Incendios y crecientes: los cuidados que deben tener los turistas en Córdoba
Es sabido que en las sierras de Córdoba el fuego es un factor de alto impacto que afecta el monte nativo y que, lamentablemente, se repite todos los años con frecuencia. Como consecuencia de la fuerte sequía y las altas temperaturas, más de 10.000 hectáreas fueron arrasadas.
La mayoría de los incendios se produce por la mano del hombre, no siempre en forma intencional pero si por descuidos que podrían evitarse. Es por eso que durante todo el año, desde el Gobierno de Córdoba persiste una campaña de concientización que, en época estival, se extiende también a los turistas. Se trata de consejos específicos para evitar que una fogata se convierta en un voraz incendio que arrase con flora y fauna y hasta ponga en vilo la vida y las vivendas de los pobladores de las zonas serranas.
Claudio Vignetta, secretario de Riesgos Climáticos de la Provincia de Córdoba, enumeró una serie de recomendaciones al respecto. En principio, recordó que está prohibido realizar fuego todo el año en las sierras, aunque sí puede hacerse en los balnearios que tienen asadores y que cuentan con autorización como “zonas seguras”.
La legislación penal y contravencional prevé severas penas para todo aquel que provoque un fuego y/o incendio. Por eso es necesario que al hacer un asado, se utilicen piedras para rodear la llama, o hacer una base sobre la cual se pueda prender el fuego. Y posteriormente antes de retirarse, extinguir cualquier llama y enfriar las cenizas.
En ningún caso deben arrojarse fósforos encendidos o colillas de cigarrillos en el campo, bosques o zonas arboladas. Tampoco pueden hacerse fogatas debajo de árboles.
Debe tenerse en cuenta que el viento puede propagar una mínima fogata ocasionando un incendio. Por tal razón, si se inicia fuego en el pasto y, mientras no haya alcanzado demasiada intensidad, una forma de apagarlo es golpeando la llama con una manta o bolsa, si es posible mojada.
Por último, ante eventuales accidentes ígneos, solicite la ayuda de quienes se encuentren a su alrededor. Denuncie a la dependencia Policial (teléfono 101), Bomberos (teléfono 100) o al 0-800-888-38346 ( FUEGO) de inmediato cualquier principio de incendio.
Atención con la crecida de los ríos
Así como los incendios son un factor de riesgo, también los son las crecidas de los ríos cuando se producen copiosas precipitaciones.
En general, durante la época de verano, las lluvias comienzan a dar alivio a la extensa sequía del año. Las precipitaciones estivales son frecuentes y causan la crecida en el nivel de los ríos y arroyos serranos, en forma intempestiva.
El último fin de semana, equipos de rescatistas debieron socorrer a dos turistas que fueron sorprendidos por la crecida del río San Antonio en la llamada Playa de los Hippies, en la localidad de Cuesta Blanca. Los dos jóvenes de 27 años debieron subir a un árbol para ponerse a salvo cuando llegó la creciente. Los Bomberos de Icho Cruz lograron rescatarlos a través de cuerdas para poder alcanzar la orilla.
Al respecto, Vignetta enfatizó: “Principalmente debe entenderse que estos son ríos de alta montaña, que así como son amigables, tiene una agresividad muy importante en el momento de las crecidas, que ocurren de forma rápida y sorpresiva”.
Hay que estar muy atentos a las señales y a las sirenas de las alertas tempranas, dijo. “Una de las advertencias es el hecho de creer que porque hay sol, ello significa que no va a haber crecidas, porque puede estar lloviendo en las cuencas altas o medias”, aseguró. El hecho de que las precipitaciones sean copiosas en lo alto de las sierras hace que el agua baje con un importante caudal a las zonas balnearias.
Además, resaltó que es importante poder reconocer cuando viene una crecida. “Los ríos cordobeses son transparentes, y una de las señales a tener en cuenta es que el agua comienza a enturbiarse. Comienzan a verse ramas, palos, sedimentos o espuma en las orillas. En esos casos, hay que alejarse inmediatamente de las orillas y buscar las zonas altas”, señaló a Radio Universidad de Córdoba.
Además, reiteró la recomendación de no acampar cerca de la costa de un río porque es peligroso, y hacerlo “preferentemente en campings o en lugares que estén autorizados”.
Otro de los consejos es atender los avisos de personal del policial, bomberos o salvavidas. “Hay gente que le resta importancia porque observan que el caudal del río es calmo. Pero esto cambia de un momento para otro. Y desobedecer lo que el personal de seguridad les advierte, termina poniendo en riesgo la vida propia y de los rescatistas”, remarcó Vignetta.
Por último recordó, ante una crecida no hay que bañarse y no hay que intentar cruzar los vados cuando están cerrados. “Hemos visto que se rompen las cintas y se intenta pasar con los autos, y se los lleva la creciente”, manifestó.