El crucial trabajo que empezó en Mendoza tras los incendios en El Challao y Luján
El viento Zonda tomó lugar en las agendas de todos los mendocinos tras las graves consecuencias que dejó después del fin de semana. Más de 700 árboles caídos y se registraron un total de 33 incendios, entre los cuáles destaca el que afectó a todo el piedemonte de la provincia. La flora y fauna mendocina padecieron directamente la furia del fenómeno natural.
Jennifer Ibarra, presidenta de la fundación Cullunche, habló con MDZ Radio 105.5 FM y aseguró que "lo que ha ocurrido es una emergencia ambiental. Lamentablemente todo el piedemonte que se ha quemado es lo que a nosotros nos llevaba todos los días a la ciudad, sin que nos demos cuenta, la retención del suelo, la protección ante los aluviones que toda esa cobertura vegetal ya no va a estar y las lluvias de verano se van a sentir en el sentido del agua que va a correr".
"Todo lo que es la biodiversidad, la humedad que nos mandaba ese ambiente, la regulación de la temperatura y con la consiguiente voladura de suelo. A eso hay que sumarle el desmonte que se está haciendo en "El Jarillal", frente a la cárcel, para poner el parque fotovoltaico que también nos va a afectar porque si no se hubiera desmontado, hubiera sido como un "back up" de de monte nativo, que no lo vamos a tener", agregó.
Además opinó que "realmente esta situación me tiene muy preocupada porque vamos a ver afectada nuestra salud, sobre todo nuestra salud respiratoria. Va a seguir habiendo zondas, y en el próximo se va a levantar toda esa ceniza y tierra que quedó. Es imposible hacer una restauración, es muy costoso, veamos incluso que todavía no se recupera el cerro Arco del incendio de antes de la pandemia. No sé si el Gobierno esté dispuesto o si tiene fondos para restaurar esto. Son 4000 hectáreas, encima en zonas que son poco accesibles, que no son fáciles de dictaminar para poner las plantas ahí".
En un comunicado oficial, Ibarra realizó una corrección respecto al los términos a utilizar para definir lo que sucedió: "Decir campo inculto en lugar de bosque nativo es como que minimiza el daño, le resta importancia. Y realmente es muy grave porque es biodiversidad, era el refugio de fauna la cuál se estaba reproduciendo. Es muy difícil cuantificar los daños si no hay un estudio previo de la zona. Algunas de esas faunas se puede haber desplazado.
En busca de encontrar ánimos, argumentó que "lo único que veo como ventajoso en esto, es que el viento era tan fuerte que el fuego avanzó muy rápido, por lo cual no alcanzó a calentarse tanto el suelo y no hizo tanto daño a las raíces. Entonces, puede que con alguna lluvia las plantas empiecen a rebrotar y demore menos en reponerse naturalmente".
Para quiénes más se vieron afectados en piedemonte, comunicó que "vamos a lanzar seguramente una campaña en el día de hoy, porque hay gente que tiene arriba animales como chivos, terneros y caballos que comían el pasto natural del lugar y ahora no lo tienen. Vamos a ver si podemos ayudar llevándoles comida para que vayan acomodándose hasta que también el Gobierno envíe ayuda, porque esa gente sí se ha visto bastante damnificada".
Respecto a las mejoras que se puedan tener de cara a un futuro episodio de viento Zonda, argumentó: "Veo que no se está trabajando en conciencia social del riesgo como corresponde. No estamos preparados, no somos conscientes de que va a ser cada vez peor, de que en cualquier momento va a haber un terremoto y no estamos preparados".
"En los años que he vivido en Mendoza no he visto un viento Zonda de tal fuerza y de tal duración, y va a ser cada vez peor por el cambio climático. Me parece que ha habido un Gobierno un poquito apartado y soslayando los pronósticos iniciales, y después se les escapó de las manos por no querer hacer asustar a la gente y no comunicar cómo iban a ser las cosas", cerró.

