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El llamativo informe que nos dice cuánto tiempo perdemos frente a las pantallas

Lidiar con el autocorrector, formatear un documento, poner la contraseña correcta o fijarse nuevamente si hay un mail nuevo, demanda mucho más tiempo del que uno esperaría.
La tecnología es madre de grandes avances pero, al mismo tiempo, genera grandes pérdidas de tiempo Foto: Freepik
La tecnología es madre de grandes avances pero, al mismo tiempo, genera grandes pérdidas de tiempo Foto: Freepik

La tecnología no para de avanzar en la vida cotidiana de todos. Cada vez es más fácil acceder a lo que necesitamos y ya todo se encuentra "al alcance de la mano". ¿Cuánto se puede tardar en tenerlo? Lo que la tecnología nos permita, pero no será tan poco tiempo si nos falta una contraseña o si no entramos al streaming con la decisión tomada de qué ver.

El tiempo que se pierde en reiniciar una computadora tildada, recuperar una contraseña, cerrar una ventana publicitaria o la disputa diaria con el autocorrector, no lo tenemos en cuenta pero es mucho más del que uno se imagina. Un estudio publicado por The Economist y adjudicado a profesores de la Maryland and Delaware Enterprise University Partnership (Madeup) realizó una investigación en junio tras preguntarle a 5000 personas cuánto tiempo dedicaban a tareas intrascendentes.

Así, surgió la tasa de inutilidad total ponderada (WTF por sus siglas en inglés y por el juego de palabras con "What The Fuck?"). Este número apunta a dar luz sobre la cantidad de tiempo que se pierde en tareas inútiles, que aunque pueden no serlo para todos, si lo son para muchos.

El fin del estudio es mostrar cuanto tiempo se desperdicia en espacios laborales con el fin de realizar estas tareas. Por ejemplo las disputas constantes contra el autocorrector, que insiste en luchar contra nuestras intenciones de escribir tal o cual palabra y nos impone la que su inteligencia artificial supone que queremos poner. Tan solo en esta guerra, se pierden 20 minutos por día.

En 145 días, según explica el informe, es el tiempo en que se gesta una cabra y, al mismo tiempo, el tiempo que se desperdicia en iniciar sesión en toda nuestra vida laboral. Casi cinco meses dedicados a recordar contraseñas. Tiempo que coincide con el tiempo que se pasa cualquiera, mirando a la pantalla sin hacer nada.

La estadística que realizó Madeup incluye también todo el tiempo perdido en cerrar notificaciones, rechazar actualizaciones de sistema operativo o cerrar las "benditas" ventanas emergentes de publicidad. Para limpiar nuestra computadora, ocupamos cuatro meses de nuestras vidas, mientras que para borrar mails y carpetas, perdemos seis meses.

Temas menores como el diseño y formateo de un documento, otros más importantes como corregir una fórmula en Excel, están en la cima de esta estadística. La comparación es simple, se pierde tanto tiempo como William Shakespeare se tardó en escribir El rey Lear: un año.

Este insólito estudio no sirve para ser considerado científico porque no es más que una extrapolación de cifras, pero no se aleja de lo que publicara la consultora IDC, que aseguró que cada empleado utiliza 14 horas semanales para leer y responder mails, 13 en crear documentos y unas 10 horas en buscar información.

La tecnología lidera en tiempo de inutilidad ponderada pero, al mismo tiempo, los avances van en dirección a una simplificación de varias tareas con la sincronización de la autocorrección, el reconocimiento facial y las huellas dactilares para evitar contraseñas. Por lo que podemos estimar que en un tiempo, estas cifras serán parte del pasado.