Crece la tensión urbana en el Gran Mendoza: ¿qué obras deben ser priorizadas?
La presión sobre las zonas urbanas, particularmente el Gran Mendoza, crece. Hay una reconversión inmobiliaria, con viejas casonas que son reemplazadas por complejos de departamentos; zonas residenciales que pasan a ser mixtas y también un cambio en la movilidad: más bicicletas, vehículos eléctricos y peatones.
Los intendentes tienen el desafío de interpretar esa realidad y proyectar las ciudades. Con más recursos y programas internacionales para invertir, comienzan también las tensiones.
A través de Unicipio se ejecuta un plan de ciclovías que ha generado polémica, pero también otras obras sensibles a la vida cotidiana. Al mismo tiempo se buscan espacios para parques, pero hay mucha demanda de viviendas y pocos recursos disponibles. Las calles están saturadas y cuesta abrir nuevas vías para mejorar el tránsito.
La ley y el plan de Ordenamiento Territorial plantean pautas generales y se promueve que haya armonía en las regiones, en un contexto de escasez de recursos estratégicos como el agua. En ese sentido, vale preguntarse: ¿Qué obras deberían priorizar los intendentes del Gran Mendoza?