Verano 2023: por qué Mendoza espera más calor y lluvia de lo habitual

Verano 2023: por qué Mendoza espera más calor y lluvia de lo habitual

Las proyecciones del Servicio Meteorológico Nacional indican que será un período estival con jornadas en las que la sensación térmica podría llegar a los 40 grados centígrados o más. Habrá 40% más de humedad al promedio registrado para los meses de diciembre a febrero inclusive. El pronóstico.

Zulema Usach

Zulema Usach

Luego de que noviembre cerrara en Mendoza con una caída notablemente superior con respecto a la cantidad de agua provista por las lluvias, en el inicio de diciembre y hacia los dos meses estivales subsiguientes, se advierten condiciones de una mayor cantidad de precipitaciones y más calor al habitual. Es que, tal como lo indica el Informe Trimestral, publicado por el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) la estación estival se hará sentir en el territorio provincial con temperaturas máximas y mínimas que superarán en un 45% a lo normal, y más milímetros de lluvia acumulado, en porcentajes que también podrían superar el 40% en relación al promedio estándar registrado históricamente.

Noviembre cerró con jornadas agobiantes en las que los termómetros llegaron a rozar los 39 grados centígrados. Y a diferencia de otros años, en esta oportunidad llovió un tercio en relación a las cantidades típicas para este mes del año en Mendoza: mientras que lo normal es que en el penúltimo mes del año las precipitaciones permitan acumular 20,7 milímetros, esta vez, las marcas llegaron apenas a 7,6 milímetros de agua de lluvia acumulada. Como un presagio de lo que vendrá en esta transición hacia el verano y hasta fines de febrero, diciembre inauguró su primer día con lluvias que llegaron con granizo en el Valle de Uco y el Este. En total, solo en la noche se acumularon cuatro milímetros de agua. "Es una cantidad que sigue siendo escasa", advierte el meteorólogo Fernando Jara y detalla que para este jueves se espera una máxima de 28 grados centígrados, en tanto que la mínima registrada durante la madrugada fue de 16,2 grados centígrados.

Se pronostica un verano caluroso y con más precipitaciones. 

Mientras que en diciembre las temperaturas en promedio suelen oscilar entre los 17 grados centígrados de mínima y los 30 grados de máxima en la provincia, en este fin de la primavera y a lo largo de la mayor parte del verano, las mediciones realizadas por profesionales del Servicio Meteorológico Nacional indican que esta temporada los mendocinos deberán preparase para afrontar más días con calor extremo, de 40 grados centígrados de máxima. Asimismo, la sensación térmica podría incrementarse, puesto que habrá 40% más de humedad generada por las lluvias. "Lo habitual es que se acumulen en Mendoza, durante diciembre, enero y febrero, 28 milímetros de agua de lluvia en promedio", aclara Jara. Esto significa, de acuerdo a las mediciones del organismo oficial, que Mendoza podría acumular de aquí a febrero inclusive, 28, 2 milímetros de agua; es decir, 11,2 milímetros más en relación al promedio mencionado. 

Probabilidad de lluvias para el domingo

Para este viernes, el pronóstico indica que el cielo presentará poca nubosidad, en tanto que la temperatura en ascenso, con una mínima de 17 grados centígrados y un máxima prevista de 32. El sábado, en tanto, Jara menciona que podría haber mayor nubosidad y la jornada será cálida, con una mínima similar a la del viernes y una máxima que aumentaría tres grados. El domingo llegarán condiciones de mayor inestabilidad, con posibilidades de lluvia que podría venir acompañada de granizo en algunos sectores del territorio. La temperatura mínima será levemente mayor a las jornadas anteriores, con 20 grados centígrados y una máxima esperable de 33 grados, según dio a conocer el profesional.

Claves para cuidarse del calor:

  • Tomar agua con frecuencia. No esperar a sentir sed. Preferir las bebidas frescas y evitar el consumo de alcohol.
  • Incorporar frutas y verduras a la alimentación. Evitar platos muy abundantes.
  • Si se realiza actividad física, esto debe ser en la mañana a primera hora o bien en la noche, cuando la temperatura comienza a descender.
  • Ofrecer a los bebés y niños pequeños agua de manera continua. Agua o jugos naturales es lo más recomendable. En el caso de lactantes es recomendable darles el pecho de manera más frecuente.
  • Vestir en lo posible, ropa holgada, liviana, de algodón y de colores claros.
  • Evitar la exposición al sol, especialmente de 10 a 16 horas.
  • Usa gorros siempre que se esté al aire libre.
  • Usar siempre protector solar factor 50. Esta recomendación es para todo tipo de piel.
  • Mantenerse en lugares bien ventilados o con aire acondicionado.
  • Evitar la exposición directa al sol en los horarios de mayor temperatura (de 10 a 16 horas).
Temas

¿Querés recibir notificaciones de alertas?