Santiago Motorizado, un artista para hacerte amigo

Santiago Motorizado, un artista para hacerte amigo

El líder de Él mató a un policía motorizado es el punto de encuentro de nuestro recomendador serial con sus hijos y un artista al que invita a escuchar.

Diego Villanueva

Diego Villanueva

Tengo dos hijos. Ivo de quince que creció escuchando la música de grandes, o sea la nuestra: todo tipo de rock, de Ramones a Beatles, de Catupecu a Los Rodríguez. Y de grande, como a la mayoría nos pasó, agregó su propia música influenciada por amigos seguramente, en especial reggaetón y el comienzo y la explosión del trap. Ahora, mi hijo Blas de nueve, llegó al mundo con otro chip. Desde los seis que tiene una curiosidad musical y escucha lo que se le canta. No le interesa nada de lo que le muestro y tiene bien claro lo que le gusta desde que descubrió a Paulo Londra y a Wos, hasta artistas que no tengo ni idea quiénes son. Se la pasa armando y desarmando playlists en Spoti como un precoz melómano.

Pero la semana pasada sucedió un milagro paternal. Mientras veíamos una serie me confesó casi susurrando que estaba escuchando rock nacional y que le gustaba. Mi estrategia había funcionado: fines y fines de semanas escuchando trap pero también poniéndole bandas. Yo cada tanto lo espiaba por el espejo del retrovisor del auto y lo veía en silencio cantando las canciones, en especial con los temas de Él mató a un policía motorizado, la música de la banda platense comandada por Santiago Barrionuevo, o Santiago Motorizado para los que lo escuchamos. El artista que hoy te quiero recomendar.

Santiago Motorizado, un artista que se hace querer

Si mi hijo de nueve pudo engancharse con las canciones de Santi, todos pueden. La música de este gran artista es hermosa y su personaje entre tímido, simple y divertido, también. Para recomendar música de alguien siempre me gusta contar un poco de su historia y de su personalidad que es lo que hace que uno empatice con ese artista y luego con su música.

Santiago Barrionuevo nació en La Plata, y su banda lo hizo en el fin de una era, que fue lo que yo llamo la maldición de Cromañón. Después de la peor noche de la historia del rock, diciembre de 2004, siento que empezó una especie de castigo de nuestro clásico rock nacional: murieron Pappo, Cerati, Spinetta, Adrián Otero, el Bocha Sokol, Tavo de Los Piojos, casi como una seguidilla. Después se separaron bandas clave de esa época como Los Piojos, los Caballeros de la Quema y otras como Los Pericos, Attaque77 y La Bersuit se quedaron si cantantes. La gota fue cuando el Pity Alvarez mató a una persona. Algo pasó y definitivamente el rock necesitaba refresco y volver a renacer.

 

Cromañón, zapatillas tristes flotando en el cielo

Ese año mientras el cuestionado rock chabón y barrial dominaba la escena, un grupo de amigos de La Plata que se juntaban a jugar a la Play, a escuchar música y ver películas bizarras, comenzaron a hacer una música diferente, un poco distorsionada pero sencilla a la vez, sincera y, de ratos, muy pegadiza. Sin pensarlo demasiado le pusieron a la banda El mató a un policía motorizado, que fue sacado de un diálogo de una película de fines de los 80 llamada R.O.T.O.R., que debe estar en algún ranking de las películas más truchas. Fue como una joda que quedó. El chiste siguió con inventarse nombres de fantasía, y así nacieron Santiago Motorizado, en bajo y voz; Doctora Muerte, en batería; Pantro Puto, en guitarra; Niño Elefante, también en guitarra; y Chatrán Chatrán, en teclados. 

Primeras épocas de El mató... allá en La Plata allá por el 2003

Comenzaron con una trilogía de discos con temas hipnotizantes y letras muy pero muy cortas. Hay un temón que solo dice Ey, espero que vuelvas, chica rutera, y se repite como el pedido de un nene de seis años. Otras de sus primeras letras hablan acerca de amigos que se juntan a ver películas de zombis y de Star Wars, que pasan navidades bien argentinas en terrazas cagados de calor, que salen a rutear en autos cagados a palos, mucho zapping de tele, persecuciones de policías, fin del mundo y viejos ebrios y perdidos. Todo acompañado de un sonido distorsionado pero que engancha como un mantra, y que a mí me hace a acordar a Weezer, Pixies y a Ramones. De esta época hay canciones que hoy no pueden faltar en vivo como “Amigo piedra”, “Chica rutera”, “Mi próximo movimiento”, “Navidad en los santos” o “Rey del terror”.

