¿Por qué paran realmente los docentes? La explicación de los protagonistas
En la segunda jornada del paro de actividades que llevaron adelante los trabajadores de la educación y de la salud de Mendoza, MDZ Radio habló con 5 docentes que contaron su realidad. La pregunta base fue "¿por qué se plegaron a esta medida de fuerza?".
Te puede interesar
Feriados de abril: cuánto te tienen que pagar si trabajás en Semana Santa
La propuesta de Uno Nunca Sabe, el programa de la primera mañana de MDZ Radio, fue no hablar con dirigentes, gremiales ni políticos, sino con quienes están frente a las aulas en el día a día. De hecho, ninguno de los que se expresó nombró al sindicato y todos se adhirieron al paro.
Adriana Migarelli, docente de grado, trabaja en la escuela hogar Eva Perón, donde, según dijo, las condiciones edilicias son "paupérrimas". Allí albergan niños que duermen en la institución de lunes a viernes. Y, por ejemplo, "tenemos un sector de dormitorios inhabilitado, porque los techos están caídos. Clausurado por falta de mantenimiento".
"Yo soy docente de dormitorio en el turno noche. Nuestra jornada laboral es de 10 horas, entonces mi sueldo es superior a uno de 4 horas y media. Los docentes nocheros trabajamos de 22 a 8 y tengo un sueldo de alrededor de 80 mil pesos mensuales", contó.
Adriana tiene 52 años, una hija que va a la universidad y su mamá, de 80 años, está a cargo de ella. "Ayer por supuesto que paré y hoy también, porque es lamentable la situación. La sensación que tengo es de angustia, que los trabajadores de la educación tengamos que recurrir a un paro para pedir un salario digno, siendo que eso es lo que cualquier trabajador merece. Es insostenible la crisis económica por la cual nuestro sector está atravesando".
Claudio Compañy, profesor de Filosofía, da clases en 7 escuelas, de las cuales una es privada. Su horario es irregular a lo largo de la semana, según contó comienza a trabajar algunos días a las 8 y otros a las 9 y termina a veces a las 18 y otras a las 19. Con 20 años de antigüedad, gana 105 mil pesos mensuales.
"El sistema educativo provincial no apuesta por una profesionalización de los docentes. Yo hace mucho que estoy haciendo mi licenciatura y la sigo porque quiero, porque sé que en ningún momento me la van a reconocer, ni por acceso a cargo ni salarialmente. Me lleva años y cuando la termine sumaría 2 puntos en el bono de puntaje para concursar por alguna materia. La licenciatura sería el equivalente a un año de antigüedad. Hay desincentivo total a que nos profesionalicemos. Sumado a que el salario no motiva a ser docente", se lamentó.
El profesor dijo que a pesar de que les descontarán doble, por ítem aula y por las obligaciones del día, y que el descuento puede rondar el 15%, "igual paré ayer y hoy".
Consultado sobre cómo están aprendiendo los chicos en el nivel secundario, Claudio respondió: "Todos los gobiernos vienen sumando en reducir más la calidad educativa".
Noelia Agüero, profesora de Lengua y Literatura, trabaja en 2 escuelas, da clases en la facultad, en programas espaciales y particulares. Gana alrededor de 90 mil pesos. "Por primera vez en 12 años de docencia ayer paré, porque estamos muy vapuleados como profesionales. Esta vez, un montón de compañeros que nunca hacían huelga también la hicieron y eso me dio la pauta de que ahora es diferente. Hay hartazgo sobre lo que dicen que nosotros, que no tiene nada que ver con la realidad ni el rol que tenemos como docentes", comenzó.
"Nosotros hacemos que la corrupción desaparezca, que la pelea por lo justo exista, que haya un pensamiento propio para que los votos no sean clientelismo sino realidad. Ser docente es un rol político, porque nosotros nos hacemos cargo de un montón de falencias de la sociedad: debemos saber de bullying para que no se destruyan la vida, de educación sexual integral para detectar casos en los que podamos intervenir, de derechos humanos para que nuestros alumnos estén amparados, de ambiente para que vivan en un mundo sano. Estamos formando ciudadanos. Esa es la base", añadió.
