ficción.

Estos cascos utilizan la electroencefalografía (EEG) para captar los patrones de las ondas cerebrales. Mediante un conjunto de sensores no invasivos, los headsets de Emotiv registran las fluctuaciones en la actividad eléctrica cerebral, transmitiendo esos datos a un software que los interpreta en tiempo real.

¿Qué significa esto para el usuario común y para los profesionales de diversas áreas? Las aplicaciones son tan vastas como fascinantes. "Las aplicaciones para la tecnología y la interfaz Emotiv abarcan una asombrosa variedad de industrias y aplicaciones potenciales: desde juegos hasta televisión interactiva, interacciones cotidianas con computadoras, sistemas de control manos libres, entornos adaptativos inteligentes, arte, diseño de accesibilidad, investigación de mercado, psicología, aprendizaje y medicina, robótica, automoción, seguridad en el transporte, defensa y protección", explican en su página web. 

Foto: EMOTIV

Estos auriculares han demostrado ser una herramienta poderosa en el ámbito de la investigación, donde científicos y psicólogos aprovechan su capacidad para medir el compromiso, la atención y el estrés. Además, en el campo educativo, ofrecen una ventana directa al funcionamiento del cerebro, permitiendo a los estudiantes aprender sobre neurociencia de manera práctica y directa.

Pero no todo se queda en el laboratorio o en el aula. Los headsets Emotiv están comenzando a tener un impacto real en la vida de las personas con discapacidades, dando lugar a nuevas maneras de comunicarse y de interactuar con dispositivos que antes requerían de la intervención física. La universidad de Houston realizó un estudio en donde se logró crear una técnica no invasiva(un procedimiento que no requiere insertar un instrumento a través de la piel o en una abertura corporal) que permitió a un amputado utilizar una mano biónica, impulsada por sus pensamientos. Para conocer uno de los primeros casos documentados sobre el uso de esta tecnología es necesario viajar al 2008, cuando Dean Pomerlau, subió un video a YouTube en el que, a través de uno de estos cascos, lograba mover su silla de rueda. "Con mi sonrisa iré recto, si pestañeo con mi ojo derecho girará (la silla) a la derecha y lo mismo con mi ojo izquierdo", explica en su video. 

Mirá el video que explica el funcionamiento del casco

Tal como la universidad de Houston logró controlar una prótesis, en la Universidad del Sur de Florida (Estados Unidos), investigadores lograron controlar un dron con uno de estos cascos. 

Otro video de la capacidad de control del casco

"El algoritmo de Comandos Mentales de EMOTIV reconoce pensamientos entrenados que pueden asignarse para controlar objetos virtuales y reales con solo pensar. El control cerebral puede reemplazar los dispositivos de entrada tradicionales como los teclados, mejorar las experiencias interactivas y proporcionar nuevas formas para que las personas discapacitadas interactúen con su entorno", explica en su página web. 

Además, explican que con las métricas de rendimiento de EMOTIV, el estado cognitivo y emocional de un individuo en tiempo real se puede utilizar para modular pasivamente una aplicación: "Adapte una experiencia de realidad virtual en función de la participación del usuario o cambie la dificultad de una aplicación de capacitación interactiva en función de los niveles de enfoque".

En la actualidad existen hasta seis cascos y cuestan 850 dólares.