Fana del lobo y de la play

Luego en 2012 y 2017 sacan dos obras de arte: La Síntesis O´Konor y La Dinastía Scorpio. Y acá hubo un pequeño cambio al menos en las historias: letras más largas y más personales que te llegan un poco más y un avance en el sonido más cercano a los Strokes que los Ramones. Estas nuevas letras más terrenales hablan de mujeres fuertes de hoy, de enfrentar a muerte cada batalla que se te presenta en la vida, del paso del tiempo, de familias que se quieren aunque no son perfectas, de situaciones dolorosas en pareja, o de que la vida se puede disfrutar de manera más o menos bien. El éxito de sus letras pasa por esa identificación simple con la vida que llevamos, la vereda opuesta de toda la felicidad trucha que mostramos en las redes sociales. En sus canciones vas a verte en el asiento trasero de un auto mientras la chica que te gusta va adelante con su novio, vas a estar en una fiesta donde vas a ser el de mayor edad, o un sábado a la noche deprimido viendo una película por doceava vez o comiendo un domingo en familia una comida medio fría y hecha sin amor.  

Un buen resumen de sus discos

Santi, a quien muchos llaman Chango, parece un tipo simple e introvertido. No se la cree, de hecho es un antihéroe y el antirockstar, mucho más parecido a un Joey Ramone que a un Mick Jagger. Yo lo vi en vivo muchísimas veces, y nunca hace el papel de showman: no le hace falta. El agite viene impregnado en su música y en su gente que lo va a ver. O en algo tan simple como su sonrisa radiante o un pulgar arriba, que deja ver tres o cuatro veces por noche.

Pulgar arriba, pocas palabras y buena música son suficientes para conectar con la audiencia

También parece un tipo humilde, de esos que experimentan y viven como un niño cada cosa que le va sucediendo. Hay dos videos que se viralizaron en su momento, uno en un programa donde estaba el actor Seth Rogen de invitado. El Chango aparece como uno más del público y le declara su amor primero en inglés y luego en castellano, mientras se rasca la cabeza, un poco tentado y otro tanto nervioso.

El otro es cuando Fito lo invitó al escenario a tocar “El Tesoro”, y el Chango le lanzó en el medio de la canción y bien despacito un Te quiero, Fito.  

 

Y volviendo a la primera parte de este artículo, él se siente bien alejado de todo lo que fue el rock en los 90. "Me metés es un camarín de rock de esas épocas, y salgo corriendo de miedo", dijo en una nota hace poco. En los últimos años también decidió ponerse las pilas en cuidar su cuerpo y bajar de peso: "Me siento mucho mejor. Estaba sufriendo. Estaba muy gordo. Me costaba tocar, me rompí jugando al fútbol. Tuve que hacer una gira con una bota de plástico. Una mierda. Me cayó la ficha y sentí que ese momento había pasado para mí. Mi cuerpo no resistía y no tenía aire para cantar. La pasaba mal. Así que empecé dieta. Ya no ronco más, duermo mejor. No volví a enfermarme. Bajé cuarenta y cinco kilos, un chaboncito. Si llego a los noventa kilos, vuelo, soy Messi".

Santi volando con su guitarra a lo Messi

El año pasado Santiago Motorizado metió un gol de media cancha haciendo la música de la vuelta de OKUPAS, y sacó un disco bien diferente que pude ver en vivo en el Coliseo donde mezcla todo tipo de ritmos, buenas cumbias, baladas desgarradoras y hasta folclore donde canta su viejo. Muchos ritmos pero siempre con ese sello y esa personalidad musical tan marcada y tan suya. 

La banda sonora de Okupas: su último gol de media cancha

Él mató a un policía motorizado pasó de ser un chiste sacado de una película mala a una banda universal que crece cada día más. Y hoy soy feliz porque en Mayo voy a poder ir a verlos en vivo con mis dos hijos.

Te voy dejar una playlist variada de mis temas favoritos que resume su historia con la banda, temas solistas y algunos donde aparece de invitado o componiendo para una película.

Dale Play y bienvenido a la galaxia motorizada 

 

*Diego Villanueva es autor de "Casi 30 artistas para antes de dormir".

 

 

 

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