HIstorias del tránsito

Oid el ruido de motos ajenas

Pedro, en lugar de irse de vacaciones a la casa del padrino en Merlo, aprovechó esa platita para comprarse una Zanella Sapucai de 125 cc del año 1978. Pero vos vieras en qué buenas condiciones está. Ahora va a poder salir a chupar unas birras con los muchachos de la obra haciendo facha con la 125

Héctor
Héctor "Buddy" Roitman domingo, 30 de octubre de 2022 · 19:01 hs
Oid el ruido de motos ajenas

Gonzalo se metió en un préstamo, pidió guita a sus padres, le debe plata a dos amigos, pero después de todo valió la pena. Él se compró una Honda CBR1000RR y está dispuesto a sacarle el jugo a los 190 HP de potencia. Especialmente porque el de la agencia le mostró que a partir de las 5500 vueltas, el silenciador empieza a bramar. ¡Y llega a más de 10.000 vueltas! Imagínate. Cuando llegue al estudio y se la muestre a los socios, ¡se van a querer morir! 

Gonzalo vio en un video de YouTube que haciéndole dos agujeros en el escape, uno logra sacarle un sonido muy “racing”. Le preguntó a un flaco de confianza que tiene un taller donde tunean las motos y le explicó cómo había que hacer. Y ese fin de semana lo hizo. Claro que después tuvo que caer con la moto al del taller porque unos pedacitos de chapa cayeron para dentro del escape y el ruido a lata que se sentía lo volvió loco todo el fin de semana.

El escape de la moto de Pedro está medio comido por el óxido y es como si estuviera tuneado. Cuando la compró le dijo al de la agencia: ¡Qué quilombo que hace! Y el tipo, interpretando que Pedro se quejaba, le hizo un descuento por eso. Pero Pedro sólo pensaba: ¡Está buenísima!, mientras se imaginaba la escena parado en la puerta del bar, acelerando la moto hasta que se todos se daban vuelta.

Esa noche Gonzalo fue con la flaca a un boliche en la zona de La Puntilla. Y Pedro se fue a un patio cervecero en la Regalado Olguín. Ambos se quedaron hasta tarde y luego cada uno se quedó charlando un rato muy largo en la puerta, porque era todavía temprano para irse a acostar. Cerca de las 3 de la mañana, cada uno partió para su casa. Gonzalo aprovechó que había poco tránsito por la Panamericana y empezó a levantar velocidad mientras iba hacia Chacras. Pedro también, con el escaso tránsito de esa hora, quiso sentir la emoción de darle con todo a su joyita levantando vueltas mientras bajaba por la Regalado Olguín.

Avenida Regalado Olguin

En la rotonda de Regalado Olguín y Dr. Cichitti, un patrullero de la Policía de Mendoza informaba por radio que todo estaba normal, aunque tuvieron que alzar un poco la voz porque justo pasaba junto a ellos Pedro con su 125. Los policías a bordo de otro patrullero que estaba controlando en Panamericana y Caracoles, escucharon el mensaje con dificultad por el paso de la Honda 1000 y respondieron fuerte: “Por acá también, todo tranquilo”.

María Yolanda acababa de hacer dormir a la bebé en el dormitorio que da a la calle de su casa del Barrio Infanta, sobre la lateral de la Regalado Olguín. Le había costado un triunfo que se calmase porque parece que a la gordita le dolía la panza. María Valentina en cambio, empezaba a sentir ya los efectos del Rivotril con el que se había automedicado hacía media hora.

Últimamente andaba muy ansiosa y ya había casi gastado el piso dando vueltas alrededor de la cama sin dormir, en su chalet del Barrio Parque Las Colinas.

Cuando Gonzalo y Mario hicieron sentir la furia de sus motores expandiéndose por todo el entorno, la bebé de María Yolanda lloró hasta las 5 y media de la mañana. Y el Rivotril -el último del frasco-, no pudo contra el estado de ansiedad de María Valentina, especialmente luego de que estuviera 15 minutos insultando en el medio del jardín al dueño de esa moto ruidosa. Lo peor fue a la mañana. Ambas Marías llegaron a sus trabajos con largas ojeras, cansadas y malhumoradas. Difícilmente habían dormido más de dos horas y su aspecto no podía ser más malo. Sus compañeros las miraron pasar y murmuraron coincidentemente: ¿Y a esta qué le pasa? ¡Siempre con cara de culo!

* Héctor “Buddy” Roitman es Ingeniero Electro-Mecánico y Laboral. Consultor en accidentología vial y laboral. 

Consultas, comentarios y sugerencias: ingroitman@gmail.com

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