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La Iglesia abre uno de los edificios más antiguos que tiene en la Argentina

Esta semana la Iglesia Católica abre las puertas de uno de sus edificios más importantes en la estructura eclesiástica. Allí se forman los futuros sacerdotes durante nueve años para luego servir en distintas parroquias de la Arquidiócesis de Buenos Aires.
El Seminario es uno de los edificios más antiguos del barrio de Villa Devoto
El Seminario es uno de los edificios más antiguos del barrio de Villa Devoto

Cada año, el Seminario Metropolitano de Buenos Aires organiza la "Semana del Seminario". Un evento en el que se hace énfasis en la difusión de la vocación sacerdotal que tantos jóvenes eligen. Santiago Pach, seminarista que cursa el quinto año de su formación, explicó en diálogo con MDZ que se hace "para compartir lo que vivimos acá adentro, la alegría de nuestra vocación. No para atraer a nuevos seminaristas, sino para compartir nuestra alegría con la comunidad".

Santiago llegó a Buenos Aires desde Coronel Suárez para estudiar Ingeniería en Petróleo, carrera que luego dejó para iniciarse en la Ingeniería Industrial. Allí, luego de cuatro años entre las dos carreras, terminó tomando la opción sacerdotal. "Cuando vine a Buenos Aires vivía solo y fue en la parroquia donde encontré mucha contención", contó Santiago y explicó que en la oración fue donde reconoció que esa era su vocación.

Luego, mas profundizando sobre su llamado, explico que no la ve como una "vocación a la soltería sino a la paternidad de una comunidad. Una forma distinta de ser padre". Además agregó que ese modo de paternidad le da la posibilidad de formarse e intentar transmitir "la voz de la Fe, que es algo que hay que escuchar en todos los ámbitos".

También contó que es lo que hacen los seminaristas en el día a día de ese antiguo edificio que se erige en el cruce de José Cubas y Concordia, en pleno barrio de Villa Devoto. "Cada mañana comenzamos con una Misa y Laudes a las siete. Después de eso, desayunamos y a las 8.30 ingresamos a la facultad", contó Santiago que, como todos sus compañeros, cursa en la facultad de Teología de la Universidad Católica Argentina, que linda con el Seminario Metropolitano.

Después de la facultad, almuerzan en comunidad y tienen un momento de descanso antes de tener oficios de servicio dentro del edificio del Seminario. Luego vuelve a la oración, cenan y rezan las Completas, oración especial para antes del descanso nocturno. "El seminario es muy novedoso todos los días a pesar de su estructura. Intento que el día a día sea atravesado por la oración y la alegría", contó Santiago.

Sobre su vocación personal, el joven de 26 años contó que también se suele tener un lema de cada Semana del Seminario: "¿Me amas? apacienta a mis ovejas", fue el elegido este año como una convocatoria a los seminaristas para transmitir la paz. "Trae el consuelo de Dios a una ciudad con tanta orfandad y llamar a ser feliz en comunidad", concluyó Santiago Pach.

¿Cuánto tiempo dura la carrera de los seminaristas?

El seminario no es una carrera especialmente corta, sino mas bien todo lo contrario. Durante el primer año, tras un discernimiento vocacional con acompañamiento de un sacerdote que lo presenta ante el seminario, viven retirados en la Casa San José de la ciudad de San Isidro. Allí, hay un énfasis en la oración y se mantienen como pupilos con la posibilidad de salir los fines de semana para servir en una parroquia.

Luego de ese primer año comienza el ciclo centrado en la discipulado y el seguimiento a Jesús, donde comienzan con los estudios académicos en la UCA. Este ciclo consta de dos años en los que viven en el Seminario Metropolitano y los fines de semana sirven en la parroquia como en el primer año.

En el cuarto año comienza el Año de Residencia en Parroquia (ARP), en el cual son destinados a una nueva comunidad parroquial y residen ahí sin cursar en la facultad. Este año fue agregado hace algunos años, cuando notaron que los seminaristas necesitaban la experiencia de contacto con la gente, además de la formación académica.

En quinto y sexto año, cursan el lectorado. Vuelven a residir en el edificio de Villa Devoto y a la facultad, con salidas semanales a una nueva parroquia. En este período, en enfoque principal es en la Palabra, siendo esta una de las formas en las que Jesús se hace presente, según la doctrina católica.

La otra forma en la que toma presencia Jesús, es en la Eucaristía, tema que se profundiza en el séptimo y octavo año, que se conocen como el Acolitado. Estos son los últimos años de formación académica y en ese ciclo también viven en el Seminario Metropolitano y van semanalmente a una nueva parroquia.

El año final de su formación antes de recibir el Orden Sagrado, es el diaconado. Año en el que viven en la parroquia y ya comienzan a tener funciones principales en la celebración de la misa. Este "año", en realidad, es de marzo a noviembre, ya que al tercer mes del año calendario reciben la ordenación diaconal y a principios de noviembre terminan por ordenarse como sacerdotes de la Iglesia Católica.

Durante este largo camino de nueve años, no solo el énfasis está puesto en su formación académica. También tienen la experiencia de pasar por cinco comunidades parroquiales e ir adaptándose a esas realidades nuevas que se les van presentando, así como deberán hacer durante su carrera como sacerdotes.