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Entre los rumores sobre Francisco: ¿Quiénes fueron los papas que renunciaron?

El papa Francisco continúa realizando gestos y comentarios que alimentan los constantes rumores de una futura renuncia. Quienes fueron los otros papas que renunciaron.

El papa Francisco visitó la tumba de Celestino V, el primer obispo de Roma en renunciar al cargo. Aquel papado que terminó súbitamente en 1294, cuando tenía 80 años y dos años antes de morir.

Esta visita, se suma a los nombramientos de nuevos cardenales que viene realizando Su Santidad Francisco. Entre los últimos nombrados, se encuentran un español y cuatro latinoamericanos, además de ser principalmente jóvenes para lo que acostumbra el cargo. Lo que, según suponen muchos analistas, es para mantener su línea de acción cuando deje el papado.

El papa Francisco en su llegada a L'Aquila para celebrar la apertura del "Perdón Celestiniano". (Foto: Vatican News)

Con circunstancias muy distintas entre las tres renuncias, la de Celestino V, electo papa el 29 de agosto de 1294, tuvo la particularidad de que se dio en el marco de un vacío de poder. Pietro Angeleri di Murrone, como fue nombrado en su nacimiento, dejó el cargo tras entender que podía ser manejado por hombres con mas poder y terminó su mandato tras cinco meses y nueve días en la Santa Sede.

El 13 de diciembre de 1294 abandonó el pontificado y explicó sus razones por escrito para renunciar. Entre las principales razones para su abdicación, destacó la enfermedad, la falta de conocimientos y por el deseo de retornar a su vida como ermitaño.

Años más tarde le siguió Gregorio XII, quien dirigió la Iglesia Católica durante nueve años. En ese tiempo, tuvo una primera intención de renuncia al no concretar una reunión con el anti papa de Aviñón, por lo que muchos cardenales amenazaron con renunciar.

Tiempo después, con el fin del Cisma de Occidente y la caída de Aviñón como sede papal, presentó su renuncia como había sido acordado en el cónclave que lo eligió. Aquel 30 de noviembre de 1506, tomaron la decisión de que quien fuera electo, debía renunciar si solucionaba el conflicto del anti papismo.

La última visita de Francisco a su antecesor Benedicto XVI durante la tarde del sábado, para presentarle a los nuevos cardenales. (Foto: Vatican News)

El 2013 fue el año en que renunció Benedicto XVI de manera inesperada. Tras haber sido la mano derecha de San Juan Pablo II, el papado de Benedicto se caracterizó por un alto contenido académico mediante sus escritos y exhortaciones a defender los principios de la fe.

El obispo oriundo de Alemania aún vive en una residencia papal y ayer recibió al Sumo Pontífice Francisco junto a los últimos 20 cardenales nombrados. Tras su renuncia, vive retirado y mantiene el título de "papa" como emérito.

Otras renuncias

Los papas Ponciano (230-235), Marcelino (296-308), Liberio (352-366), y Juan XVIII (1004-1009) también habrían renunciado a su cargo pero no existe documentación que precise si esto fue así y hasta se cree que hubo fuertes vínculos con presiones políticas desde afuera de la Iglesia.

Benedicto IX habría abdicado en 1045 en favor de Gregorio VI a cambio de una suma de bienes, por lo que se canceló dicho traspaso. Como Benedicto IX igualmente había presentado la renuncia, se llamó a cónclave y resultó electo Clemente II, que falleció en 1047 y Benedicto IX volvió a presidir la Iglesia.

El papa Pío XII lidió con muchas desventuras políticas en la Segunda Guerra Mundial. Entre ellas, se le arrogan desde cercanía con los nazis, financiamiento de atentados a Hitler y 15.000 judíos rescatados.

También hubo tres renuncias que nunca se ejecutaron. El primero fue Pío VII, que renunciaría si era encarcelado por las tropas de Napoleón Bonaparte. Luego le siguió Pío XII, que puso la misma condición que el anterior pero si lo tomaban prisionero las fuerzas de Adolf Hitler. El tercero, fue el mismísimo San Juan Pablo II, que envió una carta comunicando que podría renunciar solo si se le presentaba una enfermedad incurable que le impidiera ejercer su ministerio. Cuando ocurrió, igualmente continuó sirviendo a la Iglesia hasta el último de sus días.