Entrevistas MDZ

Raquel Chan, la científica que volvió del exilio y conquista al mundo con sus descubrimientos

Desarrolló una técnica para que los cultivos sean tolerantes a la sequía. Multipremiada. Afirma que en Argentina "la ciencia no es política de Estado", pide cuidar a los jóvenes y cuestiona a Milei.

José Graells
José Graells martes, 3 de octubre de 2023 · 09:27 hs
Raquel Chan, la científica que volvió del exilio y conquista al mundo con sus descubrimientos
Foto: Conicet

“Jamás pensé en quedarme afuera, nunca se me pasó por la cabeza. Este es mi país, con todos sus defectos y virtudes”, dice Raquel Chan, investigadora del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) y una de las científicas más reconocidas de Argentina y Sudamérica, en diálogo con MDZ.

A media tarde, mientras el sol de la primavera comienza a caer tenuemente, rodeada de naturaleza en un predio de 30 hectáreas donde se encuentra el Centro Científico Tecnológico (CCT) Santa Fe y otros institutos del CONICET, Raquel Chan se dispone a conversar sobre una de sus pasiones: la ciencia.

“Lo intenté dejar muchas veces, pero fracasé”, dijo apesadumbrada en relación al cigarrillo que fumaba mientras esperaba comenzar la charla. En las habituales y extensas jornadas, dejar el laboratorio unos minutos y salir al exterior la ayudan para tomar fuerzas y seguir adelante.

Raquel Chan nació en Buenos Aires, se recibió de bioquímica en la Universidad Hebrea de Jerusalén, Israel. Volvió a Argentina y en 1988 se doctoró en la Universidad Nacional de Rosario (UNR). Tras realizar su posdoctorado en la Universidad Louis Pasteur, de Estrasburgo (Francia), regresó al país.

"Volví dos veces", dice mientras se acomoda el cabello y mira su entorno, rodeado de centros de investigaciones donde entran y salen entusiastas jóvenes científicos. La primera vez que debió dejar el país fue a los 16 años, cuando cursaba la secundaria. Eran los setenta. Los militares. "Militaba en el centro de estudiantes, nada violento, no está en mi naturaleza". El horror. El exilio. 

Los padres de Raquel Chan, comerciantes vinculados a la venta de indumentaria decidieron enviarla a Uruguay donde tenían algunos familiares. Estuvo seis meses, no aguantó más y partió a Israel, a lo desconocido e inhóspito. "Me quería ir a estudiar para hacer algo de mi vida, pero siempre guardé la esperanza de volver".  Otra vez, Argentina, su país, sus afectos, sus raices. 

Entre el trabajo y las entrevistas, el tiempo parece no alcanzarle a Raquel Chan. Otra vez, como cada vez que realiza publicaciones o recibe distinciones, el teléfono parece no dar abasto. Semanas atrás resultó ganadora del Premio Fundación Bunge y Born 2023 en Agrobiotecnología y este lunes viajó a Buenos Aires para recibirlo. El jurado resaltó la trayectoria científica, la innovación y vigencia a nivel mundial de sus aportes en el área de ciencias biológicas.

“Es un honor enorme haber recibido este premio. Es uno de los más prestigiosos que hay en Argentina, que se entrega uno solo por año en distintas disciplinas y por lo que tengo entendido es la primera vez para tecnología, lo que hace pensar que están reconociendo la agrobiotecnología. Es un reconocimiento al aporte de mi grupo al que represento, o del cual soy la cabeza visible”, dice Chan con orgullo y humildad.

Raquel Chan es la directora del Instituto de Agrobiotecnología del Litoral (IAL), creado en 2008, cuyos objetivos fundamentales son el desarrollo de investigaciones y tecnologías en las distintas disciplinas científicas relacionadas con la Biotecnología aplicada a la producción agrícola, la transferencia de tecnología al sector productivo, la provisión de productos y servicios a la sociedad y la formación de recursos humanos especializados de excelencia.

