Germán Daffunchio, un artista para resiliar

Germán Daffunchio, un artista para resiliar

Las Pelotas vuelve a tocar este fin de semana y el recital detonó una profunda reflexión de nuestro recomendador serial que hoy hace foco en Germán Daffunchio.

Diego Villanueva

Cuando era muy joven e iba a recitales, me acuerdo que si veía a un cuarentón o cincuentón en el público, me decía que ya estaban grandes para eso. "¡Quédese en su casa, señor!", pensaba y me imaginaba yo a esa edad en el sillón de mi futura casa, escuchando jazz o música clásica, acompañado de un habano y un whisky. Salvo el whisky y el jazz, nada de eso sucedió. Suene a excusa o no, hoy estoy seguro de que la música no tiene edad; y la música en vivo mucho menos.

Puede ser que antes el público fuera más joven, pero hoy está bien variado: mucha gente con hijos, en pareja o con los mismos amigos de siempre. A mí personalmente la música me sigue gustando como a los veinte, y a mis amigos también. Si bien hoy más allá de este parate de pandemia, nos cuesta un poco la convocatoria masiva, hace tres años logramos juntar a un grupo de siete cuarentones para ir a ver a Las Pelotas, una banda que cada día que pasa nos une un poquito más.

Fue un show inolvidable en La Trastienda, donde de a poco nos fuimos acercando al escenario, vale decir que es una tarea muy sencilla, a diferencia de un estadio donde a esta edad me desmayaría en el intento. Fuimos explotando nuestras emociones a través del canto, el aplauso, el abrazo, los saltos y, por momentos, el pogo. Disfrutamos tanto con las canciones que habían salido cuando ninguno tenía hijos, como con los temas de sus últimos discos. 

Leyenda

Las Pelotas nació cuando murió Luca Prodan, y con él su banda Sumo. En ese momento de orfandad y tristeza, varios ex integrantes formaron dos grupos que hoy ya son leyendas y bien vivas: Divididos, con Ricardo Mollo y Diego Arnedo; y Las Pelotas, con Superman Troglio al comienzo, Alejandro Sokol -hoy fallecido- y Germán Daffunchio.

¿Divididos? ¡Las pelotas!, habría dicho Luca cuando le preguntaron si se imaginaba en un futuro a Sumo separado. Si la anécdota es real, es una de las mejores historias de nombres de bandas que conozco.

Uno de sus fundadores, Alejandro Sokol, terminó siendo una especie de Luca en la banda. Sokol, apodado el Bocha, era un loco lindo, que al igual que Luca hacía lo que quería: era improvisado, tocaba más con el corazón que con la técnica y también tenía una parte oscura y rebelde, y de repente se escapaba de las giras y desaparecía durante días. Pero cuando estaba en el escenario brillaba tanto como en su canción “Shine”. A diferencia de Daffunchio, con el tiempo el Bocha se fue hundiendo cada vez más en sus infiernos, y Germán fue encontrando la paz bien lejos de la ciudad.

Los dos primeros discos de Las Pelotas sonaron mucho en nuestra adolescencia, salieron inoxidables clásicos como el ya citado “Shine”, “Bombachitas rosas”, “Sin hilo”, “Movete”, “Corderos en la noche”, “Capitán América” y “Si supieras”. Todos temas que a más de veinte años siguen bien vigentes.  Los que estuvimos ahí, de esa primera época recordaremos con mucha nostalgia los momentos donde telonearon los shows de los Rolling Stones en Argentina. Tocaban junto a los Ratones que eran como los Stones argentinos. Juanse, su líder, flasheaba que era Mick Jagger; y sin embargo cuenta la leyenda que a los ingleses les gustaban más Las Pelotas. También era muy divertida la desfachatez de Sokol en vivo, corriendo por las pasarelas que estaban reservadas para Jagger, donde cantaba esquivando a los guardias que lo querían sacar. En YouTube solo se pueden ver un par de videos, uno en la previa y otro con Andrea Prodan, hermano de Luca, cuando subió a cantar “No tan distintos” de Sumo.

