Presenta:

Padece una grave enfermedad y canta canciones de la Mona para alimentar a su familia

Tiene lupus y es madre soltera de cuatro niños. Uno de ellos con un raro síndrome, esto la obligó a elegir entre una pensión o la obra social, por eso canta canciones de la Mona Jiménez para rebuscárselas.
Gabriela, cantando junto a su hijo Agustín. Foto: Vía País
Gabriela, cantando junto a su hijo Agustín. Foto: Vía País

Gabriela es una fanática del cuarteto que ahora depende de él para conseguir comida para sus hijos. La Mona Jiménez, la gran figura del género, es su referente y quien indirectamente la acompaña en su lucha.

Siendo madre soltera de cuatro hijos porque el padre los abandonó, lidia también con un extraño síndrome que tiene su hijo menor, Agustín.

Por si fuera poco, lucha contra el lupus, una enfermedad autoinmune que genera complicaciones de huesos y riñones, y que le impide conseguir un empleo, por eso eligió cantar canciones de la Mona.

La Mona Jiménez
La Mona Jiménez, faro del cuarteto y ahora también el de Gabriela, que se apoya en sus canciones para salir adelante.

Actualmente reside en el barrio Nuestro Hogar II de Córdoba, un pequeño barrio suburbano al este de la capital, junto a sus hijos, entre los que está Agustín, que fue diagnosticado con el Síndrome de Jacobsen.

Este síndrome produce un trastorno psicomotor, un retraso del crecimiento, trigonocefalia y dismorfia facial. “Lo llevo conmigo porque aún es un bebé debido a su lento desarrollo. No vive y no come si no tiene a su mamá”, comentó su mamá.

Tras el abandono del padre de los tres hijos menores, el Estado la obligó entre elegir una pensión o la obra social que cubriera parte del tratamiento de Agustín. “Me hicieron elegir entre una cosa o la otra y elegí mil veces la salud de mi niño”, contó.

Ante todo esto, su camino fue ir a rebuscárselas y con un micrófono y un parlante, enfiló para la peatonal y se puso a cantar canciones de la Mona Jiménez.

Ella asegura que es la única mujer que hace cuarteto en el centro de Córdoba y aclara que no solo se reduce a la Mona sino también canta de otros artistas del género.

Como en todo el país, el frío se hizo presente en Córdoba y eso dificulta que Gabriela pueda salir, “con estos fríos no puedo ir a cantar a la calle porque cuido mucho a mi bebé, que es el ángel de la casa”.

Igualmente, se las va ingeniando para que la comida y los medicamentos de Agustín no falten en la casa: “Todo lo que hago es para poder sacar adelante a mis hijos”.