El tortugo Jorge podría ser trasladado y ya buscan opciones fuera de Mendoza

El tortugo Jorge podría ser trasladado y ya buscan opciones fuera de Mendoza

Desde la comuna de Capital están avanzando en las tratativas para llevar a Mar del Plata al ejemplar macho que habita desde hace décadas en el Acuario Municipal. Aseguran que su estado de salud es bueno pero que no es posible liberarlo al mar porque su vida correría peligro. Tiene 65 años.

Zulema Usach

Zulema Usach

Desde que el Acuario Municipal cerró sus puertas al público hace un año, el proyecto para comenzar a avanzar en las gestiones para lograr ubicar al tortugo Jorge en un sitio más adaptado a sus necesidades, comenzó a tomar forma. En líneas generales, la idea de las autoridades de la Municipalidad de Capital, que tiene a cargo la gestión del tradicional paseo, es transformar el acuario en un paseo informativo e interactivo donde no se exponga más a las especies. En este sentido, Jorge carga con un gran peso: es el único de su especie y a lo largo de décadas ha vivido en recintos con escaso espacio para vivir una vida plena. De hecho, en la actualidad, el animal de 65 años no puede alimentarse solo y no está preparado para soportar la fuerza de las corrientes marinas. Solo está acostumbrado a soportar una profundidad de 1 metro y medio. 

Justamente por eso, desde la comuna aseguran que el tortugo no puede ser liberado al mar. Pero sí están avanzando en un plan para ubicarlo en un sitio donde no se lo siga exhibiendo y que a la vez sirva como un espacio donde durante sus próximos años pueda vivir con mayor bienestar, libertad y autonomía. Por el momento uno de los lugares con los que Capital está trabajando para poder realizar el cambio de sitio del querido ejemplar, es el Centro de Rehabilitación de Fauna Marina Acuarium, ubicado en Mar del Plata.

"Uno de los principales requisitos que buscamos que se cumpla es que el tortugo esté en un entorno en el que cuente con el mayor bienestar posible, pero que ya no sea expuesto como ha sucedido a lo largo de su vida", explicó Sebastián Fermani, director de Medio Ambiente de la Municipalidad de Capital. Por ahora, el Jorge deberá permanecer en el actual recinto, un estanque de 120 mil litros de agua, donde Jorge habita desde 2006.

Cambio de paradigma

Fermani aclaró que para ser evaluado a ceca de su estado de salud general, este "caretta-caretta" macho de 99 kilogramos, se ha consultado con veterinarios especializados y con expertos en fauna marina que en diferentes oportunidades han visitado el Acuario Municipal a fin de conocer el estado de los 130 ejemplares que allí habitan. "Para evaluar a Jorge, concretamente, han venido veterinarios y biólogos de todo el país, de se le han practicado radiografías y se le han hecho estudios diversos. Presenta un muy estado de salud", detalló Fermini y aclaró que Jorge es un ejemplar en cautiverio único: mientras que el promedio de vida de estas tortugas de gran tamaño en contexto de encierro es de 40 años, Jorge tiene 65.

"En el mundo no existen muchos antecedentes de un ejemplar de esa especie de esta edad que haya estado en cautiverio",

Uno de los puntos que se suman a los argumentos para no dejarlo en un hábitat natural, tiene que ver con el impacto que el tortugo podría generar en el ecosistema acuático.

"Los animales que han estado en cautiverio mucho tiempo pueden ser portadores de enfermedades; por eso lo ideal es buscar ambientes controlados", agregó Fermani y detalló que ha sido complejo buscar sitios para derivarlo, puesto que "No hay santuarios de tortugas". 

Décadas de encierro en un reducido habitáculo

Lo cierto es que a lo largo de su vida, a Jorge no le brindaron posibilidades de retornar al mar y a esta altura, todo indica que sus condiciones no son las adecuadas para liberarlo. Pero sí para permitirle estar alojado en un sitio donde pueda al menos, moverse con mayor plenitud sin ser considerado como "una especie-objeto", sino como un ser vivo que tiene derechos. Sobre ese cambio de concepción es que -aseguró Fermani- se está buscando cambiar la mirada y revisar cómo debería ser el futuro de las especies de peces y anfibios que hoy siguen alojadas en el paseo. 

En ese marco, lo que se busca desde la Municipalidad es crear un centro instructivo e interactivo que sirva como medio de difusión e información sobre las especies que no puedan ser trasladadas. En tanto que las restantes podrían ser derivadas a diferentes sitios donde se promueva su cuidado, protección y conservación. "No todas las especies podrán ser trasladadas porque hay algunas que no corren un peligro latente de extinción pero que sí necesitan permanecer de una manera más protegida, sin ser expuestas como objetos sobre los que las personas tienen derechos", detalló funcionario

El tortugo Jorge había llegado a Mendoza en 1984, luego de ser encontrado en una zona pesquera de Bahía Blanca. De acuerdo a los datos conocidos en el Acuario Municipal, el animal abría sido arrastrado por las corrientes marinas desde el Golfo de México, donde habitualmente habitan estas tortugas de gran tamaño. En el país, no había sitios para ser recibido y por eso las autoridades decidieron alojarlo en el acuario mendocino, ubicado en calle Ituzaingó 1425 y cuyas puertas permanecen cerradas desde junio pasado. Para conocer el abordaje que requieren las especies, desde la comuna aseguraron estar en tratativas con organismos del exterior, como la Unión Intercontinental de Conservación de la Naturaleza y especialistas de España. 

 

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