Entre fines de los ’90 y comienzos del 2000 lanzarían dos discos que irían plantando la semilla de un nuevo sonido que se estaba gestando: ¿Para qué? y Esperando el milagro, este último con la canción “Será”, su primer hit masivo. Sin dejar de lado su esencia, los dos iban asomando un sonido y unas letras más introspectivas y filosóficas que terminarían de definirse en un par de discos posteriores. Más emocional tanto en letras como en el sonido, más cancionero y sideral. Ahí yo me enganché más con esta banda, esa música que hasta ese momento escuchaba solo con mis amigos.

Pocos años más tarde, en su época más densa, Sokol se tuvo que rajar de la banda, o lo tuvieron que. Aunque la dupla se despidió con Basta, un gran disco que además de un par de temas flasheros que ya te puse en la playlist, tiene un último himno bien Sokol llamado “Ya no estás”, tema obligado en cualquier show hasta hoy. Luego de su ida, el Bocha se internó y continuó como pudo con El Vuelto, la banda que tenía con su hijo Ismael. Pero antes de poder grabar un primer disco tuvo una de las muertes más tristes de la historia del rock: un paro cardíaco durante la madrugada, en una estación de tren desolada, mientras esperaba un micro que debía llevarlo de Río Cuarto a Buenos Aires, al cual nunca llegó a subirse. 

Leyenda

Murió en enero del 2009, y en julio apareció Despierta, un disco que a once años de su salida para mí sigue siendo el mejor de Las Pelotas. Supongo que debe haber sido un momento muy difícil para Germán Daffunchio, que lidiaba con la muerte de su amigo y la presión de sacar un primer disco sin él. Recuerdo el enojo de varios fans que le dieron la espalda y vociferaban que sin el Bocha no eran Las Pelotas. Sin embargo este disco que está dedicado a “ese amigo y compañero de todas las batallas” encontraría un tono más intimista, más cercano a Pink Floyd que a Sumo, y comenzaría a sanarlos tanto a ellos como a sus fans. Daffunchio mismo dijo “Despierta” es el resultado de la búsqueda del grupo, apunta al corazón y habla del despertar del alma. Es un disco vivo y espontáneo que apunta a la esencia. Fue un trabajo grupal, usando la emoción, elemento que resultó fundamental para llevarlo adelante.

Esa emoción está latente en canciones que parecieran hacer referencia al Bocha y que su muerte convierte en epifanías: “Pasajeros”, “Que estés sonriendo”, “Destellos” y “Personalmente” son cuatro buenos ejemplos.

Los años siguieron, y Daffunchio desde un perfil bajo vive y compone en sus amadas sierras de Córdoba, como un monje bien alejado de la ciudad, refugio del que cada tanto sale para tocar en vivo por donde sea.

Con los tres excelentes discos que siguieron a Despierta -Cerca de las nubes, Brindando por Nada y Es así-, Las Pelotas demostró que suena cada día mejor y que están más unidos que nunca. Y me animo a decir que Sokol los banca y los va a ver cada vez que tocan, volviendo a la vida en algunos temas suyos que canta Germán; y en especial cuando cada tanto sube al escenario Gabriel Dahbar, amigo de la banda y un showman carismático, que por actitud y voz nos hace acordar a él.

Por último, yo podría clasificar sus letras en tres tipos: reflexivas; contestatarias y de humor absurdo.  

A mí me gustan las reflexivas, por eso te armé una playlist especial de temas cantados por Germán, ese buda made in Nono, que hoy sigue liderando esta gran banda que cada día suena mejor. Y que este fin de semana volverá a tocar en un teatro de Buenos Aires, presentando su reciente Versiones desde casa, un disco grabado en pandemia con nuevas versiones acústicas. 

Dale Play y a volar

*Diego Villanueva es autor de "Casi 30 artistas para antes de dormir"

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