Presenta:

"Hablame de Zatti": el recuerdo del enfermero que el papa Francisco proclamará santo

Norma Zatti, sobrina nieta de Don Zatti, en exclusivo para MDZ nos transmite su emoción y su orgullo de llevar el apellido ilustre de su familia y nos dice: "Zatti fue amigo de todos en esta tierra".
Don Artémides Zatti, el primer santo laico.Foto: Noticias Tornquist
Don Artémides Zatti, el primer santo laico. Foto: "Noticias Tornquist"

Mi historia con Artémides Zatti comienza, en principio, con mi apellido. Sigue con toda la evocatoria anecdotaria que me transmitían mi abuelo y mis tíos. Continúa con haber elegido su misma profesión (soy enfermera al igual que mi hijo, sobrinas, hijos de mis primos) y continuará hasta el fin de mis días, porque a Zatti lo llevo en la sangre y en el corazón. Evocarlo diariamente me provoca tranquilidad. Decirle “tío, guíame en ésta, mándame una señal” o ante las dificultades de los demás me escucho diciendo: “Dejá, no te preocupes, le voy a pedir al tío por lo tuyo”, me provoca seguridad.

Me han dicho: “Hablame de Zatti”. Y para hablar de él voy a tomar prestadas unas palabras del Papa Francisco que dijo: “Los santos son amigos, todos necesitamos amigos.” Su difícil vida no menguó su expresión de amor hacia el prójimo creando un vínculo de unión. A Zatti lo sentimos cerca, lo sentimos amigo, y recurrimos a él cuando necesitamos ayuda y para celebrar las alegrías. Nos escucha siempre a cualquier hora. Su obra, conocida por todos, conmueve hasta el presente. Nos sigue guiando a hacer el bien y hacerlo bien. Artémides Zatti trasciende cualquier religión y creencias por haber sido un hombre bueno que hizo las cosas bien.

Nunca se desanimó por su misión. Fue un hombre imperfecto, con una vida normal, con tristezas, alegrías, broncas, con cansancio y esperanza. Hablar de Artémides Zatti es hablar de amor, humor, sinceridad, humildad, paciencia, honor, empatía, dignidad, familia, ánimo, fortaleza, compromiso y ¡de cuantos valores más!.

Hablemos de Zatti y hablemos con Zatti. Observemos su vida, su obra y que nos resulte una inspiración para provocar un cambio con sus valores. Formemos parte de esta revolución de amor y alegría que nos propone. Seamos seres buenos y felices porque el mundo nos necesita así. Zatti será nuestro próximo santo y lo acompaña el lema “Creí, prometí y sané”. Vamos a celebrar ese día con amor y alegría.

¡Zatti!, “El enfermero santo de la Patagonia”.
¡Zatti!, “El ángel en bicicleta”.
¡Zatti!, “El enfermero de los pobres”.
¡Zatti, santo!.
¡Zatti, enfermero!.
¡Zatti, amigo!.

* Norma Anastasio Zatti es sobrina nieta de Artémides Zatti