Opinión

Mamamáquina, una controvertida manera de tener hijos

“Llegará el día que será preciso desenvainar una espada por afirmar que el pasto es verde” decía irónicamente Chesterton. Quizás vislumbraba lo que se venía. Parece que este tiempo, -por si algún distraído no se dio cuenta- está llegando.

Myriam Mitrece de Ialorenzi lunes, 19 de diciembre de 2022 · 23:30 hs
Mamamáquina, una controvertida manera de tener hijos

En la ciencia, como en muchos otros ámbitos, no es fácil llegar a acuerdos. El lugar desde dónde se para un científico para ver la realidad tiñe a su objeto de estudio. Pero si hay algo, en lo que todos los psicólogos y pediatras de todos los tiempos están de acuerdo, es en la importancia de una madre. Su impronta dura toda la vida, se sufre cuando no es suficientemente buena y se añora cuando se pierde. Mamá, es de las primeras y últimas palabras que dice un ser humano al comenzar a conocer el mundo y al dejarlo.

Ya estaba “inventada” la mejor forma de venir a la vida; pero parece que hay quienes tienen otros planes para la humanidad. La ectogénesis, a diferencia de la embriogénesis, es un procedimiento por medio del cual la gestación se mecaniza. Un dispositivo artificial actúa de útero, simulando su funcionamiento natural y “mejorando” el hábitat del embrión en desarrollo. Esta idea fue elaborada en 1923, por el genetista Burdon Sanderson Haldane, como uno de los avances que traería el siglo XX. La experiencia se llevó a cabo con aparente éxito con corderos y roedores.

En varios países europeos se determinó no experimentar con humanos después de los 14 días de gestación, por tal razón llegados a ese punto se descartaron. La cuestión es que en los últimos días se comenzaron a abrir las puertas de lo posible, con la difusión de un proyecto que está llevando adelante el primer Centro de Úteros Artificiales Ectolife: una granja de bebés sintéticos que solucionaría, entre otros, el problema de la planificación demográfica.

Cómo siempre, estos distópicos proyectos traen soluciones a problemas que no existirían si se hubiera seguido el orden natural. Henri Atlan, médico y biólogo, autor de “El útero artificial”, se plantea alguna de las consecuencias “La desaparición del vínculo carnal entre la madre y el bebé corre el riesgo de reforzar una forma de egoísmo de los adultos y conducir a unas actitudes de abandono de los niños, incluso a su instrumentalización"

La propuestas del transhumanismo nos retrotraen al 1400, cuando el humanista francés Francoise Rabelais afirmaba “Ciencia sin conciencia no es más que ruina del alma”. Bien aplicado a este caso.

* Myriam Mitrece de Ialorenzi es psicóloga y Directora del Instituto para el Matrimonio y la Familia de la Universidad Católica Argentina. (M.C)

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