La desesperación de una familia que dormirá en la calle
Cuando Marcelo Flores (45) supo que su contrato en la Municipalidad de Junín no iba a ser renovado, comenzó a buscar trabajo haciendo las labores que aprendió desde muy joven, cuando trabajaba en la construcción. Pero además, empezó a buscar trabajos de mantenimiento en fincas y así logró resguardar a su familia de un techo provisorio en una cabaña cuyo pago es diario y que esta noche debe abandonar como consecuencia de la deuda generada por no tener el dinero suficiente para pagar la estadía.
La realidad de esta familia que está en situación de calle y sin trabajo no es ajena a la realidad de necesidad extrema que hoy está expulsando a miles de personas al extremo de la marginalidad y sin posibilidades de inserción laboral inmediata. Cuenta el hombre que el 13 de mayo pasado tuvo que dejar la casa que alquilaban en el barrio San Pedro, de San Martín, junto a su esposa y sus dos hijas (de 17 y 24 años) y una nieta de tres años, que presenta una discapacidad motriz y que requiere de condiciones habitacionales acordes a sus necesidades.
"Estoy sin trabajo. En la Municipalidad hacía la limpieza de las calles pero el contrato se terminó y me quedé sin el sueldo. Como estábamos en un situación urgente, me ofrecí para cuidar y mantener una cabaña en San Martín que cuesta cinco mil pesos por día porque no teníamos dónde ir. Ahora tenemos una deuda muy grande y por eso debemos desalojar el lugar", contó Marcelo a MDZ mientras realizaba una serie de trámites en la Municipalidad de Junín. Su pedido es desesperado y por eso, Marcelo no dudó en compartir su problemática y darla a conocer a la sociedad mendocina.
Su temor principal es que sin un techo, al menos provisorio, la familia pasará la noche en la calle. "Me dijeron en la Municipalidad que el jueves podré ir al área de contingencias para poder tener un subsidio. Pero en realidad lo que yo necesito es un trabajo para poder darle un techo a mi familia", aclaró Marcelo y expresó que una de sus mayores preocupaciones además, tiene que ver con los cuidados especiales que necesita su nieta.
"No podemos estar en la calle, andando de aquí para allá con el niño en esas condiciones", recalcó el hombre y repitió que sabe realizar tareas rurales y de albañilería. Anoche, los cinco integrantes lograron comer algo muy liviano. Por estas horas, la esposa de Marcelo y sus hijas, se encuentran totalmente desprotegidas junto a la pequeña de tres años. "Están en la cabaña, retirando todas las pertenencias. Nos quedamos literalmente en la calle", lamenta el mendocino.
Para quienes deseen contactar a Marcelo y ayudar a la familia, ya sea con trabajo o con un techo y provisiones, deben comunicarse al teléfono 2635014461.