Pronostican una temporada de muchos incendios y superficie quemada en Mendoza
Luego de los incendios en el Pedemonte que fueron muy difíciles de controlar por las intensas ráfagas de viento Zonda, entrevistamos a Fabricio Ayala, Guardaparque y Brigadista del Plan Provincial del Manejo del Fuego quién también está a cargo del Índice Meteorológico de Peligro Forestal.
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Junto con su equipo, Bomberos Voluntarios de todos los departamentos, Defensa Civil, Hidráulica y la colaboración de equipos de San Juan, San Luis, Córdoba y los recursos aéreos enviados por la Nación, fue parte de combatir los incendios en Mendoza, incluso en el día de su cumpleaños.
En esta entrevista exclusiva para MDZ, se mostró apasionado por su tarea y brindó detalles del minuto a minuto de los días más intensos de los incendios que, entre otras características, tuvieron un comportamiento errático por el viento Zonda. Por las predicciones, aseguró que se viene una temporada de mayores incendios en Mendoza y explicó todos los detalles de como se preparan para combatirlos.
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- Primero que nada queremos conocerte. Sabemos que hace más de 25 años que trabajás como guardaparque y brigadista. ¿Cómo han sido estos años y qué significa para vos ser brigadista?
Yo empecé a trabajar tal cual como vos decís hace 25 años. En principio como guardaparque y posteriormente como Guardaparque Brigadista. Trabajar como brigadista es un trabajo muy satisfactorio, el hecho de poder trabajar con compañeros con un objetivo común que es la prevención, evitar que se enciendan los fuegos, los incendios forestales. Más allá de eso, cuando sucede ya sea por causas humanas o causas naturales y cuando existe el fuego, el hecho de poder estar trabajando y poder ayudar a controlar esos incendios y ver los objetivos cumplidos genera mucha satisfacción personal y grupal.
Todos estos años de experiencia y la capacitación que vamos obteniendo que se hace gradualmente y se va a actualizando con el tiempo también ayuda mucho a poder hacer el trabajo mejor. El hecho de poder defender lo que uno quiere, lo que uno cuida que es la naturaleza, que no se muera tanta fauna genera mucha satisfacción poder hacerlo y tristeza cuando a veces se nos van de las manos las cosas. Por ejemplo, como pasó este último incendio forestal que a raíz del viento Zonda en algunos sectores, había fuego que avanzaba a más de 100 metros por minuto. Es prácticamente imposible controlar ese tipo de incendios. Por eso lo que se trató de hacer fue controlar para que ese incendio en primera medida no afectará vidas humanas y, posteriormente, no afectará a casas o demás que en cierta medida se cumplió.
Foto: Rodrigo D'Angelo / MDZ.
El incendio empezó el sábado a las 11:40. Los primeros en verlo fueron mis compañeros Guardaparques de Divisadero Largo que fueron los primeros en llegar al incendio y de ahí empezamos a llegar los demás. Hemos estado trabajando en ese incendio hasta el miércoles pasado y se siguen realizando recorridas en distintos sectores para detectar si llega a suceder algún reencendido.
- ¿Cómo fue el principio? Una vez que llegan, ¿qué medidas se toman y cuándo te das cuenta que es tan grande un incendio que se hace, cómo se pide colaboración a otras provincias o a la Nación?
Cuando empezó nosotros llegamos a ver la velocidad de avance que tenía y lo complejo que iba a ser tratar de detenerlo sobre todo en ese momento con mucho viento Zonda. Lo que se hace es: un poco adelante del fuego, ver hacia dónde va a ir ese fuego y se empieza a ver si hay personas, si hay casas, lugares habitados y demás para tratar de frenarlo o evacuar a las personas para que no se vean afectadas. Lo que se hizo en ese momento fue un trabajo en conjunto con Defensa Civil donde se convocaron a todos los Bomberos Voluntarios, se convocó a Personal de Vialidad, de Hidráulica que lo que hacen es aportar maquinaria pesada, en este caso una topadora de grandes dimensiones con la que se hizo al sur del perímetro del incendio, una línea de control, de despeje de de vegetación ya preestablecida en este caso es una una picada de acceso que se le hizo una extensión para que en caso de que el fuego llegara a esa zona no siguiera avanzando hacia el sur, siendo que ya había consumido parte de la Reserva.
Foto: Gentileza
Hay lugares en los que no se puede poner gente a trabajar porque el mismo comportamiento del fuego hace que sea muy errático. En un momento el fuego puede estar detenido pero de ahí a un minuto el fuego puede avanzar muchos metros y si hay personal trabajando ese personal poderse afectado. Entonces la mejor forma de controlar esa parte era asegurarse una buena línea de control al sur del incendio.
