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Cuánto dinero necesita un argentino para emigrar

En la ola migratoria hay ejemplos de todo tipo. Un sondeo que realizó MDZ en una cantidad importante de argentinos que dejaron el país revela cuánto es el dinero que se requiere para afrontar los primeros meses. Todo dependerá de una serie de variables.

Horacio Alonso
Horacio Alonso martes, 1 de febrero de 2022 · 08:00 hs
Cuánto dinero necesita un argentino para emigrar
Foto: Archivo MDZ

Hay muchos argentinos que emigraron, pero hay otros que están planeando hacerlo. Son diversas las cuestiones a tener en cuenta ante semejante decisión. Una, sin duda, el respaldo económico. ¿Cuánto es el dinero que se necesita?

No es lo mismo dejar el país con un trabajo asegurado que embarcarse en la aventura de quedar librado a la suerte de conseguir un empleo en el país elegido. 

Tampoco es igual hacerlo con una ciudadanía extranjera que viajar con el pasaporte argentino para comenzar un largo camino hacia una residencia legal. Si se emprende el proyecto solo, las responsabilidades son distintas a realizarlo en familia, más con hijos chicos.

Aunque no hay una respuesta única a la pregunta inicial, la experiencia de quienes ya han dado ese gran salto es importante. Está claro que cuanto mayor sea la cantidad, más tranquilo se va a viajar.

MDZ consultó a una número importante de argentinos que emigraron para saber con cuánto dinero lo hicieron, cómo eran sus condiciones y qué estrategia se plantearon para disminuir los riesgos.

El primer consejo es básico, pero es bueno remarcarlo ya que existen casos que no lo cumplieron: sin un respaldo económico, no es recomendable pensar en emigrar.

“Hay que estar en una situación muy desesperada para viajar con el pasaje y nada más. Ni siquiera teniendo otra ciudadanía. Es un riesgo muy alto y puede implicar a pasar meses muy duros. Algo de plata hay que tener. Sólo con pasaporte argentino, mejor ni intentarlo”, recomendó Gonzalo, que hace tres años está viviendo en Italia.

Obviamente, en el otro extremo, están quienes tiene la fortuna de emigrar con trabajo asegurado. En ese caso, la necesidad de dinero es mucha menor. El monto dependerá de lo que requieran para alquilar o amueblar un departamento. Si se tiene una ciudadanía que facilite conseguir un trabajo formal, la cantidad de dinero se reduce.

“Yo vine a Europa con ciudadanía y me traje unos 8.000 euros. Era un monto que me permitía estar tres o cuatro meses buscando un trabajo aceptable. Para poder elegir. Obvio que si pasa el tiempo y no conseguís lo que querés, agarrás lo que haya para no seguir gastando plata  Por suerte a los dos meses conseguí uno bueno y al año me cambié por otro mejor”, dijo Fernando desde Francia.

Hay bastantes casos de argentinos que tienen los trámites de ciudadanía empezados, pero deciden terminarlos en el país a radicarse. En ese caso, al dinero para mantenerse hay que sumarle el costo de los trámites.

“Te empiezan a pedir certificaciones, traducciones, sellados. Todo cuesta plata y, en mi caso, eran euros. Gasté unos 5.000 euros para terminar los trámites”, explicó Natalia, radicada en España.

Hay que tener en cuenta que, en muchos países, requieren un seguro médico obligatorio. En países como Suiza puede rondar los 200 euros. 

Un punto clave para determinar un monto es el costo de vida del país que se elige para emigrar. España puede ser uno de los más accesibles de Europa. Italia puede estar en esa línea, pero Alemania es más caro.

Si se hace a Latinoamérica, la vida es más accesible. Incluso, para Estados Unidos, el dinero necesario para mantenerse puede ser el promedio de Europa.

Una buena forma para calcular el “colchón” es estimar la cantidad de meses que se quiere tener de reaseguro para poder conseguir un trabajo. 

En el extremo más “gasolero”, una persona puede necesitar no menos de 1.500 euros mensuales en los países de menor costo. Esto permite alquilar un cuarto y cubrir los gasto mínimos como comida y movilidad. En los países más caros, se debe duplicar. Tampoco es lo mismo ir a capitales o a ciudades más chicas o pueblos, en donde la vida es más barata.

Un tiempo razonable, según las opiniones recabadas, es un fondo que cubra seis meses de gastos. “Todo depende del convencimiento que tenga quien emigre. Hay gente que se da un plazo de un año y si no consigue lo que busca, decide volver, pero la mayoría quema las naves y la salida del país es un viaje sin retorno. En ese caso, en menos de seis meses va a conseguir trabajo. Al principio puede no ser el que se quiere, pero lo va aceptar porque su meta es quedarse”, aseguró Fernando, radicado hace años en Bérgamo, Italia.

En ese caso, habría que multiplicar por seis lo que cuesta vivir un mes y proyectarlo a si es una pareja o una familia.
Si se viaja en familia, se requerirá alquilar un departamento. Sistemas como Airbnb son muy utilizados. “Nosotros alquilamos un departamento en Madrid de forma temporal hasta saber dónde nos radicaremos definitivamente. Todo dependerá de dónde consigamos trabajo”, explicó Gerardo que junto a su mujer y dos hijos adolescentes emigró en diciembre.

Si el destino es más lejano, como Australia o Nueva Zelanda, hay que tener en cuenta otras cuestiones. En eso países se necesitan visas o permisos de trabajo. También es cierto que hay mucha demanda laboral lo que hace que se reduzcan los tiempos de búsqueda.

"Yo llegué con una visa laboral y tardé tres meses en conseguir un trabajo. Después cambié por otro. Tenía 10.000 dólares para cubrir ese tiempo”, dijo una argentina que hace cuatro años que viven en Perth.

Aún con trabajo asegurado, es conveniente tener respaldo. “En nuestro caso, vinimos con trabajo mi mujer y yo, pero llegamos con unos 10.000 dólares que alcanzaban para unos tres meses. Vinimos con chicos y para nosotros era todo o nada. No había vuelta”, explicó Roberto desde Nueva Zelanda.

Obviamente, la edad es un factor importante. Por debajo de los 30 años, en general, se emigra sólo o en pareja. En esos casos, los ahorros que hayan podido tener o la ayuda familiar servirá para transitar los primeros meses con comodidad. Aquí se aplica la lógica de multiplicar por seis, el costo de vivir mensualmente en el país elegido.

Por arriba de los 30 años o 40 años, ya son familias con hijos más grandes o más chicos. Si alquilaban,  el “colchón” dependerá de los ahorros que hayan conseguido. Más si la decisión de irse es por estar sin empleo.

Sin embargo, en esta ola migratoria hay muchas familias en las que uno o los dos integrantes de la pareja tenían trabajo y decidieron renunciar. En estos casos, seguramente, el dinero de reserva excede este cálculo de mínima que se realizó. Lo mismo sin vendieron una propiedad autos u otros bienes. La emigración se hace con mayor tranquilidad, como el caso de una familia -matrimonio y dos hijos- que se fue del país hace seis meses.

“Nos fuimos con unos 30.000 dólares. Un poco que teníamos y algo que juntamos de la venta del auto. Dejamos la casa en venta y, en algún momento, vamos a cobrar ese dinero para comprar algo donde nos instalemos definitivamente. Yo ya estoy trabajando y mi mujer todavía no. Decidimos que se tome un tiempo para apuntalar la adaptación de los chicos. Con lo que gano ya no gastamos los ahorros que llevamos”, dijo a MDZ Matías, radicado en el sur de España.

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