El drama estadounidense que inspiró el nuevo libro de Paul Auster
"Un país bañado en sangre", la expresión es poderosa y provocadora. Nadie esperaría menos de Paul Auster, uno de los escritores estadounidenses más reconocidos. Su nuevo libro, Bloodbath Nation, es un análisis de la violencia que se manifiesta a través del uso de armas de fuego en su país.
El nuevo volumen del autor -conocido por novelas como "La trilogía de Nueva York" o "El palacio de la luna", entre otras- saldrá a la venta el próximo 17 de enero y se espera que llegue a la Argentina en abril. A diferencia de sus anteriores libros, este es un ensayo que va de lo personal a lo histórico e incluye imágenes de lugares en los que ocurrieron algunas de las masacres más mediáticas de los Estados Unidos.
El detonante de este libro de no-ficción -que integra una colección de ciencia política de Seix Barral- es una anécdota familiar. Cuando era joven Paul Auster descubrió que "el 23 de enero de 1919 (...) mi abuela le disparó a mi abuelo y lo mató". El autor relata que su padre, que tenía 6 años, y su tío, de 9, presenciaron el hecho.
A partir de ahí comienza a desarrollar el tema que lo inquieta. Relata que su abuela fue absuelta por "demencia temporal" tras haber sido juzgada en Wisconsin. Luego del juicio, ella se instaló con sus dos hijos en Nueva Jersey, cerca de Nueva York. "El arma provocó todo esto; no solo los hijos se quedaron sin padre, sino que vivieron sabiendo que su madre lo había matado", cuenta Paul Auster en el libro.
Sin embargo, no se limita a la anécdota sino que las siguientes páginas son resultado de una investigación que hace hincapié en un drama que atraviesa a la sociedad estadounidense: en el país -donde viven unos 338 millones de personas- hay más de 400 millones de armas de fuego. Más de una por persona.
Otro dato estremecedor que busca poner de relieve el ensayo de Auster es que cada año unas 40.000 personas mueren a causa del uso de armas de fuego en Estados Unidos. La mitad de ellas, por suicidio.
Las imágenes elegidas para ilustrar este nuevo libro de Paul Auster son del neoyorquino Spencer Ostrander, yerno del autor. El fotógrafo capturó con su cámara el estado de sitios en los que se produjeron tiroteos en masa. Hay discotecas, supermercados, escuelas, iglesias y estacionamientos, entre otros lugares. El denominador común en las 40 tomas que ilustran el ensayo es que en ninguna aparecen animales o personas: no hay seres vivos.
La sociedad en debate
Entrevistado por Publishers Weekly, el Ostrander había explicado al respecto: "Elegí centrarme en el lugar del tiroteo, como un símbolo. Aunque haya sido reconstruido, destruido, abandonado, es un símbolo de la importancia que los estadounidenses otorgan a este problema". En otra ocasión, volvió a explicar el por qué de su decisión: "Deliberadamente no incluí imágenes de armas, víctimas o perpetradores. Quería recordar al público dónde ocurrieron estos crímenes y qué sucedió con los edificios y paisajes a menudo olvidados o ignorados".
"Espero que este libro pueda crear una conversación sobre quiénes somos en este país, nuestra historia con las armas de fuego y lo que realmente valoramos como sociedad", confesaba hace tiempo el fotógrafo luego de revelar que comenzó a trabajar en "Un país bañado en sangre" en 2019. "Estaba acostado en la cama una noche leyendo sobre otro trágico tiroteo masivo. Ni siquiera puedo recordar el incidente específico, porque hay tantos, tantos titulares y tantas muertes por violencia armada. Sentí la necesidad de hacer algo", recordó.
Sintió que como artista debía hacer algo. Pensó en cómo, "como cultura, glorificamos a los depredadores, los villanos y los culpables". Señaló como signos los "programas de crímenes reales sobre meterse en la mente de criminales violentos, sociópatas y tiradores en masa" y se detuvo en la contracara de esas escenas. "Lo que no vemos con tanta frecuencia es cómo estos repugnantes actos de terror afectan a las familias de las víctimas, cómo el efecto dominó de la violencia y el trauma se transmite de generación en generación", explicó.

Investigó los tiroteos masivos durante seis meses. Fue justo antes de la pandemia en la que tuvo largas discusiones al respecto con sus suegros. Y fue justamente en estas charlas donde comenzó a gestarse la idea de que Paul Auster plasmara datos y pensamientos en un ensayo. "Durante esos meses, nuestras discusiones a menudo giraban en torno a cómo iba a presentar el proyecto. Todos sabíamos que el texto que acompañaría a las fotografías sería vital. Sin previo aviso, Paul se ofreció como voluntario para escribir para el proyecto. Se convirtió en una colaboración intensa y cercana", confesó Ostrander.
Auster pretende dejar una huella con este nuevo libro. Señala que "las grietas de la sociedad estadounidense se amplían continuamente para convertirse en grandes agujeros de espacio vacío" y deja una pregunta al lector: "¿En qué tipo de sociedad queremos vivir?".

