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Dólar “cara chica”: la polémica por los billetes también llegó a Qatar

Argentinos que viajaron al Mundial alertaron que no los aceptan en ese país. Qué ocurre con los turistas que quieren cambiarlos en Buenos Aires.
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Una multitud de argentinos viajará al Mundial a alentar a la Selección argentina. De hecho, con el objetivo de frenar la salida de divisas por este motivo, el Gobierno decidió lanzar el denominado “dólar Qatar”. Pero esa no es la única complicación en materia cambiaria que afrontan quienes llegaron hasta ese país: según trascendió, los qataríes tampoco aceptan los denominados billetes “cara chica”.

Si bien la noticia sorprendió, no es algo totalmente llamativo para los argentinos. Es que desde hace un tiempo en las calles de la city porteña y en las “cuevas” se habla de este tipo de billetes: en muchos casos no se aceptan y, en otros, se toma por un valor menor.

Según pudo averiguar MDZ en distintas casas de cambio, los billetes “cara chica” se toman entre un 2,5% y un 4% por debajo de su valor en Buenos Aires. Allí acuden muchos turistas extranjeros con sus dólares, ya que los favorece cambiar sus divisas al blue para después pagar sus compras en pesos.

Así se comprobó también en una recorrida por distintos comercios en zonas turísticas de la Ciudad de Buenos Aires, en donde reconocieron que muchos extranjeros acuden directamente con pesos para hacer sus compras.

No hay, en realidad, una diferencia legal o de validez entre los tres tipos de billetes. Todos deberían poder utilizarse o cambiarse por el mismo valor. El motivo que aducen desde algunas casas de cambio es que, al ser unos más “viejos” que los otros, puede ser más difícil volver a insertarlos en el mercado.

Por qué hay diferentes “tipos” de dólar

Las denominaciones “cara chica”, “cara grande” o “azules” se refieren, básicamente, al diseño de los dólares según la época en la que fueron emitidos. Por ejemplo, en los billetes impresos hasta 1996, la imagen de Benjamin Franklin se ubica en el centro del papel, dentro de un pequeño marco ovalado.

Los que fueron emitidos entre 1996 y 2013, el retrato de Franklin es más grande, ocupando casi todo el ancho del billete. Finalmente, los que se imprimieron desde 2013 son los denominados “azules”, por el color de la banda de seguridad que los atraviesa: en estos, la cara de Franklin no cuenta con un marco ovalado.

Sin embargo, más allá de la distinción que se hace en las cuevas de Buenos Aires (y, según parece, en Qatar), tiempo atrás la propia Reserva Federal de Estados Unidos aseguró que todos los diseños de dólar son de curso legal, sin importar el año de emisión, y tienen el mismo valor.

En ese sentido, suelen recomendarse dos vías para utilizar los dólares “cara chica” sin perder dinero en la operación. Uno de ellos es depositarlos en un banco: las entidades bancarias no pueden hacer distinciones entre los distintos tipos de billetes (ya que son de curso legal). Luego, al retirarlos, queda esperar recibir los modelos más “nuevos”.

Otra alternativa, claro, es viajar a países donde no se realizan estas distinciones y utilizar los billetes más antiguos para realizar las compras.