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Vendimia 2024: cómo y cuándo será la fiesta máxima del vino

El evento mendocino por excelencia se llamará “Coronados de historia y futuro” y se celebrará en marzo de 2024.

La Fiesta Nacional de la Vendimia 2024 se denominará "Coronados de Historia y Futuro". Contará con la dirección general de Pablo Perri y la producción ejecutiva de Walter Ulloa, confirmó el Ministerio de Cultura y Turismo del Gobierno de Mendoza a última hora de este domingo. 

Si bien todo indicaba que las fechas serían las anunciadas, quedó confirmado buena parte del calendario vendimial. De esta forma, Mendoza respirará Vendimia de la siguiente manera: 

  • viernes 1 de marzo: Vía Blanca por la noche 
  • sábado 2 de marzo: desayuno de la Coviar y Carrusel de las Reinas durante la mañana y mediodía
  • sábado 2 de marzo: Acto Central en el Frank Romero Day y elección de la reina de la Vendimia 2024 por la noche
  • domingo 3 de marzo: primera repetición de la fiesta y artistas a confirmar
  • lunes 4 de marzo: segunda repetición de la fiesta y artistas a confirmar
El Carrusel de las Reinas, uno de los tantos eventos de la semana de Vendimia. Foto: archivo MDZ.

Vale destacar que, siguiendo la línea de años anteriores, el domingo anterior (en ese caso, el 25 de febrero) debería celebrarse la Bendición de los frutos y entre semana la Fiesta de la Cosecha en el Aeropuerto Francisco Gabrielli.

Cómo será "Coronados de Historia y Futuro" 

Fuentes del Gobierno de Mendoza indicaron que la idea argumental de la Fiesta de la Vendimia 2024 está precedida por una precuela; una breve historia audiovisual que evoca la infancia del personaje principal: Pedro.

“Coronados de historia y futuro” es una invitación para reflexionar sobre estos y otros interrogantes. Para ello se vale de un orfebre quien, desde pequeño, ha sido llamado a cumplir un destino muy particular. Será desafiado a construir un objeto que represente a su pueblo. Emprenderá un viaje hacia el pasado y el futuro en busca de los elementos necesarios para concretar su obra.

 

Profundizará en sus raíces vendimiales y en las posibilidades infinitas de su gente. En su recorrido, será acompañado por el insomnio, la incertidumbre y la inspiración, quienes lo interpelarán acerca de la necesidad de perseverar frente a las dificultades y acerca de la vigencia de los valores populares. Es allí cuando se produce el quiebre: la aparición de un cuarto personaje, que simboliza la desesperanza y la oscuridad.

Finalmente, el protagonista de esta historia recupera la fe y las fuerzas necesarias para terminar su trabajo y designará al pueblo digno portador de la corona que, en definitiva, simboliza la soberanía con que sus habitantes se posicionan frente al mundo.

Somos coronados por un pasado que nos identifica y nos da sustento, un presente que nos define y un futuro al que aspiramos y creemos merecer.