Su hija tiene síndrome de williams y estenosis pulmonar: no pueden acceder a una vivienda habitable
Hace ocho meses, Ángel Serrano (26), junto a su esposa María de los Ángeles Gómez (22) y sus dos pequeñas hijas debieron abandonar el sitio donde habían construido su casa con sus propias manos. Al igual que miles de familias que no cuentan con los ingresos suficientes para comprar un lote, sacar un crédito y acceder a la casa propia, ellos no tuvieron más opción que emplazarse en lo alto de los cerros ubicados en lo alto del barrio Urundel, en Godoy Cruz.
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La posibilidad de alquilar un sitio tampoco está dentro de sus posibilidades: ambos forman parte del 44% de las casi 20 millones de personas que en el país tienen un trabajo precario, inestable e informal, según el último informe dado a conocer por el Centro de Estudios Metropolitanos (CEM), en base a los datos que de desprenden de la Encuesta Permanente de Hogares.
Ángel hace labores como obrero de la construcción, es albañil y también sabe pintar. María de los Ángeles, por su parte, toma trabajos de limpieza en casas y vende ropa. El objetivo de ambos, como millones de papás y mamás, es justamente, brindar a sus niñas de seis y un año todo el amor, la protección y los cuidados necesarios para tener una vida plena.
Lo cierto es que desde hace semanas, la pareja no ha dejado de golpear puertas. Su situación es por estos días extrema, en un contexto de pobreza de la que no logran salir. Zoe, su hija mayor nació con Síndrome de Williams-Beuren, una característica de origen genético que se da en uno de cada 20 mil nacimientos en el mundo. Se trata de una condición que provoca discapacidad y afecciones a nivel orgánico, tales como cardiopatías y disfuncionalidades generalizadas.
De hecho, cuando la pequeña nació, los médicos debieron intervenir su corazón. Hasta la actualidad la niña requiere de controles cada seis meses -que le realizan en el Hospital Humberto Notti- porque tiene un dispositivo en su corazón que debe ser revisado de manera estricta y cuidadosa. Zoe, además, padece de estenosis pulmonar, un cuadro que complejiza la llegada de oxígeno a su organismo y por el cual requiere de cuidados intensivos y condiciones de asepsia extremas. "Lo primero que los médicos siempre nos dicen es eso; que la tengamos en un ambiente muy higiénico porque además no se puede enfermar seguido y el polvo le hace muy mal", aclara con desesperación Ángel.
Los padres de la pequeña aseguran que no bajarán los brazos hasta poder garantizar a sus hijas un ambiente adecuado para vivir. Saben que allí, en el terreno que habitan en el patio prestado de una precaria vivienda del Campo Pappa (uno de los asentamientos más grandes de la provincia de Mendoza) no están dadas las condiciones para que sus niñas puedan desarrollarse de manera plena. Ángel asegura que necesita un empleo más seguro y estable. Asegura que está dispuesto a pagar las cuotas de una vivienda o bien, un alquiler. Necesita salir adelante pero su realidad no lo acompaña.
"Por nuestras hijas no hay esfuerzo que no estemos dispuestos a hacer. Solo pedimos que alguien nos escuche, porque no es digno para nadie vivir en estas condiciones y nosotros somos personas trabajadoras", aclara Ángel.
Detalla que desde hace meses, su situación se agravó. "Nos obligaron desde el Municipio de Godoy Cruz a irnos de donde estábamos; habíamos construido una casita y allí habíamos logrado que nuestras hijas al menos tuvieran todo lo necesario. Pero ahora estamos mucho peor, acá no hay agua, ni luz y tampoco hay cloacas. Alrededor hay pura tierra y yuyos; no podemos seguir en esta situación, necesitamos de un apoyo por el cual estamos dispuestos a pagar lo que sea con trabajo y mucho esfuerzo, como lo hemos hecho siempre", comparte el joven papá. 
En su tono de voz, la desesperación se hace carne. Siente que las oportunidades no están muy lejos, pero las urgencias se le multiplican por mil. Como pudo, Ángel construyó con, algunos palets, puertas desechadas, palos y nylon, una habitación sobre la tierra. "Me dicen que compre un lote, pero ¿cómo voy a comprar un lote si el dinero no es suficiente? El lugar donde estamos por ahora, además, es prestado ¿Cómo vamos a pagar un alquiler si tampoco hay trabajo suficiente y todo aumenta día a día?", planteó el hombre que decidió hacer pública su realidad y compartir su número de teléfono para que lo llamen todas aquellas personas que estén dispuestas a ayudarlo a tener un trabajo más estable. Quienes deseen comunicarse con la familia pueden llamar al 2615595310.

