Presenta:

Escribió un tuit viral que todos recuerdan y contó cómo le cambió la vida

En 2018, Celeste contó una historia que se viralizaría y daría un giro en su vida, hasta volverse parte de los tuits más reconocidos de la red social.
Celeste y su esposo Lucas
Celeste y su esposo Lucas

Existe un tuit que aún vive en la memoria de los tuiteros y nació el 8 de abril de 2018 cuando Celeste Busson viajaba por la ruta y se encontró con una usuaria que propuso: “Cuéntenme situaciones en las que renunciaron o los echaron de algún trabajo”.

Celeste respondió a ese tuit con su historia tan particular como graciosa, rozando lo inverosímil. La jugada era arriesgada porque Twitter no se caracteriza por su tranquilidad, sino por tener usuarios bastante predispuestos al ataque.

Así, se dio el tuit tan recordado: “Mi primer trabajo en una oficina: un compañero me pide que le alcance los remitos (yo no sabía qué eran), le llevé los palitos para revolver el café (porque tienen forma de remos chiquitos). Toda la oficina se me cagó de risa. Al día siguiente renuncié por teléfono por vergüenza”.

Remitos
El tuit que inició esta historia tan particular.

Hoy, el tuit tiene más de ocho mil retuits y más de 55 mil likes. Un número más que bueno pero completamente escaso ante el fenómeno que rodea el tuit. La fama del tuit es tal que cada vez que se habla de un remito, aparece el "imposible no pensar en ella".

Pasan los años pero la historia sigue

“Profe de sueco, cervecera y lingüista de corazón, entre otras cosas... Ah, también soy la de los remitos”, reza la biografía de perfil de Twitter de la autora del tuit viral.

La joven le contó a TN que nunca imaginó la repercusión que iba a tener su tuit: “Me encontré con gente contando esa anécdota como propia, que inventa que la historia es suya. Hasta que les digo que me pasó a mí y se quieren morir”.

En cuanto a lo profesional, Celeste estudió sueco y vivió un tiempo en el país nórdico para perfeccionarlo. Además, se casó con Lucas, con quien fueron padres de Elián y se fueron a vivir a Entre Ríos y pusieron un emprendimiento de cerveza artesanal.

Remitos
Celeste se formó como docente de sueco y ahora da clases, además del emprendimiento cervecero.

De lo que le pasó cuando publicó eso, cuenta que esperaba más comentarios negativos. “Cuando llegué a mi casa no entendía bien por qué tanto furor. Es una anécdota graciosa que tengo incorporada y jamás me pareció tan relevante. Pero a partir de ahí he recibido muchos mensajes cariñosos, gente que me reconoció por la calle”, contó.

“Imprimieron tazas con el tuit. Personas que no conozco, eh. O ir a fiestas y que me presenten con otras personas diciendo que soy ‘la chica del tuit de los remitos’. Pero sin dudas que lo más importante, lo que más me cambió, es que descubrieron que soy profesora de sueco y cada vez tengo más alumnos. Estoy orgullosa de ser profesora de tuiteros”, agregó Celeste.

Detrás de aquella publicación, también existe un trasfondo que empujó a la renuncia de Celeste: “No estaba bueno el trabajo, yo ya quería renunciar. Había ido a hacer un reemplazo por tres meses.  Me maltrataban todos y el ambiente era horrendo", recordó.