Advierten sobre las diez medidas clave para evitar muertes por ahogamiento

Advierten sobre las diez medidas clave para evitar muertes por ahogamiento

Los ahogamientos figuran entre las diez causas de muerte entre niños y adolescentes a nivel mundial. Un especialista asegura que se trata de hechos prevenibles y que es fundamental respetar las señales de prohibición cuando así se requiera. Qué hacer frente a una emergencia y qué pautas aplicar.

Zulema Usach

Zulema Usach

Mientras que las altas temperaturas se hacen sentir en gran parte del país en una temporada estival marcada por la sequía, miles de personas buscan el amparo del agua para poder refrescarse. Cauces de agua artificiales,diques, ríos, pequeñas lagunas, arroyos, canales y piletas suelen ser los sitios buscados en los meses de verano. Lo cierto es que cada año, se producen lamentables muertes por inmersión en el país y por eso los especialistas recuerdan la importancia de respetar las pautas de prohibición en cada caso. Que Mendoza llore el fallecimiento de Emilce (19), Marcos (18) y Nicolás (23), ocurrido este domingo en San Martín no es un hecho aislado e inclusive, llama la atención una vez más, sobre los cuidados y medidas preventivas para evitar que se produzcan más hechos de esta índole.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), los ahogamientos figuran entre las diez primeras causas de muerte en personas de 1 a 24 años. "Por ello siempre debemos recordar que los cauces de riego, diques y ríos no son piletas y que tienen potenciales peligros para quienes lo utilizan con dicho fin. Ese riesgo siempre es evadible", destacó Sergio Saracco, médico emergentólogo y titular de la cátedra Urgencias de la Facultad Ciencias Médicas de la Universidad Mendoza. 

Diciembre de 2022 pareció ser la antesala de una seguidilla de hechos lamentables en relación a esta problemática en Argentina.. El domingo 4 de diciembre, un pequeño de seis años cayó en el río Salí de Tucumán y pese a ser rescatado en ese momento, murió días después como consecuencia de los datos provocados por el ahogamiento. Luego, este viernes 20 de enero, en la localidad de Villa Mercedes (San Luis), a la vera del rió Quinto, fue hallado sin vida Eduardo Lúquez, de 43 años. Entre las hipótesis que hasta el momento postulan los investigadores, es que el hombre a caminar por la zona y que al contacto con el agua del cauce habría sufrido un infarto de miocardio, aunque aún resta conocer los resultados de las pericias forenses.

Peligro latente

¿Por qué los cauces de riego pueden presentar riesgos y no son recomendables para refrescarse? Saracco indicó que si bien es una realidad la necesidad de refrescarse en días de calor extremo, no hay que olvidar que muchas veces los peligros pueden estar ocultos a la simple mirada ocasional. De hecho, aclaró el profesional que en realidad, tanto los cauces de riego como así también los ríos pueden ser trampas mortales, donde la inaparente fuerza que tiene la corriente de agua puede arrastrar y sumergir a los inadvertidos bañistas. "La presencia de rocas o irregularidades en el lecho de canales, pueden llevar a que quienes se refrescan se golpeen en distintas partes del cuerpo al zambullirse, llevando a que en ocasiones lleguen inclusive a perder el conocimiento como consecuencia de golpes en la cabeza", detalló y aclaró que muchas veces este es un motivo de discapacidad como consecuencia de las secuelas producidas por los golpes.

Es fundamental tomar las necesarias medidas de prevención para evitar riesgos de ahogamientos y golpes.

A ello se suma, detalló Saracco, el riesgo que significa la presencia de los sistemas de compuertas, que mientras succionan el agua, pueden arrastrar a la personas llevándolo a la muerte instantánea. En otras en ocasiones, destacó el especialista, las bajas temperatura del agua pueden ocasionar también cuadros de calambres o hipoglucemias, que incapacitan a la persona para poder salir del cauce. Allí, la propia corriente del lecho, según la traza y pendiente del canal, podrá inevitablemente arrastrar y sumergirla, ocasionando el ahogo y la potencial muerte.

