Profesionales en obstetricia insisten con una ley regulatoria

Profesionales en obstetricia insisten con una ley regulatoria

Preferentemente atienden embarazadas de bajo riesgo, si detectan complicaciones realizan la derivación a un profesional que pueda continuar con el control de esa embarazada. A pesar de contar con resoluciones ministeriales consideran indispensable la sanción de una ley que regule su ejercicio.

Andrea Ginestar

Andrea Ginestar

Las últimas semanas se puso en el centro de la discusión la ley que se aprobó en la Legislatura sobre la regulación del ejercicio de la profesión de los licenciados en obstetricia debido a que un grupo de profesionales y estudiantes manifestaba que dicha ley generaba contradicciones en torno al parto respetado. Sin embargo, un grupo mayoritario insiste en la importancia de la sanción definitiva de esta normativa ya que ayudaría, entre otras cosas, a reducir el número de cesáreas que se realizan.

En la actualidad, los licenciados y licenciadas en Obstetricia trabajan en todos los niveles de atención del sistema de salud en la provincia de Mendoza, tanto en instituciones de la administración pública (alrededor de 300) como privada. También en instituciones de educativas brindando talleres y asistiendo en lo referido a Educación sexual integral (ESI).

Estos profesionales se formaron para la asistencia de los embarazos y partos de bajo riesgo, participando desde la consulta preconcepcional (cuando se planifica un embarazo) hasta el control posnatal verificando la recuperación de la mujer y la salud del recién nacido. Determinan los factores de riesgo, es decir, aquellos elementos que le hacen sospechar o determinar que algo se puede complicar y generar riesgos concretos para la persona gestante o el embarazo. Además están habilitados para solicitar análisis, estudios complementarios, recetar medicamentos relacionados con el embarazo, el puerperio y derivar a un lugar de mayor complejidad en caso de que así lo requiera.

"En las instituciones donde hay licenciados en obstetricia hay tasas más bajas de cesáreas que en otras instituciones donde las embarazadas son atendidas por médicos exclusivamente porque la licenciada en obstetricia tiene más tiempo para estar al lado de la paciente y acompañan durante todo el trabajo de parto", destacó la directora de Maternidad e Infancia de Mendoza, Mónica Rinaldi.

Gustavo Rinaudo, Presidente de la Sociedad Obstétrica Mendocina, explicó: "Es un proyecto que apoyamos ya que nos da autonomía, hace dos años que venimos luchando para que se convierta en ley. Tendríamos un respaldo con fuerza legal de prácticas que venimos realizando a través de resoluciones ministeriales que han ido ampliando nuestro ejercicio profesional".

El proyecto de ley presentando por la diputada provincial radical, Ana María Andía, tiene como objeto establecer “el ejercicio profesional de la licenciatura en obstetricia como actividad autónoma” e intenta brindar una actualización a la ley 17.132, vigente desde 1967, que plantea una serie de limitaciones al ejercicio de la profesión que a partir de resoluciones ministeriales se intentaron resolver. 

La ley 17.132 les permitía hacer una episiotomía (corte en la vagina) a los licenciados en obstetricia pero no podían suturar ya que ese procedimiento lo tenía que hacer el médico responsable del procedimiento. "Las resoluciones ministeriales nos permitieron un ejercicio de la profesión más adecuado a nuestras incumbencias, tenemos una carrera de grado pero no se nos reconoce como autónomos" agregó Rinaudo. 

Gabriela Garate es la directora de la Licenciatura en Obstetricia de la Universidad Aconcagua y al ser consultada sobre los motivos que tienen los detractores de este proyecto, destacó: "Creo que el punto del grupo minoritario que se opone está referido a que el proyecto menciona que las maternidades, para la asistencia de nacimientos, deben contar con las Condiciones obstétricas y neonatales esenciales (CONE)". Estas condiciones se enfocan en asegurar la asistencia de los partos cuando el proceso se desvía de la normalidad y requiere intervenciones específicas.

El acompañamiento de la mamá durante el puerperio permite la generación de condiciones óptimas para el bebé

"Desde la carrera en obstetricia se trabaja en un cambio de paradigma en el acompañamiento y asistencia de todas las etapas del proceso reproductivo. En este punto, quiero resaltar que las TPR, salas de Trabajo de parto, Parto y Recuperación, es un modelo que permite un ambiente más familiar y ofrece las garantías de asistencia en complicaciones obstétricas y neonatales" agregó Garate.

Diferencias con el médico obstetra

La diferencia entre el médico obstetra y el licenciado en obstetricia es que el último tiene un perfil de formación anclado en la prevención y atención de la normalidad durante embarazo, el parto, posparto y atención del recién nacido, siempre y cuando todo se desarrolle con normalidad y sin complicaciones. Los médicos obstetras, tiene una formación para resolver las complicaciones producto del embarazo, enfermedades que pudieran surgir antes, durante o después del parto ya que atienden las patologías o situaciones de emergencia que puedan surgir y que lleven a una cesárea o uso de forceps.  

A qué se llama parto respetado

El parto respetado es un derecho que le asiste a todas las personas gestantes, sin ningún tipo de distinción. Considerando que esta denominación define la espera de los tiempos biológicos de un trabajo de parto, el respeto y valoración en cuanto a la compañía, la posición para el nacimiento, siempre bajo supervisión profesional y, sin poder omitirlas, con las garantías de poder asistir a la mujer e hijo/a cuando los imprevistos se presenta.

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