La necesidad de definiciones urgentes en torno a la llegada de vacunas

La necesidad de definiciones urgentes en torno a la llegada de vacunas

Son 100 mil los chicos que tienen patologías de riesgo y necesitan ser vacunados de forma urgente. Desde el ejecutivo nacional estarían trabajando en un DNU pero aún no hay definiciones.

Andrea Ginestar

Andrea Ginestar

La demora en las definiciones del gobierno nacional en relación a la llegada de la vacuna Pfizer a nuestro país afecta a 100 mil niños que padecen enfermedades graves y no pueden ser inoculados con ninguna de las vacunas que el país ha logrado adquirir hasta el momento. Si bien trascendió que el ejecutivo nacional está trabajando en un decreto de necesidad y urgencia que permita llegar a un acuerdo con otros laboratorios, aún no hay precisiones y la espera para las familias se torna insostenible.

A pesar de los avances en la campaña de vacunación contra coronavirus, no hay definiciones respecto a la vacunación de cientos de niños que poseen patologías de riesgo y no pueden ser incluidos en el calendario debido a que las vacunas disponibles en Argentina están aprobadas solamente a partir de los 16 años.

Cientos de padres y madres formaron la red de familias argentinas autoconvocadas “VacunaMe" y piden desde hace semanas que se habilite la compra de la vacuna Pfizer para apuntalar a este grupo etario absolutamente vulnerable y desprotegido que lleva un año y medio aislado sin la posibilidad de realizar su vida normal y sin poder acudir a sus terapias. 

Al pedido de las familias se suma que legisladores de Juntos por el Cambio, presentaron dos proyectos para que el Gobierno no tenga ningún escollo legal y compre las vacunas autorizadas y adecuadas para aplicárselas a los niños y adolescentes con discapacidad y que padecen patologías de riesgo.

Desde el oficialismo se negaron a tratar dicho proyecto cuyo objetivo apuntaba a brindar una herramienta legal para la adquisición de las vacunas que servirán para la protección de un grupo social extremadamente vulnerable y trascendió que desde hace algunos días estarían trabajando en una norma que permita destrabar las negociaciones con Pfizer, Moderna y Janssen.

Los tiempos de la política no tienen en cuenta la espera de las familias que vieron "suspendidas" sus actividades y vida cotidiana por motivo de la pandemia debido al riesgo que supone un contagio para los chicos que poseen comorbilidades y no pueden ser vacunados.

En primera persona

MDZ habló con Ágata Fernández, mamá de Tomás, quien padece leucemia mieloide crónica desde hace 5 años. Con la medicación había logrado llevar una vida casi normal para un chico de su edad hasta el inicio de la pandemia cuando por recomendación de sus médicos se vieron obligados a extremar los cuidados y medidas de prevención para minimizar el riesgo de contagio.

"Tomi dejó de asistir al colegio y yo de asistir presencialmente a mi trabajo ya que soy médica. Cuando nos enteramos que en el mundo se había aprobado una vacuna para menores de 18 años fue muy alentador pero a la par tuvimos un gran desasosiego al saber que la única vacuna que puede ser aplicada en nuestros hijos tiene trabas para entrar en nuestro país" dijo Ágata quien aclaró que ninguno de los padres que están al frente del pedido de ingreso de la vacuna Pfizer persiguen un fin político y que lo único que imploran es ser escuchados por quienes tienen en sus manos la posibilidad de generar un cambio en la vida de las familias y niños que hoy necesitan ser escuchados

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