Cómo convertirnos en protagonistas de nuestras vidas

Cómo convertirnos en protagonistas de nuestras vidas

El columnista y coach de MDZ Radio Alfredo "Tuco" Diez habló sobre cómo tomar el control y dejar el victimismo.

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“Tomar el control implica no ser víctima. Podemos mirar la realidad desde el vaso medio vacío o tomar acción comprometida sobre lo que nos pasa". ¿Cuándo te pusiste cómo protagonista e hiciste que las cosas sucedieran?. El coach Alfredo "Tuco" Diez habló en MDZ Radio sobre cómo cambiar la forma de mirar la cosas que nos suceden.

"En la elección de cómo estoy viendo la realidad está anclado el paradigma que me puede llevar al éxito o al fracaso”. El especialista sostiene que las personas solemos hacer foco en lo que hace la otra persona y no en qué hacemos nosotros con la realidad que nos toca. Siempre hay alguien a quién culpar por lo sucedido. Esto, explica Diez, "se llama efecto reptiliano y tiene como objetivo buscar un ahorro de energía". 

Hay otra posibilidad de análisis más proactiva, que radica según el especialista en entender que “las cosas que suceden en mi vida pasan porque yo participo en ellas. Comenzamos a entender que hay una dualidad. Dos modelos mentales, en uno yo tengo 0% de poder personal, estoy en víctima, la culpa es de los demás, tengo razón. Ahora me pregunto: ¿uno quiere tener razón o resultados? La mayoría busca tener razón y justificarse porque no pudo, y muy pocos se ponen en primera persona . La víctima trabaja desde la culpa el problema, el protagonista habla de responsabilidad, no habla de culpa, esa sutileza es tengo el poder o no tengo el poder, puedo o no hacer algo”. 

“Muchas veces nos ponemos en víctima, la posibilidad radica en poder tomar consciencia rápido y salir de allí. Lo importante es visibilizar la cantidad de acciones que puedo realizar para solucionar el problema que se me presenta”, explicó el especialista. 

“La persona elige apalancarse en tercera persona porque es su zona de confort, y no requiere un  gasto de energía. El cerebro busca justificar sus no resultados. Siempre cuando no obtenemos lo que esperamos tendemos a buscar la responsabilidad afuera. Es un engaño del cerebro que busca zona de confort, busca ser irresponsable e inmune ante los resultados. Nosotros tenemos el poder de cambiar e intervenir. Uno tiene la libertad para tomar decisiones y ser protagonistas. Todo lo que sea salir de la zona de confort requiere un gasto de energía, en cambio el reptiliano quiere solo sobrevivir. Es un diálogo interno que debemos tener”, concluyó Diez.

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