Entonces, se le preguntó a Noelia si hoy estamos formando buenos ciudadanos. "No, porque no lo hacemos con la calidad que se necesita. Yo tengo 186 alumnos y tengo que saber sus nombres, sus notas, qué tienen que mejorar, qué deben. Aún tengo que evaluar alumnos de 2020, porque no han terminado el colegio. Tuve alumnos todo el 2021 y el 2022 que aún deben cosas de 2020, porque no quieren la repitencia. Era junio y no sabíamos cómo íbamos a evaluar y qué iba a representar esa nota".
Belén Olmedo, profesora de historia., trabaja en 6 escuelas de nivel secundario superior, de las cuales 3 son de Lavalle y ella vive en Guaymallén. Gana 95 mil pesos. "Me transporto en auto propio, con GNC, y muchos de los días voy con colegas. Nos turnamos para poner el auto y compartimos el gasto. Es la única manera de sostenerlo", expresó.
Sobre su sueldo indicó que "no me alcanza. No soy de las personas que pueden ahorrar, llego porque estoy en pareja y trabajamos los dos, pero alquilamos. Llego como puedo, con tarjetas de crédito. Hace años que no me voy de vacaciones, y no hablo del exterior sino de llegar a la costa argentina, a Chile o a Córdoba. Y estoy cómoda en sueldo en relación a otros docentes, porque me suma la antigüedad (12 años) y tengo zona, pero mucho de mi gasto se va en combustible. Con transporte público no llego".
Según dijo Belén, "desde el ítem aula no me he sumado a un paro, por lo que implica económicamente. De hecho, en este momento tengo miedo por la cantidad que me van a descontar. Pero a pesar de las consecuencias, que serán duras, creo que llegamos a un nivel de cansancio tal que es hora de decir 'basta' y no hay presión económica que frene eso. Todo el estrés, la frustración que tenemos es más fuerte que el impacto económico. Creemos que es lo mejor, porque necesitamos que se visibilice esta situación".
Según la docente, "no puede ser que se de como normal que una maestra deba tener el doble turno, cuando eso no es saludable, más la gran cuota de trabajo invisible que no se ve, que no está reconocido. Y los profesores de secundarios ser taxis para llegar a la mayor cantidad de escuelas posibles. Si vos querés un pueblo que no piense necesitás docentes enajenados. Esa es la verdad, un docente mal pago es un docente enajenado en el sistema, trabajando una cantidad de horas que no te permite pensar, descansar, planificar clases de calidad. no hay forma de profesionalizarte en ese ritmo laboral", sentenció.
Estefanía Yaneret, profesora de Música, trabaja en 7 escuelas, 4 públicas y 3 privadas, y tiene una antigüedad de 10 años. "Doy clases en Coquimbito, Rodeo de la Cruz, Guaymallén, centro, por todos lados. Hay días que tomo 8 micros, 9 si alcanzo, sino tengo que correr para llegar a una escuela. Los miércoles en total doy 7 horas de clases y estoy 6 horas y media arriba de colectivos", señaló.
Por todo eso, esta profesora de Mendoza gana alrededor de 64 mil pesos, con 10 años de antigüedad, en los colegios estatales, y cerca de 14 mil pesos más, por 6 horas en los privados.
¿Hay diferencia entre lo que aprenden los chicos en las escuelas privadas versus las públicas?, se le preguntó. "Sí, lamentablemente. En la facultad siempre me encuentro a chicos que han ido a escuelas privadas. Soy nieta, hija, sobrina y hermana de docentes y mis padres han sido apasionados por su carrera, creo que por eso elegimos lo mismo. Pero ya mi mamá decía que las universidades públicas no tenían alumnos de escuelas públicas. Sigue pasando".
"No es en todos lados ni en todos los casos, pero en los colegios públicos te encontrás con muchas panzas vacías que no pueden pensar más que en que tienen hambre. También se ve la diferencia en el acompañamiento en los hogares. Los chicos vienen y nos dicen que tienen hambre, entonces nosotros les compramos una tortita o hacemos campaña para juntar ropa, porque vienen congelados", siguió explicando.
En relación a la huelga, dijo: "Paro porque nuestra situación como docentes es triste y preocupante. No llegamos a fin de mes, estamos precarizados, tenemos sueldos muy bajos y el costo de vida en Mendoza es muy alto. Hay un montón de docentes que no ven a sus hijos por las horas que trabajan. Paro también por los problemas edilicios y por la calidad educativa, nos dan a entender que tenés que aprobar por aprobar, porque tienen que pasar de año", finalizó