Fatalidad prevenible

Solo en Mendoza, las estadísticas aportadas por Defensa Civil  indican que en promedio, más de 60 personas perdieron su vida en cauces y ríos de la provincia en los últimos 5 años. En la mayoría de los casos, jóvenes y niños, formaron parte de las tristes pérdidas fatales. En esta provincia cuyana existen 38 diques y más de 12 mil km de canales (5 mil kilómetros en la cuenca del río Mendoza entre primarios, secundarios y terciarios), de los cuales un porcentaje importante se encuentra en propiedades privadas. Por ello, es fundamental -advierte Saracco- que la ciudadanía en general tome conciencia de los riesgos que implica bañarse en los cauces, ya que en la mayoría de los casos es imposible contar con la ayuda y auxilio inmediato. De hecho, bañarse en cauces de riego está prohibido y existen legislaciones al respecto.

Es fundamental tener mucho cuidado con los bebés y niños a la hora de acercarlos a sitios con agua.

Se estima que el 90% de las muertes por ahogamiento ocurren en ríos, canales, pozos y depósitos de agua, sobre todo en zonas rurales. "Los bebés y niños pequeños son los que más están expuestos el riesgo de ahogamiento por inmersión. Estos hechos se producen en general en el ámbito doméstico por una inadecuada supervisión y la presencia de depósitos de agua o piletas sin medidas de resguardo", advirtió el especialista y aclaró que inclusive los niños menores a un año pueden ahogarse con escasos volúmenes de agua, como es el caso de las piletas inflables, baldes, fuentones o palanganas. "Por ello, cuando hay menores en la casa, nunca se debe dejar estos recipientes con agua", destacó Saracco. 

En cambio, las situaciones que involucran a los adolescentes y adultos jóvenes suelen estar asociadas casi siempre a una baja percepción del riego, detalló el especialista y recalcó que esta situación muchas veces los lleva a no atender las reglas elementales de seguridad. "Estas circunstancias hacen indispensable la necesidad de instrumentar medidas de cuidado para evitar este tipo de incidentes, que en todos los casos son prevenibles", destacó. 

Consejos clave para cuidar a bebés y niños: 

  • Enseñar a nadar a los más pequeños es un excelente reaseguro de supervivencia ante una emergencia en el agua.
  • Vigilar en forma permanente a los niños, aunque sepan nadar. Siempre deben estar al cuidador de un adulto responsable, que deberá estar atento y tener en todo momento una visión directa sobre el menor.
  • Estar atento que en los balnearios elegidos la relación entre el número de cuidadores y de niños siempre sea la adecuada.
  • Instalar cercos o barreras perimetrales (³ 1m de altura), para controlar el acceso a zonas de agua que supongan un peligro.
  • Los bordes y el piso alrededor de las piscinas deben ser de material antideslizante.
  • No se dejar juguetes u objetos atractivos flotando en la pileta, ya que pueden atraer la atención de los más pequeños, que tenderán a buscarlos.
  • Vaciar las piletas inflables o de plástico, cuando no están en uso.
  • Colocar chaleco salvavidas adecuado a los niños que no saben nadar.
  • Alejar a los niños de canales, acequias y tanques, lo ideal es construir una cerca alrededor de la vivienda rural, para limitar el acceso a esos lugares peligrosos.

En el caso de los adolescentes y adultos, se recomienda:

  • Nunca bañarse en solitario, cualquier bañista debe nadar en compañía de otro nadador experimentado o hacerlo en zonas vigiladas.
  • Las personas que no saben nadar deben abstenerse de penetrar en aguas no conocidas o profundas.
  • Utilizar solo las zonas vigiladas y destinadas al baño.
  • Atender siempre a las señales de prohibición de baño.
  • No zambullirse de cabeza en aguas desconocidas y  si no se conocen los fondos.
  • No alejarse de la costa con colchonetas o flotadores.
  • Evitar los baños repetidos o prolongados ya que provocan hipoglucemias y aumentan la probabilidad de accidente.
  • Evitar comer en exceso y beber alcohol antes de nadar, respete los tiempos de digestión.
  • Usar chalecos salvavidas al subir en embarcaciones.
  • No descuidar la vigilancia de minusválidos y ancianos en las bañeras.

Qué hacer frente a una urgencia

Frente a las asfixias por inmersión, es indispensable y prioritario solicitar ayuda lo antes posible, llamando al 911 e iniciar las maniobras de Reanimación Cardiopulmonar (RCP). Quien hace la llamada debe dar indicaciones claras al operador sobre el lugar preciso del hecho, su ubicación y estado de la víctima. No se debe cortar la llamada hasta que llegue la ayuda profesional o el operador así lo indique.

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