El día domingo cuando estábamos trabajando en el incendio de Divisadero Largo se detectó el incendio de Luján que empezó en Las Compuertas. En ese momento todo el personal estaba trabajando en ese incendio, incluido todos los Bomberos Voluntarios, ahí fue cuando se decidió pedir apoyo a otras jurisdicciones, que ya está protocolizado cuando la situación supera los recursos con los que uno puede actuar. Se piden recursos a las jurisdicciones más cercanas en este caso fue San Juan, San Luis y Córdoba y también vinieron medios aéreos que fueron muy importantes para poder controlar el incendio, ya sea con el traslado de personal a lugares que son inaccesibles por tierra y en el caso de los aviones hidrantes la capacidad de control que tienen. Vinieron dos aviones hidrantes que están destinados a la región pampeana que es provincia de La Pampa, Buenos Aires y Mendoza, y también, vinieron tres helicópteros de la policía de Buenos Aires. Gracias a ese helicóptero fue que se permitió detectar los reencendidos con los que se estuvo trabajando el día lunes. Sino se hubiera tardado mucho más en detectar esos reencendidos.
Foto: Gobierno de Mendoza
- Vos también estás a cargo del Índice Meteorológico de Peligro Forestal, ¿de qué se trata y cómo evalúan este peligro?
Este índice se hace periódicamente, toma en cuenta variables meteorológicas: temperatura, humedad, velocidad de viento y cantidad de lluvia. También tiene en cuenta, qué época del año es por la incidencia solar. No es lo mismo en julio que el sol está un poco más lejos, que en enero que el sol da una incidencia casi perpendicular y permite que la vegetación se deseque de manera muy rápida. Este índice lo que tiene en cuenta es el estado de humedad de los combustibles, finos, medianos y gruesos y representa cómo va a comportarse un incendio en un determinado lugar. Esto nos dice qué recursos vamos a necesitar para apagar ese incendio, nos da las posibilidades de reencendidos, ya que también, calcula el estado de humedad de las capas subterránea. A medida que la peligrosidad de este índice índice avanza esas capitas están en mayor medida más predispuestas a quemarse y representan la continuidad del fuego en el tiempo.
Foto: Rodrigo D'Angelo / MDZ
Si este índice está muy elevado ciertas variables, están muy elevadas, nos da la pauta de que ese fuego no se va a pagar, por lo menos bajo superficie, en estas capas poco compactadas. Puede ser que, por ejemplo, un incendio tenga un comportamiento de día muy severo y llegar a la madrugada entre las 5, las 6 y las 8 de la mañana uno no observe, propagación en superficie de estos incendios, pero sí hay propagación subterránea en troncos secos enterrados, raíces muertas, combustible que se va acumulando, ramitas, palitos, hojitas y todo combustible fino. Ese fuego en cierta en cierto horario no se ve, pero a medida que avanza la jornada los combustibles finos de superficie vuelven a estar predispuestos y vuelve otra vez a haber llamas. Eso es básicamente lo que dice el índice y para nosotros es una herramienta de prevención. Porque nos permite saber cómo va a estar un incendio en X lugar, saber los recursos que vamos a necesitar para trabajar en él.
- Se espera para este verano que sea una de las temporadas más intensas de incendios. ¿Por qué?
Porque estamos en en una época de mucha sequía, hay una sequía continua, o sea de varios años que no tiende a decaer. Al contrario, tiende cada vez a incrementarse más año a año. Esa sequía lo que hace es predisponer el combustible. Mientras más combustible predispuesto haya para la ignición, los fuegos más severos van a ser. Por lo que venimos viendo en los incendios de esta última temporada que han sido incendios muy complejos, que han exigido mucha cantidad de recursos para poder controlarlos, pensamos y calculamos que la temporada que viene va a ser muy compleja, con muchos incendios y con mucha extensión de superficie quemada. Nos estamos preparando para eso con lo que es contratación de mayor cantidad de personal, mayores movilidades, se están haciendo tres bases nuevas en la provincia en La Paz, en Ñacuñán y en Monte Coman con esa idea de poder estar mucho mejor preparados con mayor cantidad de recursos para poder afrontar esas situaciones.
Foto: Rodrigo D'Angelo / MDZ
Hay una una herramienta predictiva que habla de un cierto ciclo que tienen los incendios en la provincia. Este ciclo está asociado a la corriente del Niño que en Mendoza genera mayores precipitaciones, entre otras cosas asociadas a incendios. Porque estas precipitaciones lo que hacen, en una cierta época, generan mayor combustible fino, pasturas en los campos y a partir de enero se empieza a secar por el mismo calor que hay, la baja humedad y eso permite una mayor propagación y una mayor facilidad de ignición al principio de los incendios.

