Más de 200 millones de personas serían obligadas a migrar por el cambio climático

Más de 200 millones de personas serían obligadas a migrar por el cambio climático

El informe del Banco Mundial publicado en septiembre revela que el cambio climático podría obligar a millones de personas en seis regiones del mundo a migrar. Mariana Aizen, cofundadora de Periodistas por el Planeta, expone como serían las consecuencias en nuestro país.

Candelaria Reinoso

La actualización del informe Groundswell publicado por el Banco Mundial explora los posibles resultados que pueden ayudar a los responsables de la toma de decisiones a planificar el futuro con respecto a la crisis climática.

El cambio climático es un poderoso impulsor de la migración interna debido a sus impactos en los medios de vida de las personas y la pérdida de habitabilidad en lugares altamente expuestos. Para 2050, África subsahariana podría recibir hasta 86 millones de migrantes climáticos internos; Asia oriental y el Pacífico, 49 millones; Asia meridional, 40 millones; África del Norte, 19 millones; América Latina, 17 millones; y Europa del Este y Asia Central, 5 millones.

Marina Aizen, cofundadora de Periodistas por el Planeta, una ONG Ambiental que busca incorporar contenidos en los medios sobre cambio climático y la crisis de biodiversidad, refleja los resultados del Banco Mundial en la Argentina y explica que no hay que esperar al futuro para ver las consecuencias de la crisis climática, sino que esta sucediendo ahora mismo.

“Se puede ver claramente en Mendoza, que hace 12 años sufre de una mega sequía”, advierte Aizen. “A medida que a temperatura sube se va transformando el paisaje, la disponibilidad de recursos que tenemos los humanos para subsistir se ven afectados, como la capacidad de plantar, de tomar agua, las cosas mínimas que necesitamos para existir”, explica la periodista.

“La crisis climática, que en Argentina se toman muy pocas acciones para mitigarla, va a terminar transformando el paisaje de forma que las personas van a tener que migrar para vivir. La falta de agua, humedad y temperaturas imposibles de soportar, inundaciones en zonas costeras, incendios, todos estos factores hacen imposible las condiciones de vida en muchas zonas del país”, expone la especialista.

“Volviendo a Mendoza, cuenta que la falta del agua se debe al cambio de temperatura. No nieva, por lo que se reducen los glaciares y se secan los ríos. Eventualmente, las condiciones pueden volverse tan adversas que su población deba migrar a otro lugar, y que incluso sea una migración masiva”, ejemplifica Aizen.

El reporte del Banco Mundial estima una migración de millones de personas, pero no hay que esperar para ver sus efectos. “La gente en América Central se mueve a Estados Unidos porque no pueden cultivar, las temperaturas son insoportables, hay sequias. No hay que esperar al 2050 para que suceda. Ya existen estos fenómenos, a menos que se tomen acciones para mitigar la crisis”, asegura la periodista. “Reducir los gases de efecto invernadero que calientan la atmósfera, dejar de usar petróleo, carbón, gas y deforestar son las primeras y urgentes medida que la ciencia incentiva a tomar”, explica Aizen.  

Con respecto a los más vulnerables, Aizen asegura que el cambio climático afecta a todo el mundo. “No te pregunta cuánto dinero tenés en el banco, la tierra es la casa común de todos. Pero siempre que se tienen más recursos económicos se puede adaptarse mejor. En Argentina, las inundaciones condenan a varias generaciones de familias a la pobreza”, lamenta la periodista.

Sin embargo, advierte que “aunque pueden adaptarse, esto no quiere decir que a los países ricos no experimenten eventos dramáticos consecuencia del cambio climático”. “En Nueva York, hace dos semanas, por ejemplo, se inundaron los subtes por culpa de un huracán. Se producen incendios en California todos los años, incluso adquieren tal magnitud que la población disminuye con los años. El año pasado Córdoba fue víctima de incendios que duraron como dos meses. Este tipo de catástrofes redefinen la geografía poblacional”, explica Aizen. 

El informe del Banco Mundial proporciona una serie de recomendaciones de políticas que pueden ayudar a desacelerar los factores que impulsan la migración climática y prepararse para los flujos migratorios esperados:

  • Reducir las emisiones globales y hacer todo lo posible para cumplir con los objetivos de temperatura del Acuerdo de París.
  • Integrar la migración climática interna en una planificación de desarrollo ecológica, resiliente e inclusiva con visión de futuro.
  • Prepararse para cada fase de la migración, de modo que la migración climática interna como estrategia de adaptación pueda generar resultados de desarrollo positivos.
  • Invertir en una mejor comprensión de los impulsores de la migración climática interna para informar políticas bien orientadas.
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