La particular confesión de un argentino que ayudará a refugiados de Ucrania
Esteban Chalá es comandante de la misión de los Cascos Blancos que partió hoy hacia Polonia para brindar ayuda humanitaria a los refugiados del conflicto Rusia-Ucrania. Veinte minutos antes de que despegue el avión que los llevará a la zona bélica, habló en MDZ Radio sobre tu historia de vida, cómo se han preparado y qué escenario esperan encontrar en medio del caos.
Hoy la delegación de Cascos Blancos inició el viaje para concretar la misión humanitaria entre Polonia y Ucrania. Ellos son miembros de la agencia argentina dependiente de la Cancillería, que da respuesta ante emergencias y asistencia humanitaria internacional desde la República Argentina.
¿Hay miedo?, fue la primera pregunta que respondió Esteban Chalá. "Siempre, sin dudas", confesó. "De hecho, es el mejor sensor que tenemos en el cuerpo. Siempre y cuando no te freeze, te dice hasta dónde debés ir y a partir de cuándo tenés que tomar recaudos. Nos entrenamos para eso", completó.
-
Te puede interesar
Anses mayo 2026: cuánto cobran jubilados, AUH y empleadas domésticas
"Siempre hay miedo. Es el mejor sensor que tenemos en el cuerpo. Siempre y cuando no te freeze, te dice hasta dónde debés ir y a partir de cuándo tenés que tomar recaudos. Nos entrenamos para eso".
En cuanto a su historia personal contó que "siempre fue mi sueño ser casco blanco, desde chico. Empecé de niño como scouts, después estuve en diferentes organizaciones hasta que pude hacer mi primera misión en Cascos Blancos, en 2004. Hoy llevo más de 30 misiones internacionales con Cascos Blancos y más de 6 con diferentes organizaciones".
Entre los 3 lugares más duros en los que brindó su ayuda, Chalá enumeró: "El más icónico fue la guerra de Sudán del Sur, que estuvimos en un campamento de frente de batalla muy complejo. Perdimos compañeros de las agencias internacionales. Otro fue el terremoto de Haití y Siria, cuando tuvimos que hacer las evacuaciones hacia el Líbano".
El comandante de la misión a Polonia coincidió en que los sonidos son muy fuertes en una zona de desastre. Se ven edificaciones destruidas, pero eso se complementa con gritos y bebés llorando, más la desesperación de no siempre poder ayudar. "Eso vivimos en el terremoto de Haití, pasamos momentos muy complejos. Tratamos de no frustrarnos y de dar la mayor respuesta posible, pero hubo casos donde lamentablemente no pudimos llegar a tiempo", relató.
"Gracias a Dios, hay muchísimos que sí llegamos. En Haití internamos y pudimos darle buen resultado a más de 6 mil personas en un hospital de campaña nuestro. Por eso tenemos, creo yo, el gran reconocimiento internacional con el que contamos, por compañeros y compañeras que realizan esta gran labor al 100%", agregó.
¿Toman partido a la hora de brindar ayuda? "No, tratamos de ser muy cautos. Hemos estado en diferentes conflictos y lugares y atendemos todos los casos que se presentan. Ingresamos por el lugar habilitado para entrar seguros, pero nuestra asistencia es para quien lo necesite".
Sobre la misión que a partir de mañana estarán cubriendo en Polonia para asistir a refugiados de Ucrania, Esteban Chalá dijo que "creemos que habrá un gran conflicto humanitario, con muchas complejidades en el cruce de fronteras y muchas necesidades, así que vamos con un equipo muy profesional en diferentes áreas como para poder contener cuadros distintos. Y obviamente en los primeros días evaluaremos con qué más reforzar para una mejor asistencia".

