El sorprendente suceso detrás del hit Shima Uta de Alfredo Casero

El sorprendente suceso detrás del hit Shima Uta de Alfredo Casero

La canción japonesa grabada por el argentino se convirtió en un inesperado éxito. Sin embargo está inspirada en tristes sucesos.

Santiago Hernandorena

Santiago Hernandorena

Deigo no hana ga saki, kaze wo yobi arashi ga kita” (cuando la flor de Deigo comienza a florecer, comienza el vendaval) inicia una canción que fue un inesperado éxito radial. El mismo día que el presidente Fernando de la Rua imponía el estado de sitio por la crisis social, Alfredo Casero sacaba a la venta su cuarto disco “Casaerius”, que tenía la canción “Shimauta” (canción de la isla).

Tiene una mezcla de pop, rock y min'yo, que es música folclórica japonesa. La versión original fue compuesta por Kazufumi Miyazawa, de la banda The Boom, de la isla del sol naciente. En contrapartida con el sonido, que por momentos puede sonar alegre, la verdadera historia de esta canción es sombría.

Una historia de guerra

A principios de abril de 1945, el Ejercito norteamericano, apoyado por barcos británicos, se dispuso a atacar la Isla de Okinawa. Conseguir el control del lugar, a 500 km de Japón, era un durísimo golpe para las ambiciones niponas. Además permitía instalar una base aérea a distancia optima para una invasión a la isla del sol naciente.

Las fuerzas invasoras contaban con cerca de 200.000 hombres, mientras que los defensores era 75.000, que tenían el apoyo de cerca de 40.000 locales. El 1 de abril comenzó el desembarco y la invasión finalizó el 21 de junio de ese año.

La batalla de Okinawa es considerada la más sangrienta del frente del Pacífico. A diferencia de enfrentamientos previos, como Iwo Jima, Okinawa tenía una amplia población civil que se unió a la batalla apoyando el frente japonés.

Sin embargo, buena parte de los nativos se mantuvo al margen y se escondió en cuevas intentando sobrevivir el conflicto, pero sus alimentos fueron confiscados por el ejército japonés. Además, la propaganda había mostrado a los aliados como monstruos invasores que llegaban para violar a las mujeres y destruir todo. No estaba errada, pero claramente había criaturas aberrantes de ambos lados.

Los marines Davis Hargraves y Gabriel Chavarria en la batalla de Okinawa (mayo de 1945). Foto: Administración Nacional de Archivos y Registros

Los locales fueron las verdaderas víctimas

Los años permitieron documentar que los norteamericanos tiraban a mansalva. No podían distinguir con claridad soldados de civiles así que atacaban a las casas, sin diferenciar ni que importara quién caía. También hubo grupos de combatientes que violaron a jóvenes okinawenses al punto que locales formaron pandillas que se dedicaban a buscar a los culpables y lincharlos.

Del lado japonés incautaron todos los alimentos posibles y fusilaban a aquellos que se escondían en cuevas de la isla para evitar el combate. Una vez que quedó clara la derrota, los orientales también se dedicaron a violar y robar todo lo que estuviera a mano.

Muchos locales fueron obligados a suicidarse por los japoneses ante el deshonor del fracaso bélico. Otros lo hicieron por miedo a las barbaridades que iban a cometer los invasores. De cualquier forma, los vencedores eran menos peores que los vencidos.

No se sabe con exactitud el número de caídos del lado local y japonés, pero el Cornerstone of Peace en Mabuni, un monumento a los muertos en la batalla que se ubica en el último lugar donde se dio combate en la isla, tiene anotados 241,281 nombres de fallecidos, tanto norteamericanos como japoneses, extranjeros y civiles. Del lado aliado figuran solamente 21.000.

"Shima uta yo kaze ni nori, tori to tomo ni umi wo watare, shima uta yo kaze ni nori, todokete okure watashi no namida" (canción de la isla, súbete al viento junto con los pájaros y recorre la distancia de los mares para llevar puro este mensaje y nuestras lágrimas derramadas...”) dice el estribillo de la canción. Shima Uta , plagada de metáforas, es un homenaje a los civiles de Okinawa que sufrieron todo tipo de vejaciones por parte de vencedores y vencidos.

Temas

¿Querés recibir notificaciones de alertas?