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Cómo es el parador inspirado en Mykonos que abrió en Mar del Plata

Se ubica al sur de la ciudad balneario y busca transportar al Meditarráneo con su arquitectura y su propuesta gastronómica. Cuánto cuesta pasar el día.

Inspirado en los paradores de la isla griega de Mykonos, esta temporada se inauguró en Mar del Plata un nuevo espacio de playa para disfrutar de los atardeceres y de la gastronomía mediterránea.

En el sur de la ciudad balnearia, está La Balconada, un parador con mirador hacia el mar y los acantilados. Este espacio privado aloja un restaurante con 120 cubiertos y un bar de playa para vivir una experiencia gastronómica, donde las tapas mediterráneas y los cocktails de autor son protagonistas. Tanto su arquitectura como su servicio y actividades especiales buscan replicar los paradores europeos.

Atardeceres en La Balconada.

"Cuando vimos el acantilado y la vista del mar, nos transportó a distintos lugares de la costa mediterránea y a partir de ahí fue como lo fuimos armando. Nos basamos en Scorpios de Mykonos y también en El Amante de Ibiza. Elegimos que la decoración, la música y la comida también transporten al mismo lugar. Que sea una experiencia entrar al acantilado y encontrarte fuera de Mar del Plata y más cerca del Mediterráneo", dijo a MDZ Luciano Chousal, socio y propietario de La Balconada.

La Balconada se encuentra en el sur de Mar del Plata.

El parador se encuentra en las playas del sur de Mar del Plata, desde el faro hasta el límite con el partido de Gral. Alvarado, donde se aprecian aguas tranquilas en un entorno de médanos, barrancas y acantilados con abundante vegetación. Allí se encuentran varios de los balnearios más exclusivos de la ciudad, facilidades de alojamiento y buenas vías de acceso, que aapunta el público joven.

El parador ofrece gastronomía mediterránea.

El valor de temporada alta es $15 mil y se le devuelven $10 mil en consumo. E incluye: pasar el día, la palapa, el estacionamiento, dos reposeras, servicio de baños, duchas. 

Su propuesta gastronómica incluye una carta corta con una base que se concentra en tapas con frutos de mar, como las miniaturas de pescado con mayonesa de palta y hierbas, los chipirones encebollados, las rabas, el pulpo a la criolla, la provoleta crocante con tomates confitados, los pinchos de tortilla y los buñuelos de kale y acelga. 

Los acantilados son el marco del parador.

Como principal se propone pesca del día, ensalada Caesar con pollo o langostinos, ensalada del día y carne braseada. Estas preparaciones se acompañan de una coctelería de autor, donde sobresale el fresco Tinto de Verano hecho con vino tinto y limonada, y el Carajillo que combina café con un destilado que puede ser coñac, ron, anís, orujo o whisky. 

El local organiza distintos ciclos epicúreos de la mano de referentes de la gastronomía y coctelería del país, acompañados de shows de música en vivo o DJs que proponen un mix de ritmos multiculturales y una nostalgia heredada de los años 60, 70 y 80s.