Presenta:

Atentado contra Cristina: duro análisis de un excustodio presidencial

A horas del intento de magnicidio contra Cristina Fernández de Kirchner, un excustodio presidencial pone el ojo en lo que ocurrió el jueves a la noche en la esquina de Juncal y Uruguay, frente al departamento de la vicepresidenta.
1275732.jpg

"No", responde en forma contundente a la pregunta sobre si algo se hizo bien el jueves a la noche. Apenas habían pasado unos minutos del atentado contra Cristina Fernández de Kirchner cuando toda a sociedad debatía sobre las reacciones de la vicepresidenta y de su custodia.

¿Es lo correcto o no? La pregunta se repetía en diversos espacios mientras los referentes de todos los espacios políticos manifestaban su repudio al atentado. Pasadas unas horas, el presidente Alberto Fernández se dirigió al país en cadena nacional: “Cristina sigue viva porque por alguna razón el arma, que contaba con cinco balas, no se disparó a pesar de haber sido gatillada”, dijo en referencia al atentado contra Cristina

Entre miles de personas observando y comentando la escena hay algunas voces que se destacan. Por ejemplo, la de un custodio retirado, que trabajó con distintos presidentes y que, tal vez por "deformación" profesional, tiene una mirada más aguda sobre los movimientos de los funcionarios

Con la misma firmeza con la que asegura que dice que "falló el ABC de la protección", cuya primera medida es evacuar a la persona, explica que los funcionarios suelen ser muy reticentes a respetar las protocolos de seguridad. Especifica uno en particular, que suele ser el que más resistencia genera: "El de no tener contacto con la gente sin un chequeo previo". 

El excustodio recuerda un episodio ocurrido durante la presidencia de Mauricio Macri. "Uno de los inconvenientes que tuvo fue en Mar del Plata durante una entrega de viviendas en un barrio junto a la entonces gobernadora María Eugenia Vidal. Se empezaron a complicar las cosas, el clima se estaba poniendo pesado y se tomó la decisión de evacuarlo y sacarlo del lugar. Cuando arrojaron la primera piedra ya lo habíamos metido dentro de la camioneta y salimos por una ruta alternativa que ya teníamos chequeada", recuerda. 

Explica que "ese es el primer paso de la custodia: proteger al mandatario, sacarlo del lugar y llevarlo a un lugar seguro". Con una trayectoria en seguridad y habiendo estado a cargo de la custodia de diversos mandatarios, detalla que "no lo podes dejar bajo ningún punto de vista en el lugar donde ocurrieron los hechos". 

Señala que durante la presidencia de Mauricio Macri "hubo otros hecho que, gracias a Dios, también se resolvieron exitosamente con mucho profesionalismo". El excustodio insiste en una idea que es muy importante cuando se trata de seguridad y que fue una de las cuestiones que fallaron durante el episodio del que fue víctima la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner:

"Cuando ocurre un hecho que pone en peligro la seguridad del mandatario o de su familia, se lo saca del lugar le guste o no. Ahí no hay tiempo para dejarlo pensar", remarca y sigue: "Ahí lo que vale es la palabra del jefe de la custodia aunque después lo echen por empujarlo y meterlo 'de prepo' en el auto. Un funcionario siempre debe confiar en su jefe de protección y saber que si hace algo, por más que no le guste a su protegido, lo hace para salvarle la vida".

A menos de 24 horas del atentado, la expresidenta salió de su casa y volvió a caminar entre los militantes que la esperaban en la esquina de Juncal y Uruguay. Muchos al ver las imágenes se sorprendieron de que tanto ella como su custodia cometieran las mismas fallas que muchos señalaron del actuar de la noche del jueves.