El Guernica de Picasso, una reflexión siempre vigente sobre la guerra

El Guernica de Picasso, una reflexión siempre vigente sobre la guerra

Picasso murió el 8 de abril de 1973, a los 91 años, tras haber dejado un inmenso legado artístico. Fue amante de su tierra y comprometido con la política. El Guernica cumple 85 años y refleja la mirada sensible de Picasso frente a los horrores de la guerra.

Giza Almirón

Giza Almirón

Pablo Ruiz Picasso nació el 25 de octubre de 1881 en Málaga, en su propia casa, como era común en esa época. Su madre, María Picasso y López fue atendida por una partera.

El español nació con los genes artísticos de su padre, José, quien fue pintor y profesor en la Escuela de Bellas Artes de La Coruña. A los 9 años, Pablo pintó El Picador Amarillo en una caja de puros, con pinceles de su papá, y a los 10, empezó a estudiar en donde trabajaba José.

El Picador Amarillo, pintado por Picasso, tan solo con 9 años

Su primera obra exhibida públicamente fue La Primera Comunión, caracterizado por un estilo realista. La niña vestida de blanco, arrodillada frente al altar es su hermana, precisamente el día en que recibió ese sacramento. Pablo era, según los críticos, un prodigio de la pintura. Y evidentemente lo era, pues a los 16 años ingresa a la Escuela de Bellas Artes de Barcelona, donde el mínimo de edad requerida era de 20 años.

Tal vez el vínculo cercano que tenía con su madre es lo que lo impulsó a firmar sus obras solo con el apellido Picasso

Picasso no fue solamente pintor, ceramista, ilustrador y escultor, sino también poeta, autor de piezas teatrales y realizador de diseños de escenografías para teatro. Fue un hombre que amaba su tierra, pero también se vio deslumbrado por la cultura francesa, por lo cual se mudó al barrio parisino de Montmartre en abril de 1904.

Pablo Picasso con su hijo Claude y su hija Paloma

Casi tanto como sus obras, son conocidas las muchas mujeres con las que estuvo en pareja (y muchas otras que fueron sus amantes). Y no se fue de esta tierra sin dejar descendencia: con Olga, su primera esposa, tuvo a Paulo, el primogénito; con Marie-Thérèse, a Maya; y con Françoise, a Claude y Paloma.

Su compromiso político lo llevó a formar parte del Partido Comunista de España y del Partido Comunista Francés hasta su muerte. Además, ganó los premios Stalin de la Paz, en 1950, y Lenin de la Paz, en 1962.

El último tiempo vivió un acecho mediático, ya que su enfermedad era pública. El acoso era tan grande que una anécdota cuenta que un periodista alemán llamó a la casa de Picasso y atendió él. El hombre preguntó si ya había muerto, a lo que el pintor respondió: “Está hablando con el cadáver”.

Uno de los más de 400 retratos que pintó de su última esposa, Jacqueline

A los 26 años, Picasso ya había pintado 200 obras. Su pasión por el arte era tal que el mismo día de su muerte le preguntó a su esposa, Jacqueline (de quien hizo más de 400 retratos), si aún le quedaban papel y pinceles.

Vivió 91 intensos años y murió en Notre-Dame-de-Vie, la casa donde habitó desde 1961 (cuando se casó por segunda vez), por un edema pulmonar. A pesar del deseo de su esposa de ser enterrado en esa misma casa, su cuerpo yace otra propiedad de Picasso: los parques del castillo de Vauvenargues, en el sur de Francia. Allí sería enterrada años más tarde Jacqueline, que yace junto a él.

Guernica, una de sus obras maestras

Guernica es uno de sus cuadros más conocidos, además de ser uno de los de mayor tamaño realizados por el artista en el contexto de la Guerra Civil Española. Si bien el bombardeo a la localidad vasca sucedió, la obra de Picasso es una pieza simbólica, que expresa únicamente una escena que "podría haber sido".

Un niño contemplando el Guernica

Esta impresionante obra fue expuesta en 1937, tiene de 3,50 m de alto por 7,80 de largo y se puede apreciar en el Museo Reina Sofía, de Madrid. Pintado al óleo con los colores azul, blanco, gris y negro, tiene varios personajes para contemplar:

  • El caballo: es el protagonista de este cuadro. Está en el centro, perdiendo el equilibrio, atravesado por una lanza, con la boca abierta del dolor.
  • El toro: según Picasso, simboliza la brutalidad y la oscuridad, características de esa época tan sangrienta de España.
  • Una madre: que grita de dolor por la muerte de su pequeño hijo que tiene en brazos.
  • La paloma: oscura, casi invisible -excepto por una pequeña parte blanca-. La paloma blanca, símbolo universal de la paz, tiene un ala rota.
  • Un hombre: mirando al cielo, con sus dos brazos levantados, implorando que cesen los bombardeos.

Picasso nos deja en su lienzo la oportunidad para reflexionar acerca de los horrores de la guerra que nos desequilibran, donde mueren niños en brazos de sus madres y donde hombres claman al cielo por la paz.

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