Así se viven las marchas contra el Gobierno Nacional
Como en otras oportunidades, ciudadanos opositores aprovechan una fiesta patria manifestarse contra el Gobierno Nacional y este sábado no es la excepción. Aunque sin participación oficial de los partidos contrarios al justicialismo, la convocatoria llamada "Argentinazo" tiene una gran participación popular.
Con un tiempo que amenazaba al banderazo, la lluvia se fue corriendo y las precipitaciones se darían durante la madrugada, en lugar de las lluvias verpertinas que se esperaban y que podían perjudicar la convocatoria.
La famosa vecina de Cristina Fernández en Juncal y Uruguay, dio la nota de color en la previa con una de sus reconocidas banderas que invitaba a marchar contra el kirchnerismo, que vivió sus horas más difíciles estas semanas: "#9J Argentinazo", el llamado de la vecina.
Estas convocatorias espontáneas tuvieron su nacimiento durante 2012, cuando la gestión de Cristina comenzó a tambalearse y a dar muestras de flaquezas que desembocaron en un duro revés en las legislativas de 2013 y la fuerte caída ante Mauricio Macri en 2015.
En 2019, las marcha de apoyo a Mauricio Macri durante el final de su gobierno, fueron de una masividad inesperada, situación que se repitió en 2020 pero contra Alberto Fernández.
En este momento de tanta inestabilidad en los palacios de gobierno, los partidos alineados en Juntos por el Cambio prefirieron no llamar a movilizarse como otras veces. Esto es dentro del discurso constitucionalista que siempre expresaron desde la alianza y evitar que el oficialismo pueda volver a viejos relatos de fantasmas destituyentes.
En la zona del Obelisco, la gente comenzó a congregarse para la manifestación y los carteles, disfraces y banderas, signos característicos de estas marchas tomaron la escena del centro porteño y el ruido estridente de cornetas, cacerolas, aplausos y bocinas se adueñaron de la tarde.
Twitter, como siempre en estas movilizaciones, fue donde cualquiera podía encontrarse con la situaciones mas valientes, los discursos con menor autocensura y escenas bizarras, haciendo la gente una cobertura completa de la marcha, más allá de los móviles que roderon la zona y acercaron los micrófonos a los ciudadanos que protestan.
Esta vez, también hubo alerta por las otras marchas que se realizaron en el centro, por parte de movimientos de izquierda y organizaciones sociales, lo cual obligó a primar la seguridad por parte de la Policía de la Ciudad de Buenos Aires.

