"Los paralímpicos dejaron de ser un deporte social y ahora son competencia", sentencia el entrenador Javier Álvarez

"Los paralímpicos dejaron de ser un deporte social y ahora son competencia", sentencia el entrenador Javier Álvarez

A tan sólo dos semanas de los Juegos, los atletas se preparan en el CeNARD para viajar a Tokio. Javier Álvarez, entrenador paralímpico, cuenta la experiencia de entrenar durante la pandemia y cómo estos atletas de alto rendimiento deportivo merecen la misma atención que los convencionales.

Redacción MDZ

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El entrerriano Javier Álvarez tiene 47 años, es profesor de Educación Física y hace 20 años se desempeña como entrenador paralímpico. Entrena especialmente a atletas con discapacidad visual, aunque hace unos años empezó a entrenar a otros, particularmente de talla baja. También entrena a deportistas convencionales de categorías juveniles.

“Hay diferencias entre ambos juegos, se hacen adaptaciones, si bien se trata de que salga del deporte madre. Aparte de eso, los paraolímpicos crecieron mucho, hay mucha más gente y participación. Dejó de ser un deporte social, ahora es de competencia” asegura el entrenador. Mencionó que cada vez son más los medios que cubren los juegos. “No sé si en el caso de Argentina lo van a pasar en vivo como los Olímpicos. Se ha ido mejorando, pero falta darle esa masividad”, asegura.

A pesar de la pandemia, siguieron entrenado para competir. “Desde que nos encerraron hasta agosto del año pasado fue todo por zoom, cada uno desde su casa. Nos adaptamos lo más que pudimos. A partir de agosto nos autorizaron a entrenar en el CeNARD y a partir de ahí no paramos. Nos ayudó a mejorar la técnica y la fuerza. Si no tenemos un buen desempeño en los juegos, la pandemia no es una excusa en nosotros. Al contrario, creo que nos benefició”, declara sorprendentemente el entrerriano.

Cuenta que a finales de mayo de este año hicieron una preparación para poder clasificar a los Juegos y a partir de empezaron a entrenar directo para Tokio. “Todavía no se sabía quiénes iban a ir, pero no nos alcanzaba el tiempo a esperar que nos confirmaran, así que empezamos a entrenar como si fuéramos. Una vez que designaron el equipo y con la cabeza de las atletas más tranquila, nos dedicamos a entrenar para competir”, explica el entrenador.

Javier entrena a dos atetas paraolímpicas de lanzamiento de bala y disco: Florencia Romero y Antonella Ruíz Días. Florencia obtuvo un diploma en los juegos Paraolímpicos de Río y es medalla de plata en los Juegos Parapanamericanos de Lima. Antonella es subcampeona mundial y medalla de oro en Lima.

Javier Álvarez y Florencia Romero

En el caso de Florencia, que es ciega total, hay una adaptación en la prueba de lanzamiento. “Todo pasa por una explicación o con el tacto de algún movimiento. Vos demostrás el gesto y los atletas convencionales te lo copian, por lo tanto, el impedimento en la vista hace que el entrenamiento tenga otro proceso. Hay que dividir la técnica, lleva más tiempo incorporar los movimientos” explica.

Antonella es talla baja y la única adaptación sucede es de los instrumentos a su físico. “Usa barras más angostas por el tema de la toma, pero a la hora de entrenar los lanzamientos no hay adaptación, que quizás sucede más en la preparación física” cuenta el entrenador.

Javier explica que para él entrenar competidores paraolímpicos tiene dos cuestiones centrales. “Si bien es competitivo, termina siendo de alguna manera integrar en la sociedad nuevamente a esas personas. Tienen un objetivo, se sienten vivos. Pueden representar a su país y eso los hace volver a vivir o salir de su encierro, lo he comprobado” asegura.

Con respecto a su vocación, cuenta que lo suyo fue casualidad. “Soy muy creyente y siento que Dios me puso en el camino porque creo que tengo las condiciones para estar ahí. La paciencia y el trato son cosas que uno debe tener para estar con ellos. No porque sean diferentes, simplemente porque requieren de otra atención que no la tiene con un entrenador convencional” cuenta. “Yo quería ser entrenador de atletismo y encontré un lugar donde me podía desarrollar como uno. No me intereso el tema si eran ciegos o no, me motivó pensar cómo hacer para mejorarlos, me generó un desafío mayor”, menciona.

Si bien son sus sextos juegos Paraolímpicos, Javier asegura tener las mismas ganas como en si fuera su primera vez. “Estoy muy contento en lo personal, con ansias, ganas de disfrutar el torneo y que las atetas hagan su mejor marca personal. Las chicas están muy bien, estamos volviendo a encontrar la forma deportiva. Compiten el 27, nos quedan pocos días, pero estamos en buen camino”.

El entrenador menciona que le gustaría que los juegos tuviesen más espacio mediático. “Sería lindo que los cubran para que vean a los chicos. No desde la lástima, sino que vean de lo que son capaces de hacer. Son atletas de alto rendimiento en deportes adaptados para que compitan entre si mismos. Quiero que lo vean como si estuvieran jugando Las Leonas o el equipo de básquet”, espera el entrenador.

En Argentina, cuando se trata de ganar medallas, los atletas paralímpicos cobran lo mismo que los olímpicos, al igual que las becas. No hay diferencias económicas. Además, el entrenador cuenta que el ENARD otorgó un premio para los que compiten en Tokio. “Son como una especie de viáticos, lo cobraron atletas de ambos juegos”, explica Javier.

Los Juegos Paralímpicos Tokio 2020 se desarrollarán entre el 24 de agosto y el 5 de septiembre de 2021: sólo serán 13 días de acción en las instalaciones japonesas.

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