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Claves para volver sin riesgo a la actividad física post cuarentena

¿Conviene que una mujer mayor de 40 años corra o está favoreciendo la celulitis o el prolapso? Si no estoy entrenado, ¿puedo hacer actividad física? Dos especialistas en educación física responden a estas y otras preguntas.

Quizás alguna vez escuchaste decir que después de determinada edad se desaconseja a las mujeres correr porque trae celulitis y aumenta las chances de tener prolapso. Sin embargo, especialistas en educación física destierran los prejuicios que existen alrededor del tema y aseguran que la actividad física es saludable y necesaria a cualquier edad.

Carolina Najún, profesora de Educación Física de CINME (Centro de Investigaciones Metabólicas) asegura que el deporte “no le hace mal a ninguna persona, lo que hace mal es hacer algo para lo que no estás preparado en  ese momento”. Por ejemplo, explica Carolina, durante la cuarentena muchos comenzaron a hacer actividad a través de videos que encontraban en internet después de varios meses sin hacer ejercicio físico por las medidas de aislamiento. “Al ponerse en movimiento después de tanto tiempo de inmovilidad, algunos terminaban con mucho dolor muscular y articular”, describe la profesora. Sin embargo, hacer actividad física siempre es saludable. Lo importante es hacerlo de un modo progresivo y acorde a lo que necesitamos. 

“Para comenzar a hacer ejercicio es necesario tener un recogido de actividad física de forma paulatina. Si podés además tener a un profesor de guía, mucho mejor“, aconseja. Hay muchos factores que influyen o que hay que tener en cuenta antes de hacer ejercicio, como tener una buena tonicidad muscular al haber ido incorporando el ejercicio de a poco o un buen apoyo para los saltos. “Las personas que ejercitan solas y no tienen a nadie que les corrija la mecánica del movimiento pueden terminar lesionados. Se debe ajustar el ejercicio a la persona y no al revés”, recomienda.

Las ventajas de hacer actividad física

En tanto, Carolina Trucco, profesora de educación física e instructora en fitness, entrena gente mayor hace varios años y recomienda hacer deporte durante toda la vida. “La actividad física te favorece en todos los aspectos: la coordinación, el fortalecimiento de los músculos, mantener activas las articulaciones. Con el tiempo el metabolismo se va enlenteciendo y empezamos a tener menos percepción del espacio y del tiempo, el cuerpo se pone más lento y necesitamos estimularlo para que mantenernos activos”, explica la entrenadora.

Carolina trabaja con muchos adultos mayores, incluida una mujer de 80 años diagnosticada con párkinson. “Es una enfermedad que atacan la parte neurológica y genera rigidez en el cuerpo. Con la estimulación y la coordinación, uno va entrenando la cabeza sin dejar de trabajar la parte articular y muscular, que es muy importante para mantenerse flexible y realizar acciones básicas como levantarse de una silla”, asegura.

“Si hiciste deporte toda tu vida, por lo general no vas a tener ningún inconveniente a seguir moviéndote, con las limitaciones lógicas que vienen con la edad, como pérdida de flexibilidad y fuerza”, cuenta la profesora. Particularmente advierte que las mujeres se deterioran muy rápido luego de la menopausia, ya que pierde musculo, pierden elasticidad en la piel y calcio en los huesos. “El ejercicio, cuando uno hace actividad física, ayuda a trabajar el músculo, este tracciona el hueso y ayuda a retener calcio. Previene enfermedades como la osteoporosis o la artrosis”, asegura la instructora.

¿Cómo minimizar riesgos que se incrementan con la edad?

Muchas mujeres deciden no ejercitarse por miedo al prolapso uterino, que ocurre cuando los músculos y los ligamentos del suelo pélvico se estiran y se debilitan, por lo que dejan de proporcionar un sostén adecuado para el útero. En consecuencia, el útero se desliza hacia la vagina o sobresale de ella. Sin embargo, la especialista asegura que no es consecuencia del deporte, e incluso este puede ayudar a prevenirlo.

“El prolapso tiene que ver con ejercicios desmedidos de fuerza. Hoy por hoy, podemos trabajar el piso pélvico mediante ejercicios”, desmiente la entrenadora. “No tiene que ver con salir a correr, por ejemplo. Además, no es lo mismo una mujer que sale a correr y que también entrena físicamente, trabaja los abdominales y la zona media, fortaleciendo la faja entre la parte abdominal y lumbar. Si tenés un buen fortalecimiento muscular podés hacerlo, pero mucha gente sale a correr sin un entrenamiento previo y a veces se lesiona las rodillas”, comenta Carolina.

No todos los deportes son para todo el mundo. “Mucha gente hace funcional porque está de moda, como pasó con el paddle en su momento o pilates. La gente cree que estas actividades dan resultados inmediatos, pero no son para cualquiera. También sucede con el típico grupo de padres que se junta a jugar al fútbol una vez a la semana y dejan todo en la cancha, pero no entrenan, no elongan, no calientan y terminan con muchos dolores”, advierte la instructora.

Carolina Trucco también aconseja el asesoramiento de un profesional. “Dependiendo cuál es el objetivo, cualquier persona que esté entrando en su edad media y quiera empezar a entrenar tiene que evaluarse con un profesional.” Entre sus recomendaciones sugiere tener en cuenta lesiones previas, si alguna vez hizo deporte y qué es lo que quiere conseguir: ¿quiere bajar de peso, mejorar la postura o mejorar la capacidad respiratoria?”, sugiere la entrenadora.

“Es muy común que la gente se meta en salas de musculación o crossfit y salga lesionado. A ninguna edad se puede hacer ejercicio sin supervisión, sin alguien te guie y al que pedirle indicaciones”, cuenta Carolina. Sin embrago, reitera que nunca es tarde para empezar. “Hay mucha variedad de actividades que se pueden realizar y que van acorde con cada persona. El acua gym, por ejemplo, se recomienda a personas mayores porque no tiene impacto”, aconseja. Incluso, se podría hacer ejercicio desde el primer día de embarazo hasta dar a luz.

Ambas entrenadoras aseguran que hacer actividad física es recomendable en cualquier etapa de la vida. El ejercicio nos ayuda no solo a aumentar la musculatura y protegernos de lesiones futuras, también previene enfermedades, nos da flexibilidad física y neurológica y favorece una sana conexión con uno mismo.