Pedro Edgardo Giachino: un héroe mendocino en Malvinas
Al momento de la Guerra de Malvinas el contexto social, económico y político por el que atravesaba nuestro país era crítico. Argentina se hallaba gobernada desde 1976 por los militares y, al momento del conflicto, el país se encontraba al mando del general Leopoldo Fortunato Galtieri.
El reclamo de la soberanía argentina sobre Malvinas, un anhelo histórico
La recuperación de las islas Malvinas fue percibida por el gobierno de facto como un hecho que reconciliaría a la descontenta sociedad argentina. Después de seis años de dictadura, los militares necesitaban de una victoria para afianzar su imagen a nivel nacional e internacional. Así fue como llevó a cabo una arriesgada operación: la recuperación de las islas Malvinas, un anhelado sueño de la sociedad argentina.
Bajo estas premisas nuestro país se lanzó, impetuosamente, a la acción armada para recuperar este territorio ocupado desde 1833 por los ingleses. El gobierno militar argumentó que el reclamo por vía diplomática no daba para más y que era hora de realizar una audaz acción militar. Y así fue que el 2 de abril de 1982 los argentinos nos despertamos con la asombrosa noticia de que se había recuperado el archipiélago de las Malvinas en una acción de desembarco en la Isla. En ese momento se destacó la figura del primer militar argentino muerto en esta acción inicial de los cuerpos tácticos: nos referimos al comandante de Fragata Pedro Edgardo Giachino, oriundo de la ciudad de Mendoza.
Pedro Edgardo Giachino: breve recorrido por su vida y carrera militar.
Pedro Edgardo Giachino nació el 28 de mayo de 1947 en la ciudad de Mendoza. Era hijo de María Delicia Rearte y Pedro Giachino y al momento del conflicto se hallaba casado con Cristina Naury con la cual tuvieron dos hijas: Vanesa y Carina de 8 y 9 años respectivamente.
Sus estudios primarios los realizó en la Escuela Lainez, cursando la secundaria hasta tercer año en el Colegio Nacional Agustín Álvarez. Ingresó a la Armada Argentina como cadete del Curso Preparatorio el 3 de febrero de 1964. Desde entonces, fue formando su preparación militar hasta llegar al rango de segundo comandante en el Batallón de Infantería de Marina Nro. I. Al momento del desembarco y en el marco de la primera misión: Operación Rosario; Giachino tenía el rango de Capitán de Corbeta.
Para esta operación de recuperación de las Malvinas, se desempeñaba como jefe de una patrulla de Comandos Anfibios y Buzos Tácticos, que fue la que llevó a cabo el desembarco la noche del 1 de abril de 1982 en la playa Sur de Puerto Argentino.
Así se sucedieron los hechos en Malvinas
La Operación Rosario tenía como objetivo realizar el desembarco y tomar por sorpresa a las fuerzas inglesas que se encontraban atrincheradas en la casa del gobernador inglés, Rex Hunt. Comenta al respecto, el contraalmirante y amigo personal de Giachino, Oscar Monnereau: “Giachino lo que tenía que hacer era tratar de llegar al gobernador británico para decirle 'ríndanse'. Un suboficial entró por el fondo y cuando Giachino intentó apoyarlo es cuando lo hieren, y lo hieren mal. Eso era una balacera infernal”. Como respuesta a esta acción los ingleses desatan una ráfaga de ametralladoras, hiriendo gravemente en la arteria femoral a Pedro Giachino, que moriría posteriormente, a los 34 años, producto de las heridas recibidas en el cumplimiento de las órdenes que le habían sido impartidas oportunamente. Junto a él resultaron heridos también, el Teniente Diego García Quiroga y el cabo Ernesto Urbina, ambos de la agrupación de buzos tácticos.

Descanso final y reconocimiento nacional a Pedro Edgardo Giachino
Los restos mortales de Pedro Edgardo Giachino reposan en la Ciudad de Mar del Plata, lugar donde actualmente reside su familia. Tras su muerte fue condecorado con la máxima distinción que otorga el Estado Argentino: “La Cruz al heroico valor en combate” y ascendido al grado de capitán de Fragata de Infantería de Marina.
Si bien el objetivo de recuperación de las Islas Malvinas no se alcanzó ya que las tropas argentinas se rindieron ante las británicas el 14 de junio de 1982, a la hora de juzgar esta arriesgada aventura de los altos mandos militares argentinos, no se debe olvidar la valentía y la entrega de nuestros combatientes en campo de batalla y de quienes fueron llamados a cumplir su deber en otros ámbitos, entregando lo mejor de ellos y cumpliendo, así, con lo que el momento histórico les exigía.

* Pablo Andrés Escribano y María Ámali Mashad son profesores de Historia, egresados de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional de Cuyo.