Para Chan, “reconocen el recorrido como científica básica, que hace y responde preguntas, forma gente y publica esos resultados”, pero también la perseverancia durante más de dos décadas y hacer de esa ciencia algo que hoy es un producto de mercado partiendo desde cero lo que lo hace inédito.

El invernadero científico de Raquel Chan

El descubrimiento

La investigadora Raquel Chan junto a su equipo, la empresa Bioceres, el Conicet y la Universidad Nacional del Litoral (UNL) descubrió el efecto de tolerancia a la sequía de un gen de girasol denominado HaHB-4 el cual pudo ser trasladado a otras plantas, como el trigo y la soja. Se denomina HB4, logró ser aprobado por Brasil para trigo en 2021 y durante el 2022 China hizo lo mismo para la soja. Fue la primera vez que se aprobó un cultivo masivo de tanta importancia a nivel mundial.

"Demuestra que el sistema científico de nuestro país, aún con menos recursos, es capaz de grandes logros", dice la experta y agrega: "Argentina tiene para crecer. Esto es una contribución decimal a lo que tiene que ser la producción de alimentos a nivel mundial. Es importante porque nuestro país se posiciona con una tecnología de este tipo que puede exportar". 

Cultivos resistentes a la sequía

La ciencia en Argentina: Alberto, Macri y Milei

"Todavía la ciencia no es una política de Estado en Argentina, debería serlo, se está intentando", explica Raquel Chan sobre la actualidad y reconoce dificultades, muchas veces atadas a la impronta que cada gobierno le quiera dar. Reconoce que están mejor en la gestión de Alberto Fernández que en la anterior de Mauricio Macri. 

"Nos va mejor ahora, hubo más inversión. No quiere decir que sea óptima, hay un montón de cosas que arreglar y problemas con las importaciones, equipos y demás. No tenemos los niveles de financiamiento de un país de primer mundo ni por lejos, pero sí estamos infinitamente mejor que con la otra gestión", subraya.

Al ser consultada por el candidato a presidente Javier Milei y la propuesta de cerrar el Conicet se angustia e inquieta, no puede creer que un dirigente de esas características tenga el respaldo que obtuvo en las PASO. "No sé si es ignorante o está loco, dice cada barbaridad que me cuesta entenderlo. Siento que es insultante. No tiene la menor idea del impacto de la ciencia en el resto de la economía por más desastre que seamos", responde enfática. 

Hacer ciencia en Argentina 

"Todos los países desarrollados tienen una inversión en ciencia que ronda entre el 4 y 5% del PBI, nosotros a penas llegamos al 0.3% y se está planeando llegar en 2030 al 1%. La ciencia no es un costo, es una inversión".

"Lo único que siento son ganas de que no gane. No puedo entender que gane una persona que dice que quiere anular el rol del Estado. Acepto que hay errores y falencias, incluso corrupción en algunos casos, pero eso no quiere decir que hay que borrarlo, tenemos que mejorarlo".

Y agrega: "Lo que quiero en la vida, mientras pueda, hasta que me jubile, es hacer más contribuciones para el desarrollo de la agricultura en Argentina. Si viene una persona que me pone más trabas de las que ya tenemos es una catástrofe". 

La científica no se esconde, le gusta hablar de política y la actualidad, meterse en el barro, principalmente a pocas semanas de definirse el futuro presidente. Reconoce el escenario de dificultad incluso con Sergio Massa y Patricia Bullrich a partir de los problemas de la deuda externa que arrastra Argentina. 

"No veo un panorama alentador, pero al menos vamos a tener institucionalidad. La escuela, el hospital, eso es importante. Me formé ahí, mis hijos también. Conozco mucha gente que jamás hubiese alcanzado un nivel universitario si no era con la educación pública. Los tres hijos del taxista que me llevan al aeropuerto van a la universidad y él sigue trabajando. Declinar eso es como que te saquen una mano", finaliza Raquel Chan tajante, pero esperanzada, convencida que, con lo bueno y lo malo, su patria es Argentina.    

  

 

 

 

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