Un reality lo alejó de su rutina hace 10 años y así siguió su vida
En los últimos días, Alan Moreno contó en su cuenta de Twitter cómo fue su experiencia en el reality show de Telefe "Perdidos en la Tribu", emitido en 2012. Este reality llevaba a distintas familias de nuestro país a convivir con tribus africanas casi aisladas de la cultura occidental y que aún mantenían sus tradiciones.
En el contexto de este hilo, Alan comentaba que las condiciones en las que estaban estaban muy lejos de ser ideales, obviamente la familia argentina no se esperaba esto ni aún cuando supo que su destino era Etiopía.
Entre lo más destacado de este hilo, Moreno comentaba su mes en la tribu y recordaba los grandes temores que tenía su familia en un clima tan hostil, pero que con el tiempo se convirtió en cotidiano.
El usuario también relató cómo eran las celebraciones rituales donde debían participar y como en algunas corrían tanto peligro que tenían que buscar el apoyo del jefe de la tribu para terminar evitando el rito.
Este hilo se volvió realmente viral con el paso de los días y obtuvo un gran reconocimiento, teniendo más de 45 mil likes.
Después de unos días, Alan retomó el hilo que se hizo viral para explicar cómo fue la vuelta a su vida cotidiana. Recordó que tenían un hambre voraz: "llegamos a un primer hotel donde nos recibieron con bowls llenos de frutas. Devoramos, no dejamos manzana alguna. Era sentir nuevamente un sabor conocido".
"Vivíamos de atracón en atracón. Comíamos como si no hubiera un mañana" acotó.
Otro momento crucial para cualquier persona que vive un mes bajo las condiciones en las que vivieron los participantes es el momento del primer baño. Alan confesó que cuando "llegó el momento del primer baño, la sensación de volver a sentir agua caliente por el cuerpo fue única. Estuvimos más de una hora cada uno".
"La suciedad se había impregnado de tal manera que no alcanzó con una ducha" relata con crudeza. 
Finalmente, llegó uno de los momentos más esperados del relato: cómo fue la vuelta a la sociedad con sus amigos, familiares y conocidos. El caso de Alan era especial ya que los chicos de la familia debían volver al último año del colegio, que habían dejado por la grabación del programa.
Algo esencial que comentó Alan es que todos los participantes contaban con un acuerdo de confidencialidad, que hacía que no pudieran contar nada, a pesar de que entre el momento en el que llegaron de África (febrero) y el comienzo del colegio (abril) pasaron dos meses.
Finalmente, el usuario contó cómo fue el recibimiento de la propuesta de invertir los roles: ahora quienes fueron anfitriones en África vendrían a tener su experiencia en la ciudad. "La idea del reencuentro hizo que no dudáramos un segundo. Esta vez no importaba el dinero ni el reality ni el programa. Queríamos volver a verlos, iban a convivir un mes en nuestra casa. Sin embargo, no queríamos que atravesaran la misma experiencia traumática (aunque luego única)". 

Una parte increíble de la historia es el momento de la llegada de los Hamer, que no conocían algo tan usual para la cultura occidental como una cama: "Todo en la casa era nuevo. Les mostramos las camas, no querían dormir ahí. Preferían usar su 'borkoto' (un pequeño asiento de madera que usaban para sentarse y apoyar la cabeza) y dormir en el piso". 
Otro gran shock cultural se dio cuando los Hamer fueron a la cancha a ver a Racing, club de la familia.
Finalmente, esta historia parece continuar, ya que Alan cerró el hilo comentando que todavía quedan muchas anécdotas luego de diferentes situaciones como un shopping o la reacción de los Hamer a nuestra comida, así que esta historia todavía no está terminada.

