Cuáles son los aspectos que definen el trabajo de los jóvenes argentinos en la actualidad
Mientras la Universidad de Buenos Aires anuncia que realizará una reforma en algunas de sus carreras más tradicionales, como Medicina o Ingeniería, la necesidad de nuevos métodos, herramientas y modos de interacción en el mundo formativo son parte de una demanda que requiere nuevas capacidades para el desarrollo profesional y laboral, en un contexto apalancado por las nuevas tecnologías.
En este sentido, la licenciada Verónica Castañeira, consultora vocacional, educativa y laboral de la Cámara Argentina de Formación Profesional y Capacitación Laboral, sostiene que “hay una tendencia a disminuir la cantidad de años de las carreras de grado, se plantea una revisión sin perder calidad”.
Sin embargo, el programa no es lo único que se encuentra en una revisión, “se viene observando un cambio en las propuestas educativas, que la pandemia potenció e impulsó, sobre todo las virtuales”. Las diversas modalidades de cursada facilitan que estudiantes de todas las edades y regiones, puedan acceder a mejores estudios.
Pero existe otro campo que va en franco ascenso producto del contexto y de las tendencias que impulsan las nuevas tecnologías: “se puede observar un marcado interés por aprender sobre finanzas, criptomonedas y generación de dinero conociendo y aplicando estrategias de inversión. En algunos casos no se plantea como carrera sino como una necesidad de manejar cuestiones financieras para un mejor aprovechamiento del dinero y las inversiones”, expresa Castañeira. Y agrega: “lo llamativo también sobre la educación financiera es que la misma es una preocupación en todas las edades, si pensamos en la nueva longevidad, el incremento de los años promedio de vida, comprendemos la nueva tendencia en la Silver Economy”.
Los distintos campos disciplinares
El mercado laboral se está apalancando a partir de las nuevas tecnologías: “lo cierto es que los campos disciplinares están variando y creciendo a pasos agigantados por la Inteligencia artificial, por lo tanto en los próximos 10 años no tenemos muy claras cuáles serán las nuevas ocupaciones y desafíos laborales, pero si habrá habilidades que serán fundamentales desarrollar para los trabajos futuros: la flexibilidad, adaptación a los cambios, la resolución de problemas, el pensamiento crítico, la comunicación asertiva, el trabajo colaborativo y estar abiertos al aprendizaje permanente”, asegura la consultora.
Y si bien hay cierto descreimiento en las oportunidades que ofrece el país, y algunos piensan migrar después de recibidos, también surge la idea de trabajar virtualmente para empresas u organizaciones de otros países o ser sus propios jefes, recibir el pago en dólares o criptomonedas, algo que de hecho ya se está haciendo. “Muchos jóvenes buscan esa flexibilidad, poder trabajar desde su casa, ir a la oficina cuando lo necesiten o si hay alguna posibilidad de viajar, poder trabajar remotamente”, concluye la referente de la Cámara.
Sin dudas, la adaptación a la vida adulta implica nuevas demandas sociales y personales, se trata de un momento de plena transición para los más jóvenes que ingresan a un mercado laboral cada vez más hostil, bajo la presión de articular su vida personal con el crecimiento educativo y el proceso de inserción profesional.
En este contexto, días atrás la Expo Empleo reunió a más de setecientos estudiantes y graduados de diferentes carreras de la Universidad Nacional de La Plata con empresas empleadoras y público en general para debatir sobre las demandas, inquietudes y necesidades de los más jóvenes, en plena transición ante un escenario complejo.
Durante las charlas sobre las primeras experiencias laborales en el sector IT, la licenciada Mariana Ruesta, analista de marketing en Flux IT, aseguró que “el futuro del trabajo se caracteriza por la rápida evolución de la tecnología y la necesidad de adaptación constante. Los profesionales deben estar dispuestos a aprender y desarrollar nuevas habilidades, como así también a usar nuevas herramientas tecnológicas”. Y destacó que “las empresas deben centrarse en conocer y satisfacer las necesidades de su talento, como un elemento clave en este nuevo panorama laboral”.
Los aspectos clave que están que están definiendo el futuro del trabajo incluyen:
- Work-life balance. En los últimos años cambió la concepción de trabajo, y las empresas se ven obligadas a desarrollar políticas para flexibilizar horarios, vacaciones, espacios de trabajo, y retribuir a sus talentos con un salario económico y emocional equilibrado.
- Nómades digitales. La tecnología y la conectividad global trajeron un cambio significativo en la forma en que las personas conciben y experimentan el trabajo y el estilo de vida. Los nómades digitales tienen la libertad de elegir dónde quieren vivir y trabajar. Esto les permite disfrutar de una mayor calidad de vida al seleccionar entornos que se adapten a sus preferencias personales.
- Gran renuncia y guerra por el talento. Tras la pandemia, las personas priorizan su bienestar y huyen de las compañías más rápido de lo que pueden ser reemplazadas. En un contexto en el que la competencia se intensifica, cada vez cuesta más encontrar perfiles que se ajusten a las ofertas ante la falta de profesionales cualificados.
- Desarrollo de soft skills. A medida que las organizaciones automaticen sus procesos, el futuro del trabajo disminuirá la necesidad cognitiva y se incrementará la demanda de soft skills, competencias tecnológicas, sociales, y emocionales que resultan imprescindibles para trabajar la comunicación transversal, la gestión de talento y el vínculo con los equipos.