De la razón a las manos: el método infalible para ganar una discusión

De la razón a las manos: el método infalible para ganar una discusión

¿Alguna vez te alejaste de una discusión y de repente pensaste en todas las cosas brillantes que desearías haber dicho? Buster Benson, autor de "Why Are We Yelling? The Art of Productive Disagreement", tiene la solución para dejar de tener conflictos improductivos y discusiones inútiles para siempre.

Candelaria Reinoso

Cuando dos perspectivas tienen una diferencia y esa diferencia se encuentra inaceptable, tenemos una discusión”, define Buster Benson en su charla en Talks at Google. La discusión puede estar sucediendo en tu cabeza, entre dos voces que te dicen que hagas esto o aquello, con tu pareja, con tus compañeros del trabajo. ¿Por qué es inaceptable? Porque en algún lugar de la discusión esas diferencias generan ansiedad, hay algo importante que está bajo amenaza o se siente incomprendido y necesito protegerlo.

Hay cuatro cosas que mueven a las personas a discutir: obtener seguridad al obtener la razón, crecer y aprender cosas nuevas, conectarse y relacionarse a través de conversaciones o porque lo disfrutan. El inseguro va a buscar seguridad, el que quiere aprender va a buscar conocimiento, el que quiere conocer gente nueva va a buscar conexión y el que disfruta el arte de la oratoria y la discusión lo hará por placer. 

Buster Benson tiene la solución para dejar de tener conflictos improductivos y discusiones inútiles para siempre.

Discutir con otras personas normalmente produce ansiedad dentro de nosotros, y nuestros cerebros tienen formas de silenciarla para que podamos continuar en un estado de normalidad. El autor señala cuatro voces internas que tienden a surgir cuando experimentamos ansiedad por un desacuerdo. Estas son poder, razón, evasión y posibilidad:

  • La voz del poder imponer una respuesta: "porque lo digo yo y punto". Utiliza la fuerza, ya sea emocional o física, para detener un desacuerdo a fin de que termine a su favor.
  • La voz de la razón discute solo cuando tiene evidencias y usa la lógica para detener el debate. La voz de la razón llama al "sentido común" o al "bien común" como razón para finalizar una discusión.
  • La voz de la evasión quiere evitar la discusión a cualquier costo y se niega a involucrarse en cualquier desacuerdo. Si bien esto mantiene un sentimiento de falsa seguridad al no involucrarse, también significa que la voz de la evasión no expresa su opinión o elección. Algunos sienten que al evitar el conflicto se abstienen de tomar una decisión sobre un tema en particular que les provoca estrés.
  • Finalmente, la cuarta voz es la voz de la posibilidad. Esta es una voz de opciones y soluciones y está abiertas a discutir porque reconocen que hay algo que no sabe.

Pero las discusiones no son siembre negativas, pueden ayudar a resolver problemas e intercambiar puntos de vista. Si queremos aprovecharlas, debemos entender que hay tres ámbitos de discusión: el de la cabeza, el corazón y las manos.

El de la cabeza, donde nos referimos a lo que es verdad y de lo que se tiene evidencia objetiva, donde se argumenta con investigaciones, estudios, hechos incuestionables. 

El del corazón tienen que ver con lo que es significativo cuestiones de gustos personales y juicios de valor moral, donde cada integrante de la discusión se pregunte por qué es tan significativo este tema que están discutiendo puntualmente, cuán relevante es, a que les recuerda, con que creencia limitante se relaciona, qué sienten cando discuten del tema.

El de las manos son aquellas que solo pueden resolverse con alguna acción, se refieren a lo que es útil o práctico. Es ponerse en acción, tomar medidas, cómo pueden resolver el problema, que podemos hacer de ahora en más para que el tema mejore. Este método sirve para problemas mundiales como en discusiones de pareja. 

La próxima vez que estén en una discusión, preguntate en cuál de estos ámbitos te encontrás, y así todos estarán en la misma sintonía.

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