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La salud en Argentina: una reflexión urgente sobre un sistema en crisis

Las obras sociales y las prepagas plantean que están desfinanciados para cumplir con todas las obligaciones que impone el Estado.

Copagos. Aumentos descontrolados. Meses para lograr un turno. Falta de especialistas y también de insumos. En nuestro país, tenemos un sistema de salud corroído en el que cada actor es como un piñón trabado en un engranaje que no quiere ceder. Debe hacer frente a más pacientes de los que puede atender. Los profesionales de la salud, mal remunerados, limitan su atención y buscan nuevos horizontes. En el medio de este “cambalache”, nosotros, los pacientes, nos encontramos expuestos a un sistema saturado y analógico en el que ninguno quiere, o ni siquiera puede, romper con el status quo, ante el riesgo de que el piñón del engranaje termine rompiéndose.

No sé si hace falta decirlo, pero en esta situación sufrimos todos. ¿Qué hacemos entonces? ¿Pateamos el tablero? Yo creo que no. Lo que hace falta es que un nuevo actor interceda en el ecosistema, cómo una suerte de aceite mágico, para que todo funcione: la tecnología. Aparecen en el mundo nuevos modelos de atención de salud más eficientes, atravesados por la tecnología, donde el paciente puede acceder a un turno en menos de 48 horas, el profesional de la salud está bien remunerado y en tiempo y forma (que es fuente de otro tema en Argentina, donde la inflación siempre termina encareciendo la rentabilidad los médicos que cobran meses después de haber realizado la atención al paciente).

La discusión acerca de los cambios necesarios que necesita el sistema de salud no pueden posponerse. Los pacientes dejan la salud  privada ante la imposibilidad de seguir sosteniendo una cuota que crece mensualmente, mientras que el servicio que reciben es cada vez peor, accediendo a turnos a los dos meses, cuando muchas veces las personas necesitan atención más inmediata.

En relación a los profesionales de la salud, la situación también es crítica: de acuerdo a una encuesta realizada a 845 médicos y médicas de todo el país, el 34% indicó que llega a trabajar más de 12 horas diarias para poder sobrevivir. Los participantes del relevamiento, en su mayoría tienen más de 20 años de experiencia en su especialidad (52%), o bien entre 10 y 20 años (32%).

En una encuesta realizada a 845 médicos, el 34% indicó que llega a trabajar más de 12 horas diarias para poder sobrevivir. Foto: MDZ.

Respecto a los honorarios recibidos de parte de los financiadores (obras sociales y prepagas), el 68% indicó que debieran ser “por lo menos el doble ó más”, el 21% indicó que tendrían que ser “un poco más altos.” y sólo el 1% que “son acordes a mi prestación”.

De los encuestados, el 11% declaró no trabajar con obras sociales ni prepagas

Sabemos que estos cambios requerirán tiempo, paciencia y mucha cintura para aguantar la fuerza del engranaje trabado. Pero por algún lado hay que arrancar. Solo así, utilizando la tecnología para reemplazar procesos ineficientes y empoderar a todas las piezas, podremos transicionar de un sistema de salud enfermo y reactivo a uno sano y preventivo.

Mathias Sielecki.

* Mathias Sielecki, emprendedor Healthtech Co fundador y CEO de Wiri Salud.