Los jóvenes son los más afectados por la desmotivación post-pandemia: ¿cómo superarla?
Cuando vemos que la realidad es injusta o las cosas no suceden como a nosotros nos gustaría aparece la desmotivación y, en algunos casos, la depresión. Se trata de una reacción animal que inmoviliza el cuerpo para ahorrar energía y así consumir menos. Por lo cual, deprimirnos y quejarnos no solo no nos ayudará sino que nos meterá aún más en el problema. Y la realidad es que cuanto más nos quejemos, menos soluciones encontraremos.
Te puede interesar
Vendimia, luminoso paso de Andrea Colamedici entre las penumbras
Una clave para salir de la frustración es reconocer que lo que llamamos “problemas” son lecciones que se presentan en nuestra vida para que cambiemos algo: “o aprendés la lección o aprendés la lesión”. Esas “lecciones” son cambios necesarios para crecer; y todo cambio requiere abandonar lo conocido. Es aquí donde nuestro cerebro se resiste a todo lo que le es “desconocido” (aunque sea la mejor solución), pues lo interpreta como peligro para la supervivencia. Las personas que logran realizar sus metas y objetivos son las que saben que «cambiar» es tener la oportunidad de ser quienes queremos ser.
¿Cómo mantener la motivación en los estudios y en la vida?
Tener motivación significa “tener motivo”: ¿para qué estudio? ¿desde que mente estoy estudiando?. Muchas veces elegimos una carrera en base a la necesidad, por ejemplo, “esto me va a dar dinero”; o también puede ser que nuestros padres nos lo hayan impuesto.
Cuando no hay un motivo, se inicia el gran problema. Surge la desmotivación. No venimos a ganar dinero, sino a descubrir nuestra vocación y darle sentido al mundo. La mayor parte del tiempo estamos estudiando o trabajando, si eso que estudias o en lo que trabajas no te gusta y no aporta felicidad en tu vida, siempre vas a tener la oportunidad de cambiarlo y preguntarte el “para qué” de lo que hacés. Se trata de hallar un motivo en eso que hacemos.
En resumen, analizar qué quiero es el primer paso para conectar con el propósito y luego accionar en consecuencia. El estudio no tiene que ser sacrificado, si no sagrado. Si no te aporta felicidad a tu vida pregúntate si es realmente lo que quieres. Recordemos que podemos cambiar, todo está en pleno cambio. Meditar sobre cómo queremos vivir y animarnos a actuar en consecuencia es primordial para generar la química de la motivación.
Una vida sin cambio interior es una simple supervivencia.
*Natalia Barrera es creadora del método Alquimia Femenina y fundadora de Escuela Nefer en Bahía Blanca.

