Bronca y angustia: dos meses varada y no la dejaron votar

Bronca y angustia: dos meses varada y no la dejaron votar

Gabriela es una argentina que viajó a Colombia, en julio, por la muerte de su suegra, junto a su pareja y su hija de menos de dos años. Su vuelo de regreso fue cancelado y ya no hay plazas para septiembre. Al hecho de no poder volver, se suma la bronca porque ayer no pudo ejercer su derecho al voto.

Horacio Alonso

Horacio Alonso

En la Argentina hay 45 millones de historias diferentes. De éxitos, de fracasos, alegres, tristes. Cada una es particular. Con la pandemia, se conocieron muchas de distinta índole. Entre ellas, las de los “varados”. Esa nueva categoría de argentinos, que no pueden regresar del exterior por el cupo aéreo, y que quedaron en el olvido, en medio de la vorágine de la actualidad.

Ayer fue un día especial para quienes se encuentran en otros países, sin fecha clara de retorno. Fue el día de una elección en la que ellos no pudieron votar.

Entre tantos casos, está el de Gabriela, una argentina que viajó a Colombia, de donde es su marido, y desde hace más de dos meses espera regresar.

“Me dolió mucho que no me dejen votar. Es un acto representativo de la democracia y es un derecho” dijo a MDZ desde aquel país.

La historia comenzó cuando, el 9 de julio, tuvo que viajar, con su marido y su hija de un año y ocho meses, por el fallecimiento de su suegra.

Originalmente, tenía fecha de regreso para el 10 de agosto, pero el día anterior a tomar el vuelo de Avianca, cuando se hicieron el PCR para embarcar, su pareja dio positivo de covid y debieron suspender el viaje.

Tras la mala noticia, reprogramaron el viaje para el 10 de septiembre. Hace poco más de una semana les llegó el aviso de que su vuelo había sido cancelado, ya que no había sido autorizado por la ANAC.

La situación empeoró cuando se enteraron que ya no había plazas disponibles para todo el mes.

“Ahora tenemos una fecha tentativa para el 7 de octubre, pero todo es incierto porque los vuelos de octubre no están autorizados y nadie sabe qué va a pasar. Tememos que se repita lo que ya nos pasó” explicó Gabriela.

Su situación es la de muchos argentinos que no tienen certezas sobre cuándo podrán regresar al país ya que los cupos son limitados.

Gabriela, su pareja y su hija tienen la ventaja de estar alojados en casa de familiares, pero hay gastos – como el seguro médico – que se van incrementando.

“Nos da mucha impotencia y bronca por no ser escuchados. Peligran nuestros trabajos, más los costos de estar varados en otro país y, encima de todo esto, no poder ejercer nuestro derecho al voto” se quejó a la distancia.

Gabriela trató de contactar a funcionarios nacionales a través de Twitter, se comunicó con varios argentinos que están en igual situación para tener más fuerza. Hacemos todo lo que podemos porque estamos desesperados por volver” agregó.

La bronca y la angustia se mezclan en su tono de voz. Es mucho el tiempo y mucha la incertidumbre y no puede disimularlo: “No puede ser que me impidan entrar al país. Se han olvidado de los varados. Ya ni salimos en los diario